Comunicación Hogar-Escuela: Cómo mejorarla. Tips de padres y maestros

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Andres O Awilda Gonzalez 
Soy de Puerto Rico. Creo que los maestros deben tener mas información y educación en Síndrome de Down, Autismo o alguna discapacidad. Le tienen miedo a estos niños. Hay que integrarlos. 
 
 
Los padres y terapistas tratamos para que esto niños se integren a la sociedad. ¿Por qué no los maestros? Es un asunto de todos. (...) Solo hay que darles la oportunidad y comprender su discapacidad para que sean personas del mañana los cuales podamos depender de ellos.
 
Beatriz Mendoza 
Es muy importante la relación que deben tener los padres de los niños con necesidades educativas especiales con los maestros ya que el maestro descubrirá y fortalecerá sus habilidades académicas, sociales y emocionales; y los padres deberán apoyarlos desde sus casas para que esas potencialidades descubiertas, la desarrollen con una alta autoestima y confianza en ellos mismo.
 
Patricia Alejandra Rebolledo Montecinos 
Hola, soy de Temuco-Chile. Tenemos un hijo en un Colegio con Integración. Nuestra experiencia hasta ahora nos dice que la base de la inclusión es la familia, pero es imprescindible que el maestro de aula tenga la capacidad de transmitir a sus alumnos y a los padres de esos alumnos lo que significa que sus hijos estén en un establecimiento que ofrece integración. Los contenidos y objetivos sean transversales. Que sean capaces de descubrir y destacar las potencias de los niños integrados más que sus debilidades.
 
Amelia Nessy De Romero 
Yo quisiera que le dieran más oportunidades de aprendizaje a mi hija. Materias de sociales, ciencias... para explorar hasta donde ella tenga su capacidad. Los maestros son buenos donde ella está. Solo que se adaptan a un grupo mayoritario.
No sé si se podría mejorar el pensum de estudios para algunos de los niños del grupo.
 
Yaritza Castillo  
Debe ser una relación recíproca, los padres deben estar en constante relación con maestras y demás personal de la institución, porque ésto genera confianza en el niño con n.e. Las maestras también deben abocarse a esta comunicación y realizar las recomendaciones que muchas veces los padres no observamos ya sea en lo académico o en la relación social. Hasta ahora hemos llevado una relación positiva y enriquecedora con todo el personal del colegio donde está nuestro 
hijo, quien presenta un trastorno neuromotor y se desplaza en andadera ortepédica. El personal docente es excelente y siempre están con la disponibilidad de ayudar.
 
Ludmila Latman 
Hola. Soy de venezuela. Pienso que la comunicación debe ser sincera y continua. Me pasó que yo fuy tutora de un niño con autismo, y los padres eran muy exigentes con él. A tal punto que estaba sufriendo de mucho estrés por la cantidad de terapias que el niño recibía, mas la poca importancia que le daban las maestras al niño que nunca hubo integración, ya que todo lo hacía yo porque le tenian miedo. En la escuela nunca le decían la verdad a los padres, y los padres cada día mas exigentes porque querian que su hijo fuera normal. La comunicación es muy importante, por eso debe ser sincera y real porque el niño sufre.
 
Andres O Awilda Gonzalez 
Los padres debemos aceptar la discapacidad de nuestros niños. Debemos ser parte muy activa en su educación. Los maestros deben tener CAPACITACIóN EDUCATIVA para la discapacidad con la que van a trabajar. Sobre todo tener Vocación para esto que no es fácil pero si gratificante. Recordemos que todo lo que hagamos por ellos cuando pequeños lo van a usar cuando adultos...Trabajemos padres y maestros unidos por nuestros hijos...
 
Giovanna Tittonel 
De acuerdo con Awilda. Tener un plan de trabajo claro con los aspectos que deberan cumplirse es muy importante. Creo que si ambas partes tienen esto muy claro, la relación fluye de forma natural y ambas partes van aportando y ajustando en el camino, suponiendo por supuesto que ambas partes estén comprometidas a no declinar y superar los retos que ésto signifique y estoy de acuerdo en ser exigentes y tratar a nuestros hijos con el nivel de exigencia que de acuerdo a sus habilidades pueden desarrollar ... obviamente sin llegar al extremo
 
Angela Couret, Paso a Paso 
En convivencia con tantos docentes y directivos a lo largo de los años, resuena mucho el "Es que los padres no aceptan la discapacidad de su hijo", "Es que no aceptan sus limitaciones". Como madre pienso que ciertamente hay que aterrizar en nuestras expectativas y trabajar arduamente en equipo... sin embargo, propongo mantener el equilibrio y no dejar de soñar... no darnos por vencidos...{mospagebreak}
 
Rebeca Jimenez 
Una estrategia muy favorecedora y que en particular me ha dado muy buenos resulatdos en relación a la familia y su participción efectiva en todo lo planificado para sus hijos es la COMUNICACIóN EFECTIVA Y AFECTIVA, que no es más que hacer de la escuela una parte escencial y necesaria para sus vidas, pero también hacerles sentir que es reciproco y que la familia es parte de nuestro quehacer educativo..... A veces vamos más allá del saludo diario, es la constante comunicación, con mensajes de textos, llamadas, notas manuscritas, email y por facebook, de todo lo que se refiere al estudiante, pero tambien me intereso por la familia desde fechas de cumpleaños, estados de salud, celebraciones, que hacen que se acorte la línea rigida COMUNICACIóN HOGAR - ESCUELA
 
Nora Gonzalez 
Involucrar al grupo familiar en todo lo relativo a la escuela. No dejar pasar los eventos que sean promocionados por la escuela y mantener una linea abierta con los docentes. Interesarnos por los avances y adelantos relacionados con la educación de niños y adolescentes con cualquier tipo de dificultades ya que asi pudieramos intercambiar opiniones e ideas, así como no dejar de participar en cualquier evento que nos acerque mas.
 
Gladys Perez 
Considero muy importante preguntar a diario a los niños sobre las actividades que realizaron en la escuela y como fue el compartir con sus compañeros de clase. de esta forma estaremos al tanto de lo que ocurre en la institución, no todas las situaciones son informadas a los padres de familia.
 
Thalia Dixon 
Me parece que Si es importante no solamente para darnos cuenta de las situaciones que ocurren en la escuela, sino tambien para establecer y desarrollar una buena comunicación con su hija e hijo, de demostrarles que su educación es muy importante, que como familia estamos pendientes y dispuestos a acompañarlos en este proceso tan importante en su vida, ayudarlos o ayudarlas a entender situaciones que a lo mejor le resulta díficil de entender, pero también a compartir 
alegrias,logros, inquietudes, y claro que con estas actitudes positivas estaremos fortaleciendo los vínculos familiares, la seguridad, autoestima y confianza y el amor.
 
Rossana Thomas 
Considero que la escuela especial tiene que aprender a reconocer que los verdaderos especialistas en "los discapacitados" son las familias que conviven con ellos y las familias debemos aprender a reconocer que los especialistas en "la discapacidad" son los profesionales de las escuelas. cuando aprendamos a respetarnos, vamos a potenciar lo bueno de ambos y minimizar lo malo que seguramente tenemos ambos tambien y entonces la comunicacion fluira por si sola.
 
Juli Gonzalez Ocaña 
Hola. Soy de Tabasco. Soy madre y lic. en educación especial. Me dedico a las labores del hogar, pero lo que apredí lo he estado viendo con mi hija, hasta ahora no presenta alguna necesidad aparente importante. Creo que la educación empieza desde el momento que nuestro bebé recibe el calostro de la madre. La clave esta dede los primeros años con la madre porque las primeras etapas son importantes ya que ellos están registrando en su hogar: actitudes positivas-
negativas, esfuerzos, reglas etc. El maestro forma parte de su formación y también se involucra en la vida personal porque de eso depende si llega de ánimo o aprende el alumno. Es un triángulo del cual todos participamos en la integración, desarrollo y aprendizaje del alumno. Creo que todos tenemos la labor de la educación.
 
Carlos, padre de Mariano
Lo que me enseñó mi hijo es a tener paciencia en la vida y todo se logra. Discapacidad es una palabra que no le cabe a ningún ser, mejor hablar de capacidades diferentes porque de ellos aprendemos mucho .........él es síndrome de Down y compite en Mountain Biker y desafios de montaña. Saludos a todos.
 
Thalia Dixon 
Soy Thalia Dixon, de Nicaragua. Promuevo la educación inclusiva para la niñez, adolescencia y juventud con discapacidad. Quiero hacer un comentario sobre el término capacidades diferentes. Considero que todos y todas tenemos capacidades diferentes y diversas, lo mas maravilloso que tenemos los seres humanos es la riqueza de la diversidad. La inclusión de las personas con discapacidad en todos los espacios sociales, políticos y económicos será una realidad cuando  verdaderamente podamos respetar esas diferencias y abrir mayores espacios de la participacion y oportunidades para las personas con discapacidad bajo una visión de equidad, igualdad de los derechos humanos. 
 
Creo que la acitud del docente, agente de cambio de la educación, es un factor importante en la educación de cualquier niño o niña, lo que no descalifica en ningun momento la importancia de la formación docente. Considero que a mayor información y conocimiento científico y práctico en el campo de la pedagogía, mayor posibilidad habrá de lograr cambios significativos no solamente en la actitud del docente sino en su desempeño como maestro o maestra frente al cumplimiento y respeto de los derechos de la educación para todas las personas.
 
Quiero felicitar de manera muy especial a todos aquellos padres de familia, hermanos, hermanas que apoyan la inclusión educativa de sus hijos e hijas en las escuelas regulares que también tienen derechos a compartir espacios educativos, socializar y construir amistades con otros niños y niñas cercanas a su comunidad, hogares, sociedades etc.
 
Keyla Arias Martínez 
Lo primero es generar un clima donde se estrechen vínculos entre casa y escuela, es decir, un equipo que se oriente hacia las mismas metas las mejoras para sus hijos.
* Integrar a los padres a la escuela por medio de pequeños proyectos comunitarios en pro de sus niños.
*Empapar a los padres de la forma de trabajo que se establece a cada uno de sus hijos, de manera que puedan reforzar en casa lo trabajado.
* Proponerse metas en común que se dirijan hacia la independencia y mejoramiento socioemocional de sus niños.
*Reforzar día a día las fortalezas de sus hijos e ir desechando sus debilidades.
*El sentido de identidad es fundamental si los padres lo sentimos nuestros hijos lo absorberan de forma inmediata.
 
Angela Couret, Paso-a-Paso
Gracias a todos los que han aceptado nuestra invitación a contribuir su punto de vista... ¡El diálogo enriquece!... Eso es algo que aplica en nuestro tema del día: "Comunicación Hogar-Escuela". 
 
Autores: Lectores de la página de Paso-a-Paso en FACEBOOK
 
Nota de Paso-a-Paso: Hace unos días planteamos a los amigos de nuestra página en FACEBOOK colaborar en un proyecto común: Armar un artículo "en equipo". El tema: "Comunicación Hogar-Escuela: Cómo mejorarla". Solicitamos comentarios, reflexiones y sugerencias. He aquí los aportes recibidos. ¡Gracias a quienes aceptaron el reto!
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Integración escolar de los niños con Necesidades Educativas Especiales

 
¿Y qué es trabajar con amor?
Es poner en todo lo que hagas un soplo de tu alma

Gibran Khalil Gibran.

 

Foto de niño con expresión seria

La experiencia de convivir con los niños y las niñas, nos ofrece la oportunidad de poder observar las cosas de una manera diferente. Cuando nos encontramos con un niño o una niña feliz, los grandes problemas se hacen pequeños, el tiempo no existe, cuando sonríen es tan espontáneo y contagioso, que nos alegra a tal grado que participamos de su mundo mágico.

A través de las relaciones que establecemos con los niños y niñas, aprendemos a comunicarnos con ellos de una manera diferente. Es entonces, cuando se despierta en nosotros el deseo de querer conocer más de su mundo infantil lleno de fantasías y de deseos por descubrir el por qué de las cosas y de los acontecimientos.
 
La convivencia continua con los niños, nos permite conocer su historia de vida y al hacerlo, nos damos cuenta que no todas las historias reflejan una vida feliz y exitosa. Algunos niños se tienen que enfrentar desde su nacimiento a problemas de distinta naturaleza, vinculados en algunos casos con la salud, otros con la adaptación al medio y algunos más con factores que limitarán su aprendizaje. Este tipo de niños, se tiene que enfrentar permanentemente a sus limitaciones, debiendo resolver cotidianamente obstáculos de diferente índole para poder tener relaciones sociales adecuadas que los beneficiarán en su desarrollo personal.
 
Las historias de vida de los niños con el síndrome de Asperger, pertenecen a este segundo grupo. Ellos tendrán que aprender, entre otras muchas cosas, a comunicarse adecuadamente, a interactuar con sus pares, a comprender los estados de ánimo de los demás, a manejar su impulsividad y también tendrán que aprender estrategias que posibiliten su desarrollo intelectual y afectivo.

Conociendo el síndrome de Asperger a través de un niño mexicano

Me gustaría que a través de un niño Mexicano, M., quien presenta el síndrome de Asperger y que actualmente cursa 3er. año de primaria en una escuela regular, pudieran conocer los rasgos principales de su personalidad, desarrollo y adaptación escolar.
 
Antes de conocer a M. considero pertinente hacer una breve reseña histórica del Síndrome de Asperger y posteriormente señalar algunas de las características que suelen presentar los niños que presentan este Síndrome.

El pediatra Vienés Hans Asperger describió en su tesis doctoral publicada en 1944 a un grupo de 4 niños que tenían características inusuales en cuanto a sus capacidades sociales, lingüísticas y cognitivas utilizando el término de "psicopatía autista" con el que describía las características del desorden de personalidad de los niños que estudió. Asperger muere en 198,0 poco antes de que el Síndrome que lleva su nombre obtuviera un reconocimiento internacional.

Posteriormente, en los casos observados por Lorna Wing, quien fue la primera persona en usar el término Síndrome de Asperger en un trabajo publicado en 1981, describe las características conductuales de los sujetos estudiados los cuales se parecían a las descripciones hechas por Asperger. Este trabajo le permitió a Wing señalar por primera vez las principales características clínicas del Síndrome de Asperger. Esta autora, elaboró una lista en la que señala algunos criterios diagnósticos que puntualizan las características de los sujetos con el síndrome de Asperger:

1. Interacción social inapropiada con rasgos ingenuos y unipolares. No hay empatía ni reciprocidad. La capacidad para hacer amigos se encuentra muy limitada y en algunos casos es incapaz de establecer lazos afectivos.

2. Habla: no se observa retraso en su inicio; sin embargo el contenido es extraño, pedante y estereotipado. La comunicación verbal es poca o nula. Se pueden observar voz monótona, gestos inapropiados o poca expresión facial.

3. Presentan resistencia al cambio y gusto por actividades repetitivas. Ante algunos temas u objetos se les encuentra absortos.

4. Sus movimientos o posturas son extraños y mal coordinadas. En algunas ocasiones, sus movimientos son estereotipados.

5. Presentan buena memoria de repetición, intereses especiales y muy limitados.

Escalante y Marcos (2000), señalan que la edad de aparición aproximada del Síndrome de Asperger es a los tres años. Los niños con este Síndrome empiezan a caminar tarde, pero antes empiezan a hablar. Su lenguaje se orienta a la comunicación pero se queda en "un tráfico de un solo sentido", pues no es un lenguaje recíproco. Los niños con el Síndrome de Asperger evitan tener un contacto ocular con los demás; estos niños viven en nuestro mundo, pero a su manera, presentando alteraciones en las habilidades sociales. Sin embargo, su pronóstico en este aspecto es bueno. Los niños con el Síndrome de Asperger, tienen rasgos de personalidad y de conducta muy especiales entre los que se señala un interés muy intenso en algún teme en particular.
 
Después de conocer en parte la historia del Síndrome de Asperger y sus características finalmente, conoceremos a M.

En 1998 cuando M. tenía 5 años 2 mese tuvimos nuestro primer encuentro que a continuación narraré:

En ese día de invierno, llegué, como todas las tardes, a mi salón de trabajo dispuesta a entrevistar por primera vez a una pareja que traía a su pequeño hijo. La puerta del salón se encontraba cerrada. Se respiraba un ambiente tranquilo, interrumpido por unos repiqueteos en la puerta acompañados de una voz infantil que decía: "Abran, está cerrado, abran carajo… papito (refiriéndose a él) cálmate ya vas a entrar…, ya llegué…".

Al abrir la puerta, me encontré con M. El pequeño intentaba desprenderse de las manos de su madre para poder entrar al salón y ver qué había en él. Contrastando con la impulsividad del niño, sus padres se mantenían rígidos en el umbral de la puerta, al mismo tiempo que trataban de contenerlo. 

Para los padres de M., la entrevista se desarrolló en un ambiente un poco tenso, ya que querían controlar todo el tiempo los movimientos del niño diciéndole: "No toques, siéntate, vamos a platicar…haz caso, contrólate papito, pórtate bien…".

Mientras transcurría la entrevista, M. nos ignoraba y jugueteaba con un cochecito que había encontrado al abrir un cajón. Se entretuvo por algún tiempo explorando un espacio que le ofrecía descubrir nuevos objetos. M. parecía haber encontrado un lugar donde refugiarse.
 
Les pedí a los padres de M. que lo dejaran actuar libremente mientras platicábamos, lo cual sirvió por una parte para que los padres se sintieran más relajados y, por la otra, me permitió observar la conducta del niño quien parecía no haberme visto, me ignoraba y al parecer, no le interesaba mi presencia.
 
M. es un niño que no puede pasar inadvertido, su pelo ensortijado enmarca una carita alegre cuyos ojos profundamente negros e inquietos se mueven constantemente. En algunos momentos, su mirada la percibí ausente, distante e impenetrable y el establecimiento adecuado de contacto visual fue esporádico.
 
En la primera entrevista y en las subsiguientes, observé que M. tenía muchos problemas para poder concentrarse y manejar sus impulsos. Cuando se encontraba en el área de trabajo, daba la sensación como si una ráfaga de viento hubiera entrado y empezara a mover los objetos, no había respeto a los espacios de "los otros", parecía no conocer límites y nos ignoraba. Abría y cerraba cajones, se movía de un lado a otro como si buscara algo pero sin tener un objetivo específico.

Los padres informaron que la historia personal de M. se inició con algunas complicaciones, ya que durante el período perinatal presentó sufrimiento fetal secundario a trabajo de parto prolongado al haber presentado circular de cordón. No obstante las maniobras obstétricas aplicadas, M. presentó anoxia originada por haber broncoaspirado líquido del meconio. Secundario a ello, se originó un cuadro de paro respiratorio habiendo sido necesaria la aplicación de maniobras de resucitación. M. fue atendido neurológicamente desde ese momento, ya que se presentaron dos episodios convulsivos que fueron controlados con Epamín, medicamento que fue suspendido a los tres meses de edad al no volverse a presentar crisis convulsivas.

Durante su primer mes de vida, M. permaneció veinticinco días en terapia intensiva recibiendo respiración artificial por problemas de neumotórax. Superado este período crítico, la existencia de M. transcurrió aparentemente sin problemas serios de salud. Sin embargo, las pautas de maduración en cuanto al desarrollo motor y del lenguaje se dieron con cierta lentitud, por lo que el nivel de su desarrollo general estaba ligeramente por abajo de lo esperado para su edad cronológica, pero sin llegar a ser preocupantes para los padres estas observaciones. Hasta antes de cumplir los 2 años 9 meses de edad, fue un niño risueño, afectivo e interactuaba con sus familiares sin problemas; no obstante era muy inquieto, lo cual agotaba a la madre.

Cuando cumplió los 2 años 9 meses de edad M. ingresó al "Cuarto de bebes" en un colegio particular de la ciudad de México, el cual aplica el sistema Montessori con sus alumnos del Jardín de Niños. Fue ahí donde la guía se percató de las primeras conductas atípicas de M. informando de ello a los padres del niño. El reporte de la guía, señalaba la presencia de un inconstante balanceo corporal y aislamiento del niño con respecto a sus compañeros. También les señaló que M. durante el desarrollo del trabajo que se realizaba con el grupo dentro del ambiente Montessori, no mostraba interés por los objetos que se le enseñaban. La guía lo percibía "ausente", no tenía contacto con ella. Les dijo que en algunas ocasiones, cuando estaba muy ansioso y poco tolerante, se agredía golpeándose la cabeza con la pared o en el piso. Los padres se inquietaron mucho ante los comentarios de la guía y también lo observaron en la casa, con lo cual pudieron constatar lo dicho por la guía.

En el ámbito familiar los problemas se acentuaron, ya que M., aparte de presentar las conductas anteriormente señaladas, también tenía alterado el patrón del sueño, despertándose por las noches y teniendo mucha dificultad para conciliarlo nuevamente. El trastorno en el sueño tuvo repercusiones negativas en los miembros de la familia, ya que los padres se sentían agotados y poco tolerantes. Aunado a esto, M. se encontraba muy irritable y su hiperactividad se acentuó. También aparecieron en el niño manifestaciones negativas en su conducta, reflejándose en su poca tolerancia a los ruidos fuertes, así como muestras de ansiedad, llanto e incomodidad cuando se encontraba en lugares muy concurridos. Ante estos problemas, los padres de M. se sentían muy confundidos y desorientados, por lo cual, decidieron buscar ayuda profesional. Acudieron de un profesional a otro, ya que los diagnósticos eran muy contradictorios, y ninguno determinante.

M. fue diagnosticado inicialmente por el primer neuropediatra al que acudieron como un niño con "inmadurez neurológica generalizada", posteriormente solicitaron una evaluación psicológica en la cual se le catalogó como "psicótico", otro diagnóstico más lo señaló como un niño con "déficit de atención" aunado a problemas de hiperactividad y retardo generalizado en los procesos de aprendizaje.

En la medida en que los padres solicitaban una nueva opinión, el desconcierto se incrementaba y la confusión en la que se encontraban era abrumadora. El factor que más les angustiaba en aquellos momentos, fue que M. no estaba siendo atendido adecuadamente. Ellos estaban haciendo todo lo que estaba a su alcance, pero no veían mejoría en el niño; los problemas conductuales, de sueño, de lenguaje, de adaptación y de aprendizaje se agudizaban, y ellos no sabían que hacer.

No fue sino hasta que M. cumplió los cinco años de edad cuando después de habérsele aplicado una serie de pruebas, tanto en el aspecto neurológico como en el psicopedagógico y del lenguaje, fue diagnosticado como un niño que presentaba el Síndrome de Asperger.

Como se pueden dar cuenta, diagnosticar a los niños que presentan el Síndrome de Asperger no es una cuestión sencilla. Para ello es necesario contar con un equipo de especialistas que estudien minuciosamente el caso, siendo en algunas ocasiones necesaria la medicación que ayudará a reducir los estados de angustia, hiperactividad e inclusive alteraciones en los períodos de sueño.

Al recibir los padres de M. el diagnóstico definitivo, pasaron por una etapa de negación ya que no es fácil aceptar que su hijo, por las características conductuales, de socialización y de comunicación que manifiesta, se encuentra ubicado dentro del Espectro Autista. Pasado este período de negación, finalmente los padres de M. aceptaron el diagnóstico y se abocaron a investigar las mejores propuestas de atención que había para el manejo del niño.

Sugerencias pedagógicas propuestas para lograr la integración de M. al aula regular

A continuación se dan a conocer las sugerencias que se le propusieron a la maestra de M. para lograr la integración del niño a una aula regular:

a. Conocimiento de las características del síndrome por sus pares y sensibilización del grupo donde se integró a M. El conocimiento de las características conductuales, sociales y de comunicación, les permiten a los niños con el Síndrome de Asperger integrarse con mayor facilidad al aula regular, ya que sus pares los comprenden y los ayudan en muchas ocasiones a contenerse.

b. Empleo cotidiano de un cronograma de actividades: Mediante el empleo cotidiano del cronograma, el niño con el síndrome de Asperger puede anticipar situaciones y rutinas las cuales, si se llegaran a presentar intempestivamente, podrían ocasionarle ansiedad, inseguridad e impulsividad en la ejecución del trabajo, y con ello se provocaría la aparición de conductas no adecuadas. El cronograma es una guía gráfica de los acontecimientos y acciones que el niño realizará durante el transcurso del día. Con su empleo, se puede lograr en el niño con el síndrome de Asperger una mayor flexibilidad mental, ya que él tiene la posibilidad de anticipar acontecimientos

Rivière y Martos (1996), señalan que junto a los trastornos de comunicación, de establecimiento de relaciones sociales y de imaginación, los niños autistas también presentan trastornos para encontrar el sentido a sus acciones. El niño, tiene muchas dificultades para el manejo del futuro, lo que está muy relacionado con la tesis del déficit en funciones ejecutivas.

Con el manejo del cronograma, se estimulan las funciones ejecutivas en las cuales se incluye la planificación de conductas dirigidas hacia una meta concreta, la organización del tiempo, de actividades, así como la inhibición de respuestas inapropiadas y de conductas perseverativas.

En el cronograma, se le da más sentido a las acciones por realizar. El niño tiene la oportunidad de predecir y puede percatarse con más claridad de las metas finales de su trabajo y conducta.

c. Aplicación de un lenguaje claro y preciso: Los niños con el Síndrome de Asperger tienen dificultad para entender instrucciones y órdenes complejas por lo cual, es necesario simplificarlas.

d. Empleo de claves visuales: Es de gran ayuda emplear claves visuales por medio de las cuales el niño podrá reconocer avisos, objetos, actividades y acontecimientos.

e. Flexibilidad en el manejo del ritmo de trabajo, así como en otorgar y administrar el tiempo en el momento en el que el niño con el Síndrome de Asperger da respuestas y desarrolla actividades: Los niños con el Síndrome de Asperger, manejan de una forma diferente los tiempos de ejecución de las tareas. Se sienten muy inseguros y ansiosos si se les presiona. Es necesario respetar su ritmo para no angustiarlos.

f. Prestar ayuda y apoyo en los momentos en los que el niño no pueda manejar la frustración: Cuando el niño no pueda resolver alguna situación problemática, es necesario que se le preste ayuda y se le apoye para que se sienta seguro y se eviten conductas impulsivas.

g. Reforzar y reconocer logros y conductas positivas: El niño con el Síndrome de Asperger, se siente muy feliz cuando ha logrado alcanzar un objetivo y se siente muy motivado para seguir trabajando cuando se reconocen sus logros. Es recomendable reforzar sus éxitos y conductas positivas, ya sea en forma verbal diciéndole algunas palabras de aliento o proporcionándole una caricia (cuando esto le agrade).

h. Libertad en el manejo del tiempo fuera dentro de una actividad de aprendizaje: Cuando la tarea que está desarrollando el niño le causa fatiga, y con ello momentos de ansiedad y estrés, las conductas que presentan son de impulsividad al abandonar la tarea que está realizando, además de negarse a continuar con el trabajo iniciado. Podemos deducir que los factores que intervienen para abandonar la actividad se deben a una sobrecarga sensorial, lo cual origina en el niño que tienda a desequilibrarse fácilmente ante la tarea. Se sugiere en estas ocasiones, suspender la actividad que se está realizando y continuar observando las conductas que el niño realiza para poder aplicar en otro momento actividades menos estresantes.

En el aula, cuando los períodos para desarrollar una actividad son muy prolongados, el niño tiende a pararse de su lugar y pasear libremente alrededor del aula. En las ocasiones en las que esta conducta se presente, inicialmente se puede permitir, siempre y cuando no interrumpa el trabajo que en esos momentos estén realizando sus compañeros. En el caso contrario, cuando se le obliga a continuar y a estar en su lugar, la tendencia conductual será de llanto, originándose episodios de berrinche e impulsividad. Sin embargo, la libertad de acción lo tranquilizará y posteriormente se podrá reanudar nuevamente la tarea que quedó inconclusa.

En la medida en que el niño va tomando consciencia de sus actitudes y va adquiriendo mayor control de sus impulsos, se le irán marcando límites más estrictos.

En la búsqueda de estrategias para conocer mejor a los niños y niñas con el Síndrome de Asperger y poder interactuar con ellos en el aula regular, se consideraron a las estrategias lúdicas como las más adecuadas, ya que el desarrollo de la afectividad, de la socialización, de la motricidad y del conocimiento, están estrechamente relacionadas con las actividades del juego, mediante las cuales, los niños y niñas son capaces de poner en práctica todos sus sentidos, sus habilidades y sus destrezas. Por medio del juego, pueden adaptarse a la realidad, pueden manejar sus miedos, temores, frustraciones, sus impulsos y sus sentimientos, así los niños y niñas aprenden y son felices.

A través de las estrategias lúdicas el niño con el Síndrome de Asperger:

· Mejora sus relaciones sociales: Al darle la oportunidad de desarrollar conductas que le permitan iniciar, establecer y mantener relaciones adecuadas con las personas que lo rodean e interactuar adecuadamente con ellas.
 
· Incrementan la capacidad de referencia conjunta: Al proporcionarle experiencias en donde tenga la necesidad de participar verbalmente en la planeación de eventos o actividades y en las cuales tienen que intervenir otras personas para lograr un fin determinado al tener un mismo objetivo.
 
· Desarrollan funciones comunicativas: Al darle la oportunidad de expresar sus deseos, sentimientos e ideas tratando de que lo haga en forma clara.
 
· Estimulan el lenguaje expresivo: Al propiciar situaciones adecuadas en las que el niño pueda manifestar sus emociones y sentimientos.
 
· Desarrollan el lenguaje receptivo: Al sensibilizarlo para que pueda entender tanto el lenguaje verbal como el no verbal.
 
· Al niño se le capacita para que pueda manejar adecuadamente estrategias de anticipación y planeación: Al darle la oportunidad de conocer eventos y acontecimientos en donde puede anticipar consecuencias.
 
· Mejora la flexibilidad de su pensamiento: Al proporcionarle estrategias para que sea capaz de adaptarse a situaciones nuevas sin angustiarse.
 
· Estimula la ficción o imaginación: Al invitarlo a participar en juegos de ficción e imaginación representando a diferentes personajes.
 
· Incrementa su capacidad de imitación: Al enseñarle estrategias con las cuales sea capaz de imitar conductas, actitudes, forma de comunicarse y expresarse.

Mediante la aplicación de las estrategias lúdicas trabajadas durante el año escolar, M. pudo entender comportamientos no verbales, estableció relaciones sociales adecuadas con sus pares y pudo acceder a la apropiación de conocimientos lingüísticos, matemáticos y los relacionados con el medio ambiente y la salud.
 
Actualmente, M. es feliz al cursar 3er. año de primaria en una aula regular en donde aprende, ríe y juega como los demás niños de su misma edad.

Autora: Crisanta Cruz González de Escalante
Especialista en Problemas de Aprendizaje y lenguaje.
Maestría en Psicodiagnóstico.
México 2004

Referencias:
 
Escalante, C. y Marcos, E. (2000). Síndrome de Asperger, programa de intervención para
la educación sexual del adolescente. México, UDLA.

Rivière, A. Y Martos, J. (1997). El tratamiento del autismo: nuevas perspectivas. Madrid, 

Artegraf.
 
En general, los niños son seres dinámicos, quienes en forma espontánea y dada su propia actividad física y mental, son capaces de obtener del ambiente los elementos necesarios para lograr el conocimiento de ese medio y a la vez lograr su propia integración a dicho medio. Ellos se enfrentan con entusiasmo a las diferentes dificultades que tienen que ir superando en el área del lenjuage ó motora gruesa, por nombrar algunas y por selección y repetición realizan un verdadero aprendizaje. No rehusan el esfuerzo a realizar y el éxito es su mejor recompensa.

 

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