El teatro de Palleti.Darles alas a todos los niños

  • Imprimir Amigable y PDF
En 1993 nació Palleti, una compañía que pretende mostrar de manera vivencial la riqueza de los títeres como expresión del arte, otorgándole a los niños un lenguaje esencial simbólico y mágico.

 

La expresión es un derecho que todos los seres humanos tenemos, sin excepción, y el arte es uno de los medios para lograrlo, quizás el más maravilloso, el que nos deja ver y mostrar nuestro interior, nuestros sentimientos, lo que no se ve, lo más hermoso que tenemos.

Esmeralda Peralta y Leticia Negrete son las directoras de este grupo, mismo que sentó las bases para crear la Fundación Palleti Títeres, IAP, "Al presentar nuestras obras ante distintos públicos – platica Esmeralda -, conocimos al de las capacidades diferentes. Su respuesta siempre fue muy interesante y por ello decidimos crear, en 1998, la Fundación Palleti, con el fin de orientar gran parte de nuestra labor hacia este grupo de personas."

 

Con la Compañía de Títeres y con la Fundación, Esmeralda y Leticia han realizado trabajos importantes para Bellas Artes, CONACULTA, el ILCE, la Secreatría de Educación Pública y para algunas instituciones de asistencia privada y asociaciones civiles, mismos que les han permitido llegar, inclusive, a públicos extranjeros como el de Estados Unidos, España y parte de Centroamérica.

 

Rosendo el rinoceronte, El que la hace la paga, Música de fondo, Una rebanada de luna, Don Pirata y Cuando los gigantes aman son algunas piezas teatrales de su reportorio que, sin ningún fin terapéutico, pretenden mostrar a los niños un mundo de valores.

 

"Queremos que los niños vean en nuestros espectáculos la posibilidad de ser mejores, que les formen un criterio más estricto, que se recreen con la creatividad que manejamos en escena para resolver situaciones pero, sobre todo, que su espíruto se haga grande y encuentren en la bondad su mayor verdad", afirma Leticia.{mospagebreak}

 

El arte, un alimento insustituible

 

"La labor de la mayoría de las fundaciones que trabajan con la población con discapacidad es muy importante – asegura Esmeralda -. Se preocupan por su alimento, por sus terapias, por protegerlos de las drogas, salvarlos de la calle; sin embargo, pocas organizaciones tienen como prioridad formar a estos niños dentro de las artes".

 

"Al convivir con niños con discapacidad – dice Leticia – nos dimos cuenta que necesitaban otros lenguajes, otras vibraciones de comunicación con las que pudieran mostrar su interior, sus tristezas, sus alegrías, sus satisfacciones. Algo que les permitiera a los demás ver más allá de una silla de ruedas, unas muletas o una parálisis cerebral. Algo que les permitiera mostrar la parte más agradable y verdadera de una persona con discapacidad."

 

En el año 2002, las Palleti – como les llaman sus amigos – fueron invitadas al IV Congreso Internacional "Unidos con la Discapacidad", para presentar una ponencia acerca del arte y la discapacidad. Aprovechando sus habilidades escénicas realizaron un montaje donde los actores eran, entre otros, personas con algún problema motor.

 

"Las conferencias suelen ser muy interesantes porque te hablan de distintas experiencias – comenta Leti -, pero los receptores no las viven. Hablando de arte, lo importante es que la gente lo viva, lo sienta y por eso, en vez de presentar una charla, formamos un pequeño grupo de teatro y realizamos un cuento. Creo que así demostramos, con hechos, lo que hemos venido estipulando: el arte es un alimento del alma y del espíritu, y todos necesitamos de él".

 

"Queríamos un montaje que no fuera superficial – comentan las Palleti -, revisamos varias opciones y entre ellas descubrimos Un hombre muy viejo, con unas alas enormes, un cuento de Gabriel García Márquez y nos pareció que la anécdota nos venía como anillo al dedo". Se trata de un hombre alado que por ser distinto es rechazado, criticado y admirado – de lejos – por la gente. Sólo un niño es capaz de acercarse, hablarle, tocarlo y preocuparse por él: escucharlo. Como gesto de aprecio, el hombre le regala sus alas y lo enseña a volar.

 

"Nosotras pensamos que en el mundo de las capacidades diferentes sucede algo similar – platica Esmeralda -. Nunca vemos al ser humano que está detrás de una discapacidad, siempre vemos primero una silla de ruedas, un síndrome... antes de ver a la persona. Nos dedicamos a discriminarnos por las diferencias, siendo que éstas son las que enriquecen la vida.

 

"Creemos que nuestros niños con discapacidad sólo necesitan unas alas. Alguien que los impulse para que ellos puedan emprender el vuelo".{mospagebreak}

 

El taller de teatro

 

Horas de trabajo, dedicación, concentración, pero, sobre todo, pasión y atención fueron los ingredientes que permitieron un buen resultado. Para llevar a escena el cuento de García Márquez, las Palleti crearon un taller que se dividió en dos partes. En la primera se realizaron algunos ejercicios escénicos para observar las posibilidades de cada uno de los chicos y sacar el mejor provecho de ellos, de acuerdo a sus cualidades físicas, de imagen, voz, etcétera.

 

"En esta parte del taller – afirma Leti – hicimos ejercicios para preparar el alma y el espíritu y para conocernos uno a uno con nuestras cualidades y defectos, sin compasión, con mucho respeto. Lo más importantes que ellos nos enseñaron en esta etapa fue a no prejuzgar, porque muchas veces por hacerlo, los limitamos cuando ellos tienen muchas más capacidades de las que nos imaginamos".

 

La segunda parte del taller estuvo a cargo de Esmeralda, quien se dedicó a la dirección y en donde se determinaron los personajes, los trazos escénicos, etcétera.

 

"Nos emocionó ver la respuesta de los niños actores – subraya Esmeralda -, ver cómo hacen gala de su creatividad para resolver, de acuerdo a sus posibilidades, una situación en el escenario y, sobre todo, ver cómo a ellos se les abría un mundo nuevo en donde podrían expresarse y en donde lo menos importante era su discapacidad.

 

"Desgraciadamente, el trabajo con estos niños está teñido de compasión y eso es justo lo que no queremos. Deseamos que si el público aplaude, no sea porque el actor usa una silla de ruedas, sino porque le conmovió la obra y estamos seguras que lo logramos con esta propuesta escénica, por eso mucha gente no se percató que el viejo con las alas es un chico ciego y el niño que lo escucha es el único actor sordo de la compañía. Lo importante era resaltar sus capacidades y no su discapacidad".{mospagebreak}

 

Para darles alas

 

Leticia y Esmeralda están comprometidas con la formación de los menores con discapacidad en el arte. Buscan, con su trabajo, dejar una vivencia muy especial en el alma y darles una herramienta más para decir todo lo que ellos son y quieren expresar.

 

"El Arte es una necesidad, punto – afirma contundente Leti -. Estamos buscando apoyo para realizar una temporada con este cuento y de esta manera llegar a más público para dar a conocer el trabajo de estos actores. Además, queremos crear una escuela especial de arte para personas con discapacidad, con todas las instalaciones requeridas: rampas, grandes foros, todo lo que ellos necesitan para hacer suya esta gran experiencia".

 

"De esta forma – concluye Esmeralda -, queremos decir a la sociedad que, al igual que nosotros, los niños con discapacidad tienen necesidades pero, sobre todo, sienten y aman; acercarlos al maravilloso mundo del arte puede ser uno de los medios más importantes para que ellos se expresen (...)"
 
Autor: Genaro Velásquez Fuente: Ararú No. 39; Ago/Oct 02
Publicado en Paso-a-Paso Vol. 14.2

 

 

Visto 5374 veces

Banner Cirdis2016 291x86

Banner Concurso2016 291x86

boletin Electronico

ARTÍCULOS MÁS LEÍDOS

Integración escolar de los niños con Necesidades Educativas Especiales

 
¿Y qué es trabajar con amor?
Es poner en todo lo que hagas un soplo de tu alma

Gibran Khalil Gibran.

 La experiencia de convivir con los niños y las niñas, nos ofrece la oportunidad de poder observar las cosas de una manera diferente. Cuando nos encontramos con un niño o una niña feliz, los grandes problemas se hacen pequeños, el tiempo no existe, cuando sonríen es tan espontáneo y contagioso, que nos alegra a tal grado que participamos de su mundo mágico.

 
En general, los niños son seres dinámicos, quienes en forma espontánea y dada su propia actividad física y mental, son capaces de obtener del ambiente los elementos necesarios para lograr el conocimiento de ese medio y a la vez lograr su propia integración a dicho medio. Ellos se enfrentan con entusiasmo a las diferentes dificultades que tienen que ir superando en el área del lenjuage ó motora gruesa, por nombrar algunas y por selección y repetición realizan un verdadero aprendizaje. No rehusan el esfuerzo a realizar y el éxito es su mejor recompensa.

 

ALIADOS
  • Venezuela Sin Limites
  • ExcelsiorGama
  • DHL
  • Bancaribe
  • Banesco
  • Proquim,CA