El Valor educativo de los juegos motrices sensibilizadores

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Autora: Merche Ríos Hernández, profesora de la Universidad de Barcelona
Fuente: Revista Minusport. No. 135 Año 2000, Publicación de la Federación Española de Deportes de Minusválidos Físicos (FEDMF)
Nota: Publicado con la autorización de su autora y de la Revista Minusport.

Querría iniciar el presente artículo reconociendo que no es fácil educar en la diversidad. Nuestra sociedad nos demuestra constantemente las dificultades que encontramos para que todos sus miembros se sientan partícipes con igualdad de oportunidades, y creemos que la escuela es un marco ideal para educar actitudes y valores que faciliten cambiar esta realidad. Con la presente aportación pretendo presentar los juegos motrices sensibilizadores como un recurso educativo, para facilitar el conocimiento del colectivo de personas con discapacidad, con el objetivo de favorecer el respeto y la aceptación de la diferencia.

Vivir y experimentar una discapacidad puede ser un buen recurso. Un procedimiento útil para conseguir actitudes positivas y solidarias, ya que, con la vivenciación, el participante adquiere conciencia de las limitaciones y, a la vez, aprende a valorar las capacidades, aspectos fundamentales para iniciar el conocimiento del otro. El respeto a la diversidad debe partir de un conocimiento mutuo. No puede juzgarse aquello que no se conoce, ya que entonces se prejuzga y, en consecuencia, aparecen una serie de ideas preconcebidas originadas por la ignorancia, lo que incide en actitudes no-integradoras con un profundo componente segregador. Es necesario dar a conocer, sensibilizar.

Por lo tanto, los juegos motrices sensibilizadores se erigen como un recurso pedagógico que facilitará la comprensión de la diversidad (experimentar para interiorizar, y así poder expresar).

Maniobrar una silla de ruedas, desplazarse sin ver con la ayuda de un bastón, enseñar cómo acompañar a una persona ciega, jugar a básquet en silla de ruedas, son vivencias que no sólo educan en valores y actitudes, sino que también hacen de la actividad un aprendizaje significativo, facilitando el conocimiento de los efectos de la discapacidad. Son experiencias que, vividas de una manera lúdica, raramente se olvidan. Por ejemplo, incluir en las primeras sesiones del curso juegos motrices sensibilizadores, puede ayudar a hacer consciente al grupo clase de las limitaciones y capacidades de cu compañero o compañera con discapacidad.

El juego sensibilizador también permitirá su aplicación en ambientes diversos (escuelas, celebraciones puntuales, clubes deportivos, centros de tiempo libre, fiestas populares, etc.); además, de esta actividad, no solamente podrán gozar los participantes, sino que, para las personas que la presencien, podrá ser una fuente de reflexión y de concienciación.

Aproximación conceptual

Los juegos motrices sensibilizadores son aquellos que, con la presencia de personas con discapacidad o no, hacen que los participantes vivan de manera lúdica las limitaciones de las personas con dificultades (físicas o sensoriales) y valoren sus capacidades.

El objetivo principal es sensibilizar a los participantes sobre la realidad del colectivo de las personas con discapacidad, fomentando actitudes positivas y solidarias basadas en el respeto a la diversidad con la intención de evitar la aparición de actitudes negativas o no integradoras mediante el componente lúdico y participativo de la actividad, materializándose en:
- Tomar consciencia de la realidad que vive una persona con discapacidad.
- Experimentar y vivenciar las limitaciones: la movilidad reducida y la disminución sensorial y, por tanto, percibir las dificultades que encuentra la persona con discapacidad en la vida cotidiana (barreras arquitectónicas de comunicación, etc.)
- Valorar las capacidades de las personas con discapacidad.{mospagebreak}

Orientaciones didácticas

La propuesta de procedimiento se basará en:

1.Trabajo previo de reflexión en el aula.

Realizado con la intención que la actividad no se limite a algo puntual y anecdótico, y sea así más significativa. A continuación se ofrecen algunas propuestas previas para trabajar en el aula que ayuden a introducir a los alumnos en el mundo de la diversidad:

o Pasar un cuestionario que evidencie actitudes integradoras o segregadoras hacia las personas con discapacidad(comentando los resultados, reconduciendo las actitudes intolerantes, etc.)

o Diseñar sopas de letras trabajando el vocabulario de las barreras arquitectónicas (escalera, desnivel, metro, autobús, obstáculo...)

o Por parejas, los alumnos elaborarán un cuestionario para detectar las barreras arquitectónicas del centro escolar y de su entorno (para las personas con movilidad reducida y ciegas)

o Ordenar una historia en láminas (antes recortadas y coloreadas) donde aparezca un protagonista con dificultades de movilidad (analizándolas, comentando...)

o Leer el cuento del Patito Feo y reflexionar sobre la marginación por razón de la diferencia

o Inventar un cuento o historia donde sea protagonista una persona con discapacidad

o Elaborar puzzles con fotografías de deportistas paralímpicos

o Introducir los sistemas de comunicación que utilizan las personas con diferentes discapacidades (Braille, símbolos Bliss, sistema pictográfico, gráficos visuales y no vocales...). Hacer algunas prácticas en el aula.

o Visionar un video (deportivo-promocional de paralímpicos, ONCE, etc., sobre el trato y la ayuda a personas con discapacidad, informativos sobre qué es una discapacidad, etc. adecuados a la edad del grupo), proponiendo un trabajo en grupo posterior (lluvia de ideas, redacciones, listado de obstáculos, debate...)

o Organizar una mesa redonda con la presencia de deportistas de deporte adaptado, donde puedan ser preguntados, expliquen su experiencia, los beneficios del deporte...

o En el aula o en el gimnasio, explicar y practicar como ayudar en sus desplazamientos a una persona en silla de ruedas o con discapacidad visual (con la colaboración de personal de entidades representativas del colectivo).

o Visualizar una película sin voz, escribir lo que se ha interpretado y, posteriormente, contrastarlo con la voz{mospagebreak}

2. La organización de juegos motrices sensibilizadores.

- De 3 a 4 años: mediante las acciones del cuento motriz. Dada su capacidad de simbolización, los niños y las niñas se van introduciendo progresivamente en el conocimiento de la discapacidad y de sus efectos.
- De 5 a 7 años: trabajo por rincones o estaciones de juego. Se recomienda proponer un centro de interés (el mundo del circo, de los cuentos, el bosque mágico...) y en base a éste, que los niños pasen por las diferentes zonas de juego donde se propongan las actividades motrices de sensibilización.

Ejemplos:

La estación oscura, con propuestas de desplazamiento, reconocimiento y orientación con los ojos vendados:
o Cómo guiar a una persona ciega
o Hacer un recorrido con bastón-guía
o Juegos sensoriales - gusto, tacto, oído, olfato
o Carera y saltos con antifaces
o Buscar las llaves del candado
o La cara del gigante (poner las partes de la cara donde corresponden)

La estación de la vida diaria:
o Hacer la cama con los ojos vendados o con un brazo inmovilizado
o Maquillarse con los ojos cerrados
o Vestirse con los ojos tapados o con un brazo inmovilizado
o Comer con los ojos cerrados
o Llenar la mochila de la escuela y la de ir a la montaña reconociendo los objetos sólo con el tacto
o El pie pintor (pintar con los pies)

La estación de los desplazamientos:
o Circuito en muletas o silla de ruedas
o Transferencia de una silla de ruedas a una colchoneta o a otra silla
o Bicicleta tándem con la persona de atrás con los ojos vendados
o Jugar a juegos tradicionales en silla de ruedas o con muletas (tocar y parar, 1-2-3 pica pared, el pañuelo...)

La estación de la comunicación, donde se trabaja la comunicación no verbal y se introduzcan sistemas alternativos de comunicación:
o Introducción del Braille
o Decir palabras o jugar utilizando el lenguaje de signos (por ejemplo, el juego de "tierra, mar y aire")
o Dibujar con un licornio
o Juegos de mímica

La estación del Gran Juego, donde se vivencia tanto la discapacidad física como la sensorial.

A partir de los 8 años: se incluyen las anteriores más las estaciones de deporte adaptado; el goalball, básquet en silla de ruedas, voleibol sentado, boccia, etc. O bien pueden proponerse sesiones comparativas entre las marcas conseguidas por atletas paralímpicos y las que hacen los alumnos (por ejemplo, el salto de altura simulando la amputación de una pierna, comparando el resultado con el récord paralímpico de 2.04 m.)

En relación a la discapacidad psíquica, debido a la imposibilidad de su simulación, se aconseja que se incida en ella exclusivamente en el trabajo de aula, aplicando aquellos recursos anteriormente expuestos que hagan especial referencia al respeto a la diferencia y a la comprensión de lo que es y supone una discapacidad psíquica.

Una segunda vía de intervención en este sentido sería la posibilidad de poder compartir alguna actividad lúdica y/o deportiva con grupos de centros de Educación Especial, teniendo en cuenta que los grupos o equipos que se organicen estarán formados por alumnos de ambos centros. Se recomienda especialmente en este caso el previo trabajo de aula para prevenir actitudes poco respetuosas.{mospagebreak}

3. La valoración

También es muy aconsejable hacer un trabajo posterior que facilite la reflexión sobre la experiencia vivida (verbal, escrita - haciendo una redacción, pasando un cuestionario-, dibujando lo que han sentido, usando otras formas de expresión).

En síntesis, no se trata de disponer de grandes medios materiales ni económicos sino de desarrollar la creatividad y aprovechar los recursos disponibles, intentando ue estas actividades tengan continuidad y evitando que se conviertan en algo puntual y anecdótico.

Educar con la diversidad, en la diversidad, es la base de futuras actitudes de respeto en un entorno motivador donde todos y todas participan y aprenden.

Bibliografía.

Diputació de Barcelona (1991), Treballen la diversitat!: carpeta de recursos per a la informació objectiva i el foment d'una actitud positiva i solidaria dels alumnos d'EGB cap a les persones amb disminució, Barcelona.
Ríos, M (1994), Els jocs sensibilizadors: una eina d'integració social, Apunts núm. 39, Barcelona: INEFC
Ríos, M. Blanco, A., Bonany, T., Carol, N. (1998), El juego y los alumnos con discapacidad, Barcelona; Paidotribo
VVAA, Elkarrekin: Materiales didácticos, IBE.CERE, Centro especializado de recursos educativos, Pais Vasco.

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