Entrevista: “El clima laboral mejora en las empresas donde hay personas con discapacidad” (Ene.13)

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David Cedeño

Virginia Carcedo (Vitoria, 1973), licenciada en Derecho por la Universidad de Deusto (Bilbao) y con un MBA en Gestión y Dirección de Empresas por la Universidad Autónoma de Madrid, es, desde junio de 2011, secretaria general de FSC Inserta, la entidad experta en formación y empleo de personas con discapacidad de la Fundación ONCE.

FSC Inserta tiene como fin la ejecución de parte del Programa Por Talento, ligado al Programa Operativo de Lucha contra la Discriminación y cofinanciado por el Fondo Social Europeo (70%) y la Fundación ONCE (30%), que desarrolla un ambicioso programa en favor de la inserción sociolaboral de las personas con discapacidad y de la igualdad de oportunidades.

¿Cuáles son las principales cifras en los cuatro primeros años de andadura de FSC Inserta?

Hemos atendido a más de 76.000 personas con discapacidad, hemos formado en toda España a más de 20.000 alumnos y hemos conseguido 17.000 inserciones a lo largo de todo el programa.

¿En qué áreas prioritarias han conseguido facilitar la inserción laboral de personas con discapacidad?

En nuestra base de  datos, con más de 160.000 beneficiarios, tenemos todos los campos profesionales cubiertos. Estamos en disposición de insertar a todo tipo de personas con discapacidad, desde la persona menos preparada a la más cualificada, profesionalmente hablando. Es verdad que hay áreas de inserción donde tenemos más representatividad, como el servicio de limpieza, el sector comercial, la atención al cliente y la industria manufacturera. El 73% de nuestras ofertas se dirigen a estos cuatro grupos, aunque existen inserciones en rangos de mayor cualificación,  como es el caso de abogados, jefes de departamento, doctores en informática, escritores...

¿Alguna anécdota o curiosidad al respecto?

En la formación y atención al demandante, es decir, a las empresas, es importante el área relacionada con el emprendimiento. Nosotros no solamente velamos por la contratación por cuenta ajena, sino que también promovemos el espíritu emprendedor de las personas con discapacidad. Ahí tenemos talleres de creación de negocio y de creatividad. Como caso curioso al respecto, destacaría un joven con discapacidad que ha montado en Ávila un negocio de ictioterapia, al que llaman el “Doctor Aletas”.  Los peces  garra rufa, son una especie originaria de las cuencas termales de Kangal, en Turquía, con una característica que les hace muy especiales: no tienen dientes, lo que les hace ser capaces de succionar de forma suave las células muertas de la epidermis. También contamos como caso curioso con el deportista paralímpico Pablo Cimadevila, que ha montado una empresa como diseñador de joyas, y trabaja con las más importantes firmas nacionales en el sector como es el caso de Tous.

¿Cómo trabaja FSC Inserta en el día a día para conseguir empleo para las personas con discapacidad?

Estamos representados mediante 37 centros de trabajo, repartidos a lo largo de toda España. Somos agencia de colocación, a excepción de Jaén, donde vamos a obtener la calificación. Nuestro camino comienza con un doble itinerario individualizado; en el caso de los que buscan empleo, itinerario individualizado de inserción, y en el caso de las empresas, itinerario individualizado de atracción del talento; entrecruzándose ambos itinerarios, es decir, que la empresa que demanda una persona con discapacidad tenga una oferta de trabajo lo más ajustada posible a las necesidades del candidato y del empleador.

Virginia Carcedo escribe en el ordenador de su despachoCuando una persona con discapacidad viene a nuestras oficinas, primero analizamos su perfil con su currículum, necesidades y expectativas, ilusiones y áreas de mejora y hacemos un diagnóstico ocupacional del candidato. En base al diagnóstico, el técnico realiza el plan personalizado de inserción, con un marcado carácter aspiracional e inspiracional para el candidato.

Una de las líneas a diseñar en el marco del plan personalizado de inserción consiste en la implementación de acciones formativas, bien mediante talleres para la mejora de empleabilidad que promueven la adquisición de habilidades  prelaborales y sociales, o la formación para el empleo propiamente dicho. En lo que se refiere a la inclusión en el mercado laboral propiamente dicho, en FSC no solo prima la contratación por cuenta ajena sino también la detección y promoción del espíritu emprendedor. Para ello, una vez detectado un interés en la creación de un negocio, la persona con discapacidad recibe apoyo técnico y humano mediante su participación en los talleres de creatividad, generación de ideas de negocio, etc., ya que los proyectos que se emprendan deben tener una garantía de sostenibilidad. Para ello pueden presentarse al Programa de Ayudas al Autoempleo, que Fundación ONCE convoca anualmente.

En lo que se refiere en nuestra relación con las empresas es frecuente que sean las entidades quienes nos contacten, dado nuestro expertise como entidad referente en la intermediación de personas con discapacidad. Si bien nosotros mismos realizamos una labor de sensibilización para darnos a conocer a todo el tejido empresarial, tanto a Pymes como a grandes empresas.

De entre nuestras actuaciones con las empresas, quisiera resaltar el Programa Inserta, que cuenta con 49 empresas adheridas, todas ellas compañías de reconocido prestigio, que mediante la firma de un convenio Inserta, han dado un paso al frente, incorporando la Responsabilidad Social Empresarial y Discapacidad (RSED) en sus políticas y estrategias de negocio y de Capital Humano, lo que significa la implicación de la alta dirección y la incorporación de la RSED en su cadena de valor.


 

¿Qué objetivos se ha marcado FSC Inserta para 2013?

FSC se ha planteado para 2013 un doble objetivo: por una parte indicadores cualitativos, es decir, queremos seguir trabajando en pro de una mejora continua de nuestros servicios hacia las empresas y demandantes (incorporación de las TICs), e indicadores cuantitativos. Estamos diseñando un programa para jóvenes con discapacidad –que se presentará en breve-, porque creemos que en este momento toca dar respuesta a los colectivos que tiene más dificultad dentro de nuestro propio colectivo.

Y en cuanto a los objetivos cuantitativos, pensamos atender a más de 16.500 personas, formar a más de 6.500 alumnos y consolidar más de 3.800 contratos. Estamos siguiendo en la línea que comentaba antes: facilitar la empleabilidad en un momento en que el contrato para toda la vida es una utopía, ya no es tan sencillo terminar la vida laboral donde se empieza.

¿Existen suficientes estímulos o incentivos para la formación y el empleo de este sector de la población?

La dificultad no radica tanto en la falta de incentivos o bonificaciones, que se han mantenido en la contratación de personas con discapacidad y son bienvenidos siempre, sino en la sensibilización a la sociedad y stakeholders para que las inserciones se produzcan y sean de calidad. En España necesitamos que la legislación se conozca y se cumpla. Está establecido que las empresas con más de 50 trabajadores deben contratar a un 2% de personas con discapacidad, pero si hacemos una medición estadística, estamos en el 1,6 de este cumplimiento.

No es desdeñable decir que la ONCE, su Fundación y el entramado del movimiento asociativo de las personas con discapacidad son un elemento notorio de la marca España. Fuimos uno de los primeros países en adherirnos a la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Lo importante es que exista un entramado entre bonificaciones y estímulos, la sensibilización y el cumplimiento de la legislación. Y que haya políticas activas para promover que las personas con discapacidad se activen y busquen un trabajo y que las que lo busquen tengan más opciones para encontrarlo.

¿Considera que la economía verde es un buen yacimiento de empleo para las personas con discapacidad?

Virginia Carcedo, en un momento de la entrevistaSí. Nosotros hicimos un estudio sobre la economía verde, es decir, de todas aquellas actividades para promover el medio ambiente, el turismo accesible..., donde lo importante es la sostenibilidad económica y la social. La economía verde es un ejemplo de cómo pueden convivir el enfoque humano con el medioambiental y el económico. Se trata de uno de los yacimientos más directos porque se está incrementando la concienciación de la conservación del medio ambiente, y generando nuevos empleos. Hemos analizado perfiles susceptibles de ser cubiertos por la economía verde, como el turismo accesible, donde la accesibilidad es una ventaja competitiva, como el transporte, ya que si tienes una casa rural accesible no sólo lo será para ti y para la persona con discapacidad, sino también para personas con niños, personas mayores, etc. Es un sector emergente donde las personas con discapacidad pueden y deben trabajar, ya que está generando nuevas oportunidades y puede ser una fuente de sensibilización que puede conjugar lo humano y lo material, lo sostenible económicamente y lo sostenible humanitariamente.

A finales del año pasado hubo un intenso debate entre diversos países sobre los fondos estructurales de la UE. ¿Los fondos europeos para la inclusión social deben tener largo recorrido?

Los fondos estructurales son presupuestados a nivel transnacional de manera plurianual cada siete años, finalizando en 2013 el periodo actual. Lo que tendríamos que tener en cuenta es que los programas de Lucha contra la Exclusión Social en los que se desarrollan este tipo de fondos, como es el nuestro (Programa por Talento), tengan la posibilidad de ser plurianuales. Una política anual de lucha contra la exclusión social es cortoplacista y no lleva a ninguna parte. Si los fondos estructurales quieren luchar de verdad contra la exclusión, los programas tienen que ser plurianuales, plurirregionales y temáticos para que haya homogeneidad en el colectivo atendido y dé tiempo a evaluar las políticas que se están poniendo en marcha, para en su caso si es necesario rediseñarlas, ya que en caso contrario, es muy difícil que los indicadores estratégicos se vean afectados con actuaciones anuales.

El Programa Operativo en España es un ejemplo de partenariado público-privado único en Europa de Lucha contra la Discriminación en el que conviven entidades como la Fundación ONCE, Secretariado Gitano, Cruz Roja y Cáritas.

¿Encuentran más dificultades en las empresas para facilitar la inserción laboral de este colectivo o, por el contrario, la crisis actual supone un tiempo de oportunidades?

La crisis es la crisis, no vamos a ponernos paños calientes, es decir, estamos en crisis en general, o por lo menos la sociedad siente que estamos en crisis, no estamos en la misma situación en la que estábamos antes y el empleo de personas con discapacidad ha caído un 1,4%. Las empresas no están haciendo contrataciones en general, no sólo a las personas con discapacidad, pero el problema radica en que las personas con discapacidad están en una situación más difícil que las personas sin discapacidad. Esta situación tiene que hacernos ser creativos para ver en qué podemos mejorar. Debemos dar una vuelta a todo y hay que reinventarse. En eso, las personas con discapacidad somos expertas porque  siempre hemos tenido que luchar y demostrar nuestro talento. Por nuestra experiencia, sabemos que el clima laboral mejora en las empresas donde hay personas con discapacidad, ya que sus compañeros sin discapacidad se sienten más orgullosos de su pertenencia al darse cuenta de que una persona con discapacidad se tiene que levantar dos horas antes para llegar a su trabajo y, además, está contenta y lo hace bien. No hay que mirarse tanto al ombligo, sino cooperar conjuntamente, y las personas con discapacidad somos un ejemplo para las personas sin discapacidad de que hay que detectar prioridades y salir adelante.

¿Cómo le gustaría que concluyera este periodo actual de turbulencias económicas?

Con una sociedad más inclusiva, es decir, que no decaiga ninguno de los derechos que hemos adquirido y nos tengan en cuenta como un colectivo de ciudadanía socialmente activo, empoderado y con capacidad para aportar y construir, no solamente para recibir. Es importante que el modelo productivo y de intermediación sea inclusivo para todos: personas con discapacidad, mayores, niños, hombres, mujeres...


 

Reporta: Mario García
Fuente:  Semanal.cermi.es (España)
Fecha: 22/01/2013

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Comprendiendo mejor el síndrome de Asperger a través de la experiencia de un niño mexicano.

Foto de niño con expresión seria

La experiencia de convivir con los niños y las niñas, nos ofrece la oportunidad de poder observar las cosas de una manera diferente. Cuando nos encontramos con un niño o una niña feliz, los grandes problemas se hacen pequeños, el tiempo no existe, cuando sonríen es tan espontáneo y contagioso, que nos alegra a tal grado que participamos de su mundo mágico.

A través de las relaciones que establecemos con los niños y niñas, aprendemos a comunicarnos con ellos de una manera diferente. Es entonces, cuando se despierta en nosotros el deseo de querer conocer más de su mundo infantil lleno de fantasías y de deseos por descubrir el por qué de las cosas y de los acontecimientos.
 
La convivencia continua con los niños, nos permite conocer su historia de vida y al hacerlo, nos damos cuenta que no todas las historias reflejan una vida feliz y exitosa. Algunos niños se tienen que enfrentar desde su nacimiento a problemas de distinta naturaleza, vinculados en algunos casos con la salud, otros con la adaptación al medio y algunos más con factores que limitarán su aprendizaje. Este tipo de niños, se tiene que enfrentar permanentemente a sus limitaciones, debiendo resolver cotidianamente obstáculos de diferente índole para poder tener relaciones sociales adecuadas que los beneficiarán en su desarrollo personal.
 
Las historias de vida de los niños con el síndrome de Asperger, pertenecen a este segundo grupo. Ellos tendrán que aprender, entre otras muchas cosas, a comunicarse adecuadamente, a interactuar con sus pares, a comprender los estados de ánimo de los demás, a manejar su impulsividad y también tendrán que aprender estrategias que posibiliten su desarrollo intelectual y afectivo.

Conociendo el síndrome de Asperger a través de un niño mexicano

Me gustaría que a través de un niño Mexicano, M., quien presenta el síndrome de Asperger y que actualmente cursa 3er. año de primaria en una escuela regular, pudieran conocer los rasgos principales de su personalidad, desarrollo y adaptación escolar.
 
Antes de conocer a M. considero pertinente hacer una breve reseña histórica del Síndrome de Asperger y posteriormente señalar algunas de las características que suelen presentar los niños que presentan este Síndrome.

El pediatra Vienés Hans Asperger describió en su tesis doctoral publicada en 1944 a un grupo de 4 niños que tenían características inusuales en cuanto a sus capacidades sociales, lingüísticas y cognitivas utilizando el término de "psicopatía autista" con el que describía las características del desorden de personalidad de los niños que estudió. Asperger muere en 198,0 poco antes de que el Síndrome que lleva su nombre obtuviera un reconocimiento internacional.

Posteriormente, en los casos observados por Lorna Wing, quien fue la primera persona en usar el término Síndrome de Asperger en un trabajo publicado en 1981, describe las características conductuales de los sujetos estudiados los cuales se parecían a las descripciones hechas por Asperger. Este trabajo le permitió a Wing señalar por primera vez las principales características clínicas del Síndrome de Asperger. Esta autora, elaboró una lista en la que señala algunos criterios diagnósticos que puntualizan las características de los sujetos con el síndrome de Asperger:

1. Interacción social inapropiada con rasgos ingenuos y unipolares. No hay empatía ni reciprocidad. La capacidad para hacer amigos se encuentra muy limitada y en algunos casos es incapaz de establecer lazos afectivos.

2. Habla: no se observa retraso en su inicio; sin embargo el contenido es extraño, pedante y estereotipado. La comunicación verbal es poca o nula. Se pueden observar voz monótona, gestos inapropiados o poca expresión facial.

3. Presentan resistencia al cambio y gusto por actividades repetitivas. Ante algunos temas u objetos se les encuentra absortos.

4. Sus movimientos o posturas son extraños y mal coordinadas. En algunas ocasiones, sus movimientos son estereotipados.

5. Presentan buena memoria de repetición, intereses especiales y muy limitados.

Escalante y Marcos (2000), señalan que la edad de aparición aproximada del Síndrome de Asperger es a los tres años. Los niños con este Síndrome empiezan a caminar tarde, pero antes empiezan a hablar. Su lenguaje se orienta a la comunicación pero se queda en "un tráfico de un solo sentido", pues no es un lenguaje recíproco. Los niños con el Síndrome de Asperger evitan tener un contacto ocular con los demás; estos niños viven en nuestro mundo, pero a su manera, presentando alteraciones en las habilidades sociales. Sin embargo, su pronóstico en este aspecto es bueno. Los niños con el Síndrome de Asperger, tienen rasgos de personalidad y de conducta muy especiales entre los que se señala un interés muy intenso en algún teme en particular.
 
Después de conocer en parte la historia del Síndrome de Asperger y sus características finalmente, conoceremos a M.

En 1998 cuando M. tenía 5 años 2 mese tuvimos nuestro primer encuentro que a continuación narraré:

En ese día de invierno, llegué, como todas las tardes, a mi salón de trabajo dispuesta a entrevistar por primera vez a una pareja que traía a su pequeño hijo. La puerta del salón se encontraba cerrada. Se respiraba un ambiente tranquilo, interrumpido por unos repiqueteos en la puerta acompañados de una voz infantil que decía: "Abran, está cerrado, abran carajo… papito (refiriéndose a él) cálmate ya vas a entrar…, ya llegué…".

Al abrir la puerta, me encontré con M. El pequeño intentaba desprenderse de las manos de su madre para poder entrar al salón y ver qué había en él. Contrastando con la impulsividad del niño, sus padres se mantenían rígidos en el umbral de la puerta, al mismo tiempo que trataban de contenerlo. 

Para los padres de M., la entrevista se desarrolló en un ambiente un poco tenso, ya que querían controlar todo el tiempo los movimientos del niño diciéndole: "No toques, siéntate, vamos a platicar…haz caso, contrólate papito, pórtate bien…".

Mientras transcurría la entrevista, M. nos ignoraba y jugueteaba con un cochecito que había encontrado al abrir un cajón. Se entretuvo por algún tiempo explorando un espacio que le ofrecía descubrir nuevos objetos. M. parecía haber encontrado un lugar donde refugiarse.
 
Les pedí a los padres de M. que lo dejaran actuar libremente mientras platicábamos, lo cual sirvió por una parte para que los padres se sintieran más relajados y, por la otra, me permitió observar la conducta del niño quien parecía no haberme visto, me ignoraba y al parecer, no le interesaba mi presencia.
 
M. es un niño que no puede pasar inadvertido, su pelo ensortijado enmarca una carita alegre cuyos ojos profundamente negros e inquietos se mueven constantemente. En algunos momentos, su mirada la percibí ausente, distante e impenetrable y el establecimiento adecuado de contacto visual fue esporádico.
 
En la primera entrevista y en las subsiguientes, observé que M. tenía muchos problemas para poder concentrarse y manejar sus impulsos. Cuando se encontraba en el área de trabajo, daba la sensación como si una ráfaga de viento hubiera entrado y empezara a mover los objetos, no había respeto a los espacios de "los otros", parecía no conocer límites y nos ignoraba. Abría y cerraba cajones, se movía de un lado a otro como si buscara algo pero sin tener un objetivo específico.

Los padres informaron que la historia personal de M. se inició con algunas complicaciones, ya que durante el período perinatal presentó sufrimiento fetal secundario a trabajo de parto prolongado al haber presentado circular de cordón. No obstante las maniobras obstétricas aplicadas, M. presentó anoxia originada por haber broncoaspirado líquido del meconio. Secundario a ello, se originó un cuadro de paro respiratorio habiendo sido necesaria la aplicación de maniobras de resucitación. M. fue atendido neurológicamente desde ese momento, ya que se presentaron dos episodios convulsivos que fueron controlados con Epamín, medicamento que fue suspendido a los tres meses de edad al no volverse a presentar crisis convulsivas.

Durante su primer mes de vida, M. permaneció veinticinco días en terapia intensiva recibiendo respiración artificial por problemas de neumotórax. Superado este período crítico, la existencia de M. transcurrió aparentemente sin problemas serios de salud. Sin embargo, las pautas de maduración en cuanto al desarrollo motor y del lenguaje se dieron con cierta lentitud, por lo que el nivel de su desarrollo general estaba ligeramente por abajo de lo esperado para su edad cronológica, pero sin llegar a ser preocupantes para los padres estas observaciones. Hasta antes de cumplir los 2 años 9 meses de edad, fue un niño risueño, afectivo e interactuaba con sus familiares sin problemas; no obstante era muy inquieto, lo cual agotaba a la madre.

Cuando cumplió los 2 años 9 meses de edad M. ingresó al "Cuarto de bebes" en un colegio particular de la ciudad de México, el cual aplica el sistema Montessori con sus alumnos del Jardín de Niños. Fue ahí donde la guía se percató de las primeras conductas atípicas de M. informando de ello a los padres del niño. El reporte de la guía, señalaba la presencia de un inconstante balanceo corporal y aislamiento del niño con respecto a sus compañeros. También les señaló que M. durante el desarrollo del trabajo que se realizaba con el grupo dentro del ambiente Montessori, no mostraba interés por los objetos que se le enseñaban. La guía lo percibía "ausente", no tenía contacto con ella. Les dijo que en algunas ocasiones, cuando estaba muy ansioso y poco tolerante, se agredía golpeándose la cabeza con la pared o en el piso. Los padres se inquietaron mucho ante los comentarios de la guía y también lo observaron en la casa, con lo cual pudieron constatar lo dicho por la guía.

En el ámbito familiar los problemas se acentuaron, ya que M., aparte de presentar las conductas anteriormente señaladas, también tenía alterado el patrón del sueño, despertándose por las noches y teniendo mucha dificultad para conciliarlo nuevamente. El trastorno en el sueño tuvo repercusiones negativas en los miembros de la familia, ya que los padres se sentían agotados y poco tolerantes. Aunado a esto, M. se encontraba muy irritable y su hiperactividad se acentuó. También aparecieron en el niño manifestaciones negativas en su conducta, reflejándose en su poca tolerancia a los ruidos fuertes, así como muestras de ansiedad, llanto e incomodidad cuando se encontraba en lugares muy concurridos. Ante estos problemas, los padres de M. se sentían muy confundidos y desorientados, por lo cual, decidieron buscar ayuda profesional. Acudieron de un profesional a otro, ya que los diagnósticos eran muy contradictorios, y ninguno determinante.

M. fue diagnosticado inicialmente por el primer neuropediatra al que acudieron como un niño con "inmadurez neurológica generalizada", posteriormente solicitaron una evaluación psicológica en la cual se le catalogó como "psicótico", otro diagnóstico más lo señaló como un niño con "déficit de atención" aunado a problemas de hiperactividad y retardo generalizado en los procesos de aprendizaje.

En la medida en que los padres solicitaban una nueva opinión, el desconcierto se incrementaba y la confusión en la que se encontraban era abrumadora. El factor que más les angustiaba en aquellos momentos, fue que M. no estaba siendo atendido adecuadamente. Ellos estaban haciendo todo lo que estaba a su alcance, pero no veían mejoría en el niño; los problemas conductuales, de sueño, de lenguaje, de adaptación y de aprendizaje se agudizaban, y ellos no sabían que hacer.

No fue sino hasta que M. cumplió los cinco años de edad cuando después de habérsele aplicado una serie de pruebas, tanto en el aspecto neurológico como en el psicopedagógico y del lenguaje, fue diagnosticado como un niño que presentaba el Síndrome de Asperger.

Como se pueden dar cuenta, diagnosticar a los niños que presentan el Síndrome de Asperger no es una cuestión sencilla. Para ello es necesario contar con un equipo de especialistas que estudien minuciosamente el caso, siendo en algunas ocasiones necesaria la medicación que ayudará a reducir los estados de angustia, hiperactividad e inclusive alteraciones en los períodos de sueño.

Al recibir los padres de M. el diagnóstico definitivo, pasaron por una etapa de negación ya que no es fácil aceptar que su hijo, por las características conductuales, de socialización y de comunicación que manifiesta, se encuentra ubicado dentro del Espectro Autista. Pasado este período de negación, finalmente los padres de M. aceptaron el diagnóstico y se abocaron a investigar las mejores propuestas de atención que había para el manejo del niño.

Sugerencias pedagógicas propuestas para lograr la integración de M. al aula regular

A continuación se dan a conocer las sugerencias que se le propusieron a la maestra de M. para lograr la integración del niño a una aula regular:

a. Conocimiento de las características del síndrome por sus pares y sensibilización del grupo donde se integró a M. El conocimiento de las características conductuales, sociales y de comunicación, les permiten a los niños con el Síndrome de Asperger integrarse con mayor facilidad al aula regular, ya que sus pares los comprenden y los ayudan en muchas ocasiones a contenerse.

b. Empleo cotidiano de un cronograma de actividades: Mediante el empleo cotidiano del cronograma, el niño con el síndrome de Asperger puede anticipar situaciones y rutinas las cuales, si se llegaran a presentar intempestivamente, podrían ocasionarle ansiedad, inseguridad e impulsividad en la ejecución del trabajo, y con ello se provocaría la aparición de conductas no adecuadas. El cronograma es una guía gráfica de los acontecimientos y acciones que el niño realizará durante el transcurso del día. Con su empleo, se puede lograr en el niño con el síndrome de Asperger una mayor flexibilidad mental, ya que él tiene la posibilidad de anticipar acontecimientos

Rivière y Martos (1996), señalan que junto a los trastornos de comunicación, de establecimiento de relaciones sociales y de imaginación, los niños autistas también presentan trastornos para encontrar el sentido a sus acciones. El niño, tiene muchas dificultades para el manejo del futuro, lo que está muy relacionado con la tesis del déficit en funciones ejecutivas.

Con el manejo del cronograma, se estimulan las funciones ejecutivas en las cuales se incluye la planificación de conductas dirigidas hacia una meta concreta, la organización del tiempo, de actividades, así como la inhibición de respuestas inapropiadas y de conductas perseverativas.

En el cronograma, se le da más sentido a las acciones por realizar. El niño tiene la oportunidad de predecir y puede percatarse con más claridad de las metas finales de su trabajo y conducta.

c. Aplicación de un lenguaje claro y preciso: Los niños con el Síndrome de Asperger tienen dificultad para entender instrucciones y órdenes complejas por lo cual, es necesario simplificarlas.

d. Empleo de claves visuales: Es de gran ayuda emplear claves visuales por medio de las cuales el niño podrá reconocer avisos, objetos, actividades y acontecimientos.

e. Flexibilidad en el manejo del ritmo de trabajo, así como en otorgar y administrar el tiempo en el momento en el que el niño con el Síndrome de Asperger da respuestas y desarrolla actividades: Los niños con el Síndrome de Asperger, manejan de una forma diferente los tiempos de ejecución de las tareas. Se sienten muy inseguros y ansiosos si se les presiona. Es necesario respetar su ritmo para no angustiarlos.

f. Prestar ayuda y apoyo en los momentos en los que el niño no pueda manejar la frustración: Cuando el niño no pueda resolver alguna situación problemática, es necesario que se le preste ayuda y se le apoye para que se sienta seguro y se eviten conductas impulsivas.

g. Reforzar y reconocer logros y conductas positivas: El niño con el Síndrome de Asperger, se siente muy feliz cuando ha logrado alcanzar un objetivo y se siente muy motivado para seguir trabajando cuando se reconocen sus logros. Es recomendable reforzar sus éxitos y conductas positivas, ya sea en forma verbal diciéndole algunas palabras de aliento o proporcionándole una caricia (cuando esto le agrade).

h. Libertad en el manejo del tiempo fuera dentro de una actividad de aprendizaje: Cuando la tarea que está desarrollando el niño le causa fatiga, y con ello momentos de ansiedad y estrés, las conductas que presentan son de impulsividad al abandonar la tarea que está realizando, además de negarse a continuar con el trabajo iniciado. Podemos deducir que los factores que intervienen para abandonar la actividad se deben a una sobrecarga sensorial, lo cual origina en el niño que tienda a desequilibrarse fácilmente ante la tarea. Se sugiere en estas ocasiones, suspender la actividad que se está realizando y continuar observando las conductas que el niño realiza para poder aplicar en otro momento actividades menos estresantes.

En el aula, cuando los períodos para desarrollar una actividad son muy prolongados, el niño tiende a pararse de su lugar y pasear libremente alrededor del aula. En las ocasiones en las que esta conducta se presente, inicialmente se puede permitir, siempre y cuando no interrumpa el trabajo que en esos momentos estén realizando sus compañeros. En el caso contrario, cuando se le obliga a continuar y a estar en su lugar, la tendencia conductual será de llanto, originándose episodios de berrinche e impulsividad. Sin embargo, la libertad de acción lo tranquilizará y posteriormente se podrá reanudar nuevamente la tarea que quedó inconclusa.

En la medida en que el niño va tomando consciencia de sus actitudes y va adquiriendo mayor control de sus impulsos, se le irán marcando límites más estrictos.

En la búsqueda de estrategias para conocer mejor a los niños y niñas con el Síndrome de Asperger y poder interactuar con ellos en el aula regular, se consideraron a las estrategias lúdicas como las más adecuadas, ya que el desarrollo de la afectividad, de la socialización, de la motricidad y del conocimiento, están estrechamente relacionadas con las actividades del juego, mediante las cuales, los niños y niñas son capaces de poner en práctica todos sus sentidos, sus habilidades y sus destrezas. Por medio del juego, pueden adaptarse a la realidad, pueden manejar sus miedos, temores, frustraciones, sus impulsos y sus sentimientos, así los niños y niñas aprenden y son felices.

A través de las estrategias lúdicas el niño con el Síndrome de Asperger:

· Mejora sus relaciones sociales: Al darle la oportunidad de desarrollar conductas que le permitan iniciar, establecer y mantener relaciones adecuadas con las personas que lo rodean e interactuar adecuadamente con ellas.
 
· Incrementan la capacidad de referencia conjunta: Al proporcionarle experiencias en donde tenga la necesidad de participar verbalmente en la planeación de eventos o actividades y en las cuales tienen que intervenir otras personas para lograr un fin determinado al tener un mismo objetivo.
 
· Desarrollan funciones comunicativas: Al darle la oportunidad de expresar sus deseos, sentimientos e ideas tratando de que lo haga en forma clara.
 
· Estimulan el lenguaje expresivo: Al propiciar situaciones adecuadas en las que el niño pueda manifestar sus emociones y sentimientos.
 
· Desarrollan el lenguaje receptivo: Al sensibilizarlo para que pueda entender tanto el lenguaje verbal como el no verbal.
 
· Al niño se le capacita para que pueda manejar adecuadamente estrategias de anticipación y planeación: Al darle la oportunidad de conocer eventos y acontecimientos en donde puede anticipar consecuencias.
 
· Mejora la flexibilidad de su pensamiento: Al proporcionarle estrategias para que sea capaz de adaptarse a situaciones nuevas sin angustiarse.
 
· Estimula la ficción o imaginación: Al invitarlo a participar en juegos de ficción e imaginación representando a diferentes personajes.
 
· Incrementa su capacidad de imitación: Al enseñarle estrategias con las cuales sea capaz de imitar conductas, actitudes, forma de comunicarse y expresarse.

Mediante la aplicación de las estrategias lúdicas trabajadas durante el año escolar, M. pudo entender comportamientos no verbales, estableció relaciones sociales adecuadas con sus pares y pudo acceder a la apropiación de conocimientos lingüísticos, matemáticos y los relacionados con el medio ambiente y la salud.
 
Actualmente, M. es feliz al cursar 3er. año de primaria en una aula regular en donde aprende, ríe y juega como los demás niños de su misma edad.

Autora: Crisanta Cruz González de Escalante
Especialista en Problemas de Aprendizaje y lenguaje.
Maestría en Psicodiagnóstico.
México 2004

Referencias:
 
Escalante, C. y Marcos, E. (2000). Síndrome de Asperger, programa de intervención para
la educación sexual del adolescente. México, UDLA.

Rivière, A. Y Martos, J. (1997). El tratamiento del autismo: nuevas perspectivas. Madrid, 

Artegraf.

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