Centro Nacional de Judo: Semillero de campeones paralímpicos (Nov.08)

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El judo es un arte marcial de defensa personal que consiste básicamente en la aplicación de llaves para derribar al adversario utilizando su propia fuerza y al mismo tiempo manteniendo el equilibrio. Es practicado como deporte en todo el mundo y existen importantes competencias nacionales e internacionales en las cuales los atletas demuestran y ponen a prueba sus habilidades. El judo, como muchos otros deportes, forma parte de los Juegos Paralímpicos, la competición olímpica para personas con discapacidad física o sensorial.


La edición más reciente de los Juegos Paralímpicos fue en la ciudad china de Beijing en agosto 2008, y la representación venezolana estuvo conformada por 27 atletas. Naomi Soazo, Reinaldo Carvallo y Marcos Tovar fueron nuestros representantes en el judo. Estos atletas entrenan y se preparan en el Centro Nacional de Judo, lugar en el cual pueden entrenar personas con discapacidad visual.

 

Durante una sesión de entrenamientos, conversamos con varios de los atletas con discapacidad visual que allí entrenan, quienes hablaron abiertamente sobre sus discapacidades y ofrecieron palabras de estímulo a todas aquellas personas que viven con alguna discapacidad.

Naomi Soazo, de 20 años de edad, logró una medalla de oro en los Juegos Paralímpicos Beijing 2008, la primera medalla de oro para Venezuela en la historia de esta competición. Naomi, quien presenta altos niveles de miopía y astigmatismo, aprovechó la ocasión para brindar unas palabras de motivación: “Mi mensaje es que todos somos iguales. No importan las diferencias físicas que tengamos, todos somos iguales. Estamos todos demostrando que sí se puede, que no somos esos “pobrecitos”. No somos menos que nadie, todo lo contrario, somos mucho más porque nosotros no nos ponemos límites. Los límites te los pones tú, y tú decides hasta dónde quieres llegar. Sigan adelante y sigan luchando por sus sueños”.

Marcos Tovar de 25 años de edad y miembro de la delegación venezolana que participó en los Juegos Paralímpicos Beijing 2008 compartió la siguiente reflexión: “Un consejo que les doy a todos es que pongamos nuestro talento en manos de Dios, porque él es quien nos guía para lograr nuestros objetivos. El don que Dios nos dio es el judo. Marchemos adelante independientemente de la discapacidad que tengamos. Mi consejo es que busquen a Dios”.

Elvin Vargas, de 23 años de edad, también practica judo a pesar de ser una persona completamente invidente. Con mucha humildad, ha logrado aceptarse a sí mismo tal cual es y afronta su vida diaria sin permitir que su discapacidad limite su desenvolvimiento como persona. Las palabras de apoyo de Elvin a las personas con alguna discapacidad fueron: “Recuerden que la discapacidad no es algo que nos excluye del mundo, sino que más bien nos incluye. No somos menos ni más que nadie, simplemente debemos luchar por nuestros objetivos. Y como por ahí dicen: Perseverar es vencer”.

Héctor Espinosa, de 36 años de edad, también presenta ceguera total. Aunque Héctor acepta que su proceso de adaptación fue muy fuerte debido al desconocimiento que tenía sobre el tipo de vida que debe llevar una persona ciega, Héctor se apoyó en su familia y en su fe en Dios para afrontar su situación y asumir los cambios en su vida. Comenzó a practicar judo, y el buen trato de su entrenador y sus compañeros lo motivan a seguir practicando. Héctor afirma que “se pueden hacer muchas cosas a pesar de tener una discapacidad. Simplemente hay que tener fortaleza y creer en uno mismo”.
   
Mauricio Briceño, de 21 años de edad, posee miopía y astigmatismo en el ojo derecho y su ojo izquierdo funciona a un 30 por ciento de su capacidad. Su discapacidad visual es de nacimiento, lo que no impidió que su hermana lo iniciara en el judo convencional. Un tiempo después, descubrió el judo paralímpico a través de un compañero, modalidad deportiva que sigue practicando a diario. Mauricio invitó a todas las personas con discapacidad a practicar en el Centro Nacional de Judo: “No tenemos ningún problema en que vengan, aquí todos tienen las puertas abiertas. El que quiera entrenar, bienvenido sea...”.

Asímismo, el Sensei Humberto Soazo comentó que el entrenamiento de judo es accesible a personas de todas las edades, con o sin deficiencia visual. El Sensei afirmó también que todos los que deseen practicar tienen las puertas abiertas en el Centro Nacional de Judo, el cual está ubicado en las instalaciones del Parque Naciones Unidas, Urbanización El Paraíso, Caracas. Para comenzar a practicar, solamente deben asistir al Parque Naciones Unidas los días lunes, miércoles y viernes en horas de la mañana y hablar directamente con el Sensei Humberto Soazo.

Estos atletas han logrado aceptarse a sí mismos y afrontan su vida diaria sin permitir que sus discapacidades limiten su desarrollo como personas. El ímpetu y la dedicación con la que afrontan el día a día los ha llevado a superar los obstáculos que la vida les ha presentado. Con su optimismo, han conseguido la fuerza y la motivación necesaria para cumplir sus metas y alcanzar el éxito deportivo y personal. Con sus palabras demuestran su humildad y su deseo de aportar soluciones y ayudar a quien necesita una palabra de estímulo. De esta manera, se convierten en un ejemplo para la sociedad, en un modelo a seguir. Sin lugar a dudas, el Centro Nacional de Judo es un verdadero semillero de campeones paralímpicos.

Datos de contacto:

Centro Nacional de Judo
Parque Naciones Unidas
Av. Páez
El Paraíso - Caracas
Telefax: 0058 212 4822475.

Caracas, Noviembre 2008
Reporta: Roberth Manzanilla, Equipo de Redacción de Paso-a-Paso

 

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