Sobre Stela, Dennis y mucho más

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Introducción: En febrero, tuvimos la oportunidad de visitar Ciudad de Guatemala para participar en el 5to Congreso de Educación Especial “Abramos puertas, Descubramos mundos”, celebrado los días 23, 24 y 25 de febrero.

El evento fue el resultado del trabajo conjunto de cuatro organizaciones guatemaltecas: la Fundación Margarita Tejada (especializada en síndrome de Down), Voces del Autismo y la Fundación Intégrame (ambas especializadas en TEA) y la Asociación Guatemalteca de Síndrome X Frágil.

Es por ello que el programa científico abarcó temas de interés para profesionales y familias interesados en estas condiciones (s. de Down; TEA; X Frágil), además de algunas ponencias de interés general… entre ellas, las de Paso-a-Paso (Taller de Sensibilización en vivo, con un grupo de niños y niñas de tercer grado; Atrévete a soñar, taller de empoderamiento para padres).
 
 
Directora de la Etapa Adulta de la Fundación Síndrome de Down de Madrid
Ciudad de Guatemala, Febrero 2010
 
Como suele suceder en estos eventos, no solo nos nutrimos del contacto con profesionales y familias de nuestro país anfitrión, sino que tuvimos una oportunidad única de conocer a los demás ponentes invitados.

En esta ocasión coincidimos una veintena de ponentes de diversos países, incluyendo algunas superestrellas en sus respectivos campos. Tal es el caso del Dr. Sigfried Pueschel (s. de Down) y la Dra. Randi Hagerman (Síndrome X Frágil). 
 
Coincidimos todos en que uno de los aspectos sobresalientes de la organización del evento fue que propiciaran activamente que todos los ponentes nos conociéramos y pasáramos tiempo juntos (desayunos, almuerzos, cenas y paseos).
 
Entre las personas con quienes congeniamos particularmente, nuestra entrevistada de hoy:  Diana Cabezas, la muy simpática coordinadora de Etapa Adulta de la Fundación Síndrome de Down de Madrid. Diana presentó dos interesantes temas en el Congreso: “Formando en tecnología” y “Formación e inserción laboral para personas con Discapacidad Intelectual.”
 
Consciente de la importancia de estos temas para nuestro público lector, acorralamos a Diana la mañana del sábado posterior al evento, mientras esperábamos el transporte que nos trasladaría a Antigua para un día de paseo, y a la orilla de una ruidosa piscina hicimos una laaarguísima entrevista que transcribimos en su totalidad, por lo pertinente del tema.
 
Gracias, Diana, por complacernos y responder a tantas preguntas pacientemente. Gracias a nuestros anfitriones guatemaltecos, quienes nos hicieron sentir en casa y ¡con ganas de volver!
 
Ciudad de Guatemala, Febrero 2010
Entrevista: Angela Couret
 
P - Diana, coméntanos sobre tu formación profesional y trayectoria laboral.-
 
R – Yo soy Doctora en Psicología por la Universidad de Deusto, en Bilbao, España. Mi Tesis Doctoral versó en el diseño y la aplicación de un programa de entrenamiento para resolver problemas de la vida cotidiana dirigido específicamente a Jóvenes y Adultos con Síndrome de Down. Bueno, a partir de allí obviamente mi trayectoria profesional gira en torno al ámbito de la Educación Especial y de la Discapacidad Intelectual. Concretamente en estos momentos soy la Directora de la etapa adulta de la Fundación Síndrome de Down de Madrid (http://www.downmadrid.org/) y además combino esta actividad con la docencia, otro de mis grandes intereses profesionales. Actualmente doy clases en la Universidad Complutense de Madrid y recientemente también en la Universidad Camilo José Cela.
 
P - ¿Qué servicios comprende el programa de Etapa Adulta de la FSD de Madrid?-
 
R – Bueno, la Etapa Adulta, más que un servicio en sí misma es una estructura en la que se engloban distintos programas, proyectos y servicios. La Etapa Adulta surge con el objetivo, lógicamente, de dar respuesta a las necesidades cambiantes que van surgiendo en un colectivo para nosotros ahora quizá un tanto desconocido. Hemos sabido de las necesidades de los jóvenes, de los pequeños escolares, pero de ese mapa nuevo de necesidades de las personas que van cogiendo edad, a partir de los cuarenta, cuarenta y tantos años, es una situación desconocida por la que nos vamos enfrentando día a día. Partiendo de esas situaciones, es por lo que en la Fundación se genera esta estructura que denominamos Etapa Adulta, que engloba distintos programas y servicios que a lo largo de la conversación seguramente abordaremos.  
 
P – Sospecho que entre los programas atenderán aspectos de salud, recreación, trabajo… En esta entrevista me gustaría enfocar los servicios en el área laboral.
 
R – Pues sí, efectivamente en la etapa adulta hay servicios que acometen a las áreas más diversas como la salud, la asesoría psicológica, la formación profesional, el ocio, el tiempo libre, el deporte y la formación en nuevas tecnologías. Recientemente llevamos a cabo un proyecto de vida independiente fenomenal en el que hemos depositado unas expectativas tremendas en la Fundación, en las familias, y en los chicos. Pero ciertamente dentro de todo ese entramado de servicios y proyectos, el aspecto laboral cobra especial relevancia.-
 
En la Fundación nosotros gestionamos dos servicios de formación e inserción laboral. Cada uno de ellos tiene una particularidad y me parece importante que lo tengamos en cuenta. El proyecto con más antigüedad que tiene la Fundación en este ámbito es el Proyecto Stela (http://www.downmadrid.org/stela/index.htm), muy conocido en nuestro país y probablemente en algunas otras latitudes.
 
El Proyecto Stela surge en el año 1995 y efectivamente tiene por objetivo principal formar, capacitar a jóvenes con discapacidad intelectual e insertarles laboralmente en el entorno de trabajo, a través de una metodología muy concreta que se denomina: Empleo con Apoyo.
 
El segundo proyecto de inserción laboral que gestionamos más recientemente - desde unos cuatro años aproximadamente - es un proyecto con las mismas características, el mismo propósito, sin embargo en este caso está dirigido a jóvenes con discapacidad intelectual ligera o incluso personas límites, lo cual hace de este proyecto una experiencia para nosotros muy innovadora, tratando de comprobar la efectividad de la metodología del empleo con apoyo en estos casos. El Proyecto se llama EcA Alcalá y es de la Comunidad de Madrid. La verdad es que estamos trabajando duro en eso.{mospagebreak}
 
P- ¿Cómo aplican ustedes los servicios de Empleo con Apoyo? 
 
R – Nosotros aplicamos una estructura de empleo con apoyo de una manera ortodoxa. Es decir, tratamos de ser ortodoxos en cada uno de los pasos que esta metodología supone. Así pues, que en el caso de cualquier joven o adulto con discapacidad intelectual que maneje este interés por trabajar con la empresa ordinaria, lo primero que haremos será  realizarle una entrevista de trabajo o varias entrevistas incluso, para tratar de dibujar un mapa de necesidades, un perfil de viabilidad.  Conocer cuáles son sus inquietudes, cuál es su autoconcepto vocacional y sobre todo, cuáles son sus niveles de madurez en ese momento para ver si afrontar un puesto de trabajo es un objetivo realista, o si hay que trabajar previamente otros requisitos. Esto es vital.-
 
P – ¿Existen instrumentos para hacer es evaluación de perfil de viabilidad? 
 
R – Bueno, existen instrumentos que nos ayudan. En España disponemos ya de algunos materiales estandarizados en lo que respecta a la evaluación de las competencias adaptativas. Distintas entidades están trabajando intensamente en este sentido. Por ejemplo la Universidad de Salamanca, a través del INICO, igualmente la Universidad de Deusto, a través del programa CALS de evaluación e intervención. 
Es decir, es cierto que tenemos instrumentos, pero a la hora de la verdad eso lo metemos en una coctelera y elaboramos nuestro propio instrumento. El que nos sirve, con el número de ítems precisos, eliminando aquellos que en este primer momento no son apropiados. Es así que como primer paso procuramos hacernos una idea lo más completa posible de cuál es la situación real de ese futuro trabajador. Y como este paso se dé en falso, todo lo que venga después lo vamos a montar sobre una estructura muy débil. Ese primer encuentro con el trabajador, y con la familia, de la cual no hemos dicho nada aún, es fundamental. Si este primer paso, nos queda bien, el resto casi casi va a venir dado, va a ser mucho más sencillo. 
 
P – Entonces primero le haces la evaluación y determinas un nivel de funcionamiento, madurez y demás… ¿qué sigue?
 
R – Es posible que se determine que es necesario incorporarlo al programa de capacitación para el empleo. ¿Qué es esta formación? Se trata de un período formativo en el que la persona con discapacidad va a poder trabajar distintas áreas que le van a ser imprescindibles para ser competente y competitivo en un mercado de trabajo difícil. Así pues, en este proceso formativo de capacitación para el empleo, va a tomar o va a recibir materias que refuercen sus habilidades lectoescritoras y de cálculo. Va a trabajar fundamentalmente áreas de relaciones interpersonales, resolución de problemas, habilidades comportamentales, orientación laboral, por supuesto. Es decir, un conjunto de áreas y materias que le pongan en una situación de madurez personal para afrontar un puesto de trabajo. Tanto es así, que esta capacitación laboral no va dirigida a un perfil concreto de trabajo. No les capacitamos para mozo de almacén, para auxiliar de oficina, no. Eso sería en un segundo momento. 
 
Esta capacitación laboral es una formación generalista que tiene como objetivo dotarle al trabajador del mayor número posible de habilidades personales para resultar exitoso en toda la trayectoria que tiene por delante.
 
P – Al variar tanto las características de los candidatos, ¿trabajan en grupos esta etapa de capacitación?
 
R – Evidentemente no es fácil, porque cada persona con discapacidad intelectual tiene sus particularidades. A nivel organizativo, la situación ideal sería tener tres o cuatro grupos. Sin embargo, nosotros tenemos dos grupos, dos niveles. Se incorporan al Nivel 1 aquellos que a priori pensamos que van a requerir un poco más de tiempo de capacitación. Quienes ya han hecho un proceso de maduración o han tenido alguna experiencia laboral previa, por ejemplo, entran en el Nivel 2.
 
No son niveles perfectos y es verdad que hay personas que al principio pensamos que pueden estar bien ubicadas en un nivel y después hay que hacer ajustes, pero lo cierto es que podemos trabajar en dos niveles; lo cual no es perfecto, pero es lo que está a nuestro alcance.
 
P – ¿Dónde se ejecuta este programa de Capacitación?
 
R – La formación tiene lugar en la propia Fundación Síndrome de Down de Madrid, donde desde hace 5 años tenemos el privilegio de poder estar en un edificio que fue cedido por el ayuntamiento de Madrid. Es un edificio que tiene varias plantas y una de ellas tiene aulas donde impartimos la mayoría de nuestros programas formativos.
 
Los jóvenes vienen por la mañana y por lo general pasan de 9:00 am – 2:00 pm en actividades de formación.  En la tarde se incorporan a algunas actividades de la Fundación o de otros sitios, ó simplemente se van a su casa a descansar.
 
P – Y la duración de ese entrenamiento, ¿me imagino que depende de cada joven?
 
R -  Claro. Nosotros no trabajamos con la rigidez de los cursos académicos de formación profesional o cursos standard, por ejemplo. De tal forma que si tenemos un joven que a los cuatro meses sentimos que está capacitado para trabajar y tenemos el puesto de trabajo, entonces ¡adelante! Lo promovemos al puesto de trabajo. 
 
Sin embargo, hay otros chicos que van a perdurar en ese período de formación a lo mejor dos años. Estimamos que después de dos años, ya quizá sea tiempo de reflexionar y de analizar el proceso, y de valorar si la integración en una empresa normalizada es la opción más adecuada. Quiero decir, que si durante dos años el proceso de madurez no ha dado los frutos que todos esperamos, quizá lo más honesto sea orientar a este chico hacia una opción menos exigente. Pero también es verdad que hay excepciones y a lo mejor se han pasado dos años, pero prevemos un cambio de una manera más o menos inminente y prolongamos un poquito más la etapa formativa. {mospagebreak}
 
P – ¿Quiénes son los instructores de esos programas?
 
R – Nosotros contamos con profesionales de muy variados perfiles. Si bien las clases suelen impartirlas las maestras, actualmente el programa de formación lo llevan una psicólogo y una Técnico en Integración Social. 
 
El perfil de Técnico en Integración Social es muy interesante y lleva algún tiempo implementado en España. No es una carrera universitaria sino que son estudios técnicos pero con un perfil muy ajustado a ese profesional cuyo objetivo es dinamizar, promocionar y apoyar a la persona con discapacidad intelectual y a su familia. (DUDA: solo trabajan con DI o con todo tipo de discapacidad?) TODA DISCAPACIDAD
 
P – Una vez que culmina la etapa de capacitación, ¿cómo se maneja la inserción laboral del candidato?
 
R – Bien. Te voy a ilustrar los pasos… 
 
Supongamos que una empresa llama para ofrecernos un puesto de trabajo, el que sea. Un miembro de nuestro equipo, preferiblemente un preparador laboral o la coordinadora del proyecto, se dirige a la empresa y hace un análisis profundo del puesto de trabajo, in situ, guiados por el supervisor inmediato o por algún trabajador que asignen. Hacen una descripción 
del puesto de trabajo. Se llevan toda esa descripción al despacho, la organizamos, la sintetizamos y establecemos cuáles son los requerimientos básicos en los distintos ámbitos o dimensiones. Qué requerimientos de habilidades sociales tienen. Qué requerimientos manipulativos implica el trabajo. Qué exigencias cognitivas va a tener. Y analizamos el perfil de todos nuestros candidatos (en proceso de capacitación) para el empleo. (Chequeamos.QUITAR) Tratamos de determinar la compatibilidad entre las exigencias del empleo y las aptitudes de nuestros candidatos,  a ver quien se ajustaría mejor.
 
Promocionaríamos para el puesto de trabajo aquel chico o chica que nos ha mostrado durante la formación que tiene esas capacidades adquiridas. Ahora bien, en nuestra experiencia a veces, incluso cuando no hay un encaje exacto entre las exigencias del puesto y las capacidades del chico, la cosa funciona. Pero funciona sobre todo porque hay unas variables que están por encima de esa compatibilidad tan perfecta del puesto de trabajo y chico, como son motivación, apoyo de la familia y expectativas de éxito por parte de todas las personas involucradas: el propio chico, la familia y su empresa. (Es decir, hay que cuidar esos estudios de compatibilidad. QUITAR) 
 
Claro tu puedes pensar, “hombre pero es que os llamaron ellos para daros el puesto de trabajo”, Ya, pero quizá llamó el Director de Recursos Humanos, no el supervisor inmediato, que es con quien va a estar trabajando nuestro chico con discapacidad intelectual.
 
El tema de cómo manejar la empresa es bien complejo porque normalmente la decisión de incorporar a una persona la toman en una esfera alta, como parte de la política de responsabilidad social corporativa, o lo que fuere. Pero no siempre se consulta con el supervisor inmediato o los compañeros. No son decisiones que tomen ellos.
 
La tarea en la empresa no solamente consiste en ir y hacer un análisis del puesto de trabajo y mandar al chico con síndrome de Down. Hay que hilar muy fino con el contexto laboral y eso lo va haciendo el preparador laboral cuando ya comienza el entrenamiento del chico en su puesto de trabajo, en el día a día, en el minuto a minuto y en el segundo a segundo.
 
P – ¿Cuál es el perfil de ese Preparador laboral? ¿Es la misma figura del Entrenador laboral?
 
R – Si, preparador laboral, MEDIADOR laboral, entrenador labora, son términos que vamos utilizando en función de preferencias. En la metodología del Empleo con Apoyo lo llaman Preparador laboral y por eso nosotros mantenemos ese término. Se trata de ese profesional que va a mediar entre el chico, el trabajador con discapacidad, la empresa, los trabajadores, y la familia. Lo que pasa es que el entrenador laboral es un “todo terreno”. Podríamos hacer una lista larguísima de sus cualidades, capacidades, tareas y funciones que acometen, porque imagínate, es la persona que va a tener que ordenar un pequeño caos, donde está implicada la familia, toda su expectativa, miedo, resistencia y la empresa con sus expectativas propias también. Los compañeros que pueden estar o no interesados. El propio chico… en fin, es un todo terreno.
 
El preparador laboral se tiene que preparar además para estar entrenando a un chico hoy vestido de punta en blanco y con tacón; mañana está en un almacén cargando, otro día en un entorno agrícola o en una carpintería … 
 
P – Y ¿es una carrera universitaria o una carrera técnica?...
 
R – Actualmente no existe en España ninguna titulación específica para el Preparador laboral. Entonces, ¿cómo se capacitan las personas para realizar este perfil? 
 
Como te comentaba, para nosotros ese Técnico de integración social es el perfil que más se parece. Para nuestro equipo de Preparadores laborales, normalmente intentamos contratar a estos técnicos. De hecho ya tenemos una especie de colaboración con un instituto que los forma. Vienen a hacer práctica con nosotros y se quedan. Esa es la dinámica. 
 
Algunas entidades españolas están intentando formar en este campo. Por ejemplo la Asociación Española de Empleo con Apoyo proporciona cursos y capacita a cualquier profesional del ámbito de la educación, de la psicología, de lo social, para ser preparador laboral. Entonces, es posible formarte por tu cuenta para ser preparador laboral e ir  aprendiendo en el puesto de trabajo, que es como muchos hemos aprendido a ser preparadores laborales. Realmente hoy en día tienes opción a estos cursos que podríamos decir son como postgrados, pero no tienen todavía el aval de la universidad …{mospagebreak}
 
P– ¿Qué cargos han explorado y han resultado exitosos para los candidatos con Discapacidad Intelectual?
 
R – En nuestro caso, el perfil de Auxiliar de oficina ha resultado vital. Lógicamente eso deriva de la ubicación de nuestro proyecto en una ciudad como Madrid, donde están ubicadas las casas matrices de las grandes compañías nacionales e internacionales. Hace varios años que algunas empresas comenzaron a ver lo interesante que sería tener una persona auxiliar en las oficinas, encargada de hacer todas esas tareas de apoyo diarias que representan una pérdida de tiempo para los compañeros, pero que pueden ser realizadas muy bien por el trabajador con discapacidad intelectual, convirtiéndose en un soporte y apoyo en su departamento. 
 
El repertorio de tareas que acomete un auxiliar de oficina puede variar dependiendo de la empresa pero digamos que tiene que ver con todo el capítulo de la reprografía, la encuadernación, la preparación de documentos más o menos complejos. Otro gran bloque tiene que ver con el mailing interno, las valijas, las distribuciones de todo ese material por la empresa. Tal vez estamos hablando de empresas de cuatro, cinco o seis plantas y con muchos departamentos. Parece mentira, pero a veces me maravillo cuando el chico acaba aprendiéndose todos los nombres de todas las oficinas, de todas las cabezas de departamento y sabe a dónde va en todo momento. Yo me hubiera perdido en medio minuto y él o ella, tienen un control del espacio, de las personas, que definitivamente maravilla.
 
P – ¿Y tienen una Jornada Laboral completa?
 
R – La mayoría de ellos sí. Ahora bien, no todos los casos. Hay algunos que tienen jornadas más reducidas, pero son muchos los que tienen jornada completa, lo cual es bueno, es muy exigente para ellos, lo que normalmente al principio es duro, luego se acostumbran.
 
P – ¿Qué hay del trabajo en el ramo hotelero?
 
R – En algunos casos también tenemos, sobre todo en este otro proyecto que te comentaba, el proyecto EcA Alcalá. Tenemos gente de Valet. Es otro perfil que hemos trabajado aunque no con tanta frecuencia. Como puedes imaginar, ahora el sector hotelero en nuestro país, no está precisamente pasando su mejor momento.  
 
Para nosotros un sector muy importante es el de los centros comerciales. Es otro perfil, porque claro, no todos los chicos van a llegar a tener un control lectoescritor suficientemente alto como para llegar a leer y procesar un pedido como auxiliar de oficina en una empresa.  ¿Qué pasa si no tienes esas habilidades? 
 
Es por ello que nos interesan otros perfiles que no requieran lectoescritura avanzada. En ese sentido, los centros comerciales representan un nicho de trabajo importante. Por ejemplo, perfiles más manipulativos como reponedor de productos en lineales (acomodar productos en anaqueles) y auxiliar de almacén son muy interesantes para nosotros y los acometemos con mucha frecuencia.
 
P – ¿Cuántos jóvenes y adultos están atendiendo en este programa?
 
R – En el Proyecto STELA estamos hablando de ciento y poco. Y en el proyecto EcA Alcalá actualmente tenemos cerca de 40 chicos trabajando.
 
P – ¿Deben Uds. abocarse a buscar el empleo, o el empleo llega a ustedes?
 
R – Hubo un tiempo en que debíamos buscar el empleo, pero ya muchas empresas conocen nuestro proyecto y se ponen en contacto con nosotros para buscar un trabajador para tal o cual puesto de trabajo y allí se inicia todo el ciclo que te comenté anteriormente. 
 
Es un trabajo de doble dirección. Nosotros a veces hacemos una búsqueda proactiva en puestos de trabajo, pero también es verdad que vamos recibiendo demandas. Al principio no. Al principio hubo que hacer una prospección de mercado muy dura. Por cada diez empresas, a lo mejor una respondía y si acaso. 
 
Hace veinte años en España hablar de la integración laboral era…no sé que decir…una cosa realmente estrambótica y exótica casi, más si presentabas un proyecto de estas características. La gente lo escuchaba con mucha atención, con mucha sorpresa, con mucho cariño, con gusto, incluso, pero de ahí a que consiguieras el compromiso de alguien, pues no.
 
Pero bueno, como todo en la vida, siempre tienes una persona que cree en ello y recuerdo siempre el primer empresario que apostó por este proyecto. Carlos Suárez. En aquel entonces trabajaba en una empresa de tecnología. Hoy en día está jubilado y es un gran amigo. Y justamente por eso, porque fue el primer empresario que dio la oportunidad a un chico, a partir de ese momento, aunque sólo fuera por imitación, empezamos a abrir brecha, pero fue muy duro el comienzo.{mospagebreak}
 
P – Volviendo al contacto con la empresa, ¿cuáles son las acciones que toman puertas adentro?
 
R – Hacemos primero el análisis del puesto de trabajo y posteriormente la selección del candidato más idóneo que presentamos a la empresa. Si les parece bien, pues adelante. Pasamos a lo que es la incorporación del chico, de tal forma, que tal día, a tal hora, este trabajador comienza a trabajar y se va a la empresa acompañado de su preparador laboral y comienza la jornada dentro de lo establecido. Quizás ha habido un encuentro más formal en un momento previo, el día que el chico acude a firmar el contrato de trabajo. También ahí es acompañado por el preparador laboral y por la coordinadora del proyecto.
 
P – ¿Hacen una sensibilización a los compañeros?
 
R – Algunas empresas nos la piden y la hacemos. En otras ocasiones la hacíamos y hemos visto que a veces tiene… no sé como decirte… un efecto contraproducente porque creas unas expectativas exageradas y es una acción que si bien en algunos casos ha resultado positiva, a la larga va en contra de la normalización de todo el proceso. 
 
Es decir, si yo me voy a una empresa, nadie da una charla porque yo vaya a la empresa. Claro, es cierto que yo no tengo Síndrome de Down y el trabajador que llevamos sí lo tiene. En eso estamos de acuerdo; pero hemos visto que la charla de sensibilización es mucho más efectiva en el día a día, poco a poco, con el trabajador y su entorno inmediato porque qué sentido tiene dar una charla a los cincuenta mil trabajadores de la empresa cuando este chico va a tener contacto con un pequeño grupo de ellos. Otra cosa es que un día vayas a hablar del Síndrome de Down porque la empresa lo requiera, pero esas acciones tan generales, ya no las hacemos salvo que la empresa lo pida y lo hacemos, lógicamente.
 
P – Y ¿con cuánta intensidad, por cuánto tiempo, se mantiene el apoyo del Preparador laboral?
 
R – Vamos a hablar entonces de cómo acometemos el entrenamiento laboral. El proceso del entrenamiento laboral en si mismo es una fase de una duración prolongada que a su vez se estructura en otras fases. La primera de ellas es la que denominamos de entrenamiento intensivo, y esto consiste en que el entrenador laboral acompaña 100% la jornada laboral del trabajador, enseñándole las tareas y convirtiéndose en su sombra, desde que se levanta de la cama y baja al portal de su casa, hasta que regresa al portal de su casa, acompañándolo también en los medios de transporte.
 
Esta intensidad puede durar entre un mes, mes y medio o hasta dos meses en algunos casos. Cuando el preparador laboral está seguro de que el trabajador hace las cosas adecuadamente, empieza a retirar su apoyo, pero no de una manera drástica. Es así que inicia una fase que denominamos de retirada del apoyo.  Significa que al principio a lo mejor retira un 10% el tiempo de presencia, 25%, 50% y así hasta que el trabajador está más tiempo solo que acompañado. Entonces entramos en la fase de seguimiento. En Preparador laboral ya no está con él trabajador en la empresa, pero mantiene un seguimiento de cómo va el proceso.
 
El seguimiento a su vez tiene distintas intensidades. Al principio es un seguimiento, por ejemplo de dos veces en semana, el lunes un ratito… el preparador laboral va, habla con el supervisor, comprueba que todo marche bien y se despide hasta el viernes. Después el seguimiento se convierte en una supervisión una vez a la semana, luego quincenal, mensual, bimensual e incluso semestral. Resumo entonces. El entrenamiento tiene tres fases: de entrenamiento intensivo 100%, de retirada del apoyo en forma progresiva y de seguimiento a largo plazo. Mientras el chico esté en la empresa hay un seguimiento de nuestra parte.
 
P – ¿La empresa tiene algún beneficio fiscal por integrar a un empleado con discapacidad?
 
R – Efectivamente. En España la ley determina una serie de bonificaciones a las empresas que contratan indefinidamente a trabajadores con discapacidad en la forma de un descuento en la seguridad social, por ejemplo, entre otros beneficios.
 
P – ¿Cuántos Entrenadores laborales tienen ustedes en la Fundación?
 
R – Como te dije, tenemos dos profesionales en la fase de capacitación y SIETE Preparadoras laborales. Estamos hablando de poco más de media docena de preparadores laborales para acometer todo ese  grandísimo entramado.
 
P – Me parece un manejo estupendo del recurso humano…
 
R – Hay que “hacer encaje de bolillos” porque piensa que a la par hay dos entrenamientos intensivos, cinco de retirada, más luego todos los seguimientos –eso es una logística compleja.  
 
P – Cuando el Dr. Miguel ángel Verdugo estuvo en Caracas, habló sobre consideraciones de Calidad de vida. Sobre investigaciones para determinar si los trabajadores con discapacidad tenían realmente Calidad de vida. ¿Qué opinas al respecto?
 
R – Bueno vamos a ver. La calidad de vida, como constructo teórico, tiene unos parámetros y unas dimensiones que todos conocemos y que hay que medir objetivamente en la medida de lo posible. Pero los estudios que se adelantan sobre calidad de vida evidencian lógicamente una dimensión subjetiva…
 
En mi caso personal, mis múltiples actividades profesionales a veces me impiden relacionarme con amigos tanto como me gustaría. Me impide ir a cenar a lo mejor, tantas veces como a mi me gustaría. Ahora bien, si alguien me preguntara si tengo Calidad de vida, diría que sí. Probablemente si alguien lo analizara con parámetros objetivos dijera “¡Por Dios…qué horror… esta chica no tiene vida…se la pasa en un estrés continuo, no tiene tiempo para…bueno!”
 
Sin embargo yo tengo una calidad de vida percibida subjetivamente - de acuerdo con mis intereses, de acuerdo con lo que yo quiero dedicar mis esfuerzos, mi cabeza, mi espíritu y mi motivación - ¡relativamente buena!. Por tanto, cuando nos planteamos si una forma de trabajo excesivamente larga pudiera deteriorar determinadas dimensiones de la calidad de vida de este chico pues bueno, habría que ver en qué medida. Otra forma de verlo es que ese empleo le está permitiendo tener acceso a otras circunstancias pues está teniendo dinero para ello, le está permitiendo tener modelos sociales de otra manera que a lo mejor no tendría de otra forma, etc. Sin embargo, en nuestra experiencia, aunque trabajen la jornada completa, es verdad que durante el día a día tienen una agenda muy compleja pero el fin de semana la mayoría tiene su opción, tienen sus actividades deportivas, tienen sus actividades culturales y bueno, pues tienen una vida que yo diría que se parece mucho a la mía, que es disfrutar los fines de semana y trabajar duro de lunes a viernes…{mospagebreak}
 
P – Si eso es algo que nos planteamos nosotros, sobre todo los padres porque pues no son invitados necesariamente con los compañeros de trabajo. Claro que duele un poquito siempre…
 
R – Claro lo que pasa es que yo creo que uno tiene que ser flexible en ese concepto de inclusión. La inclusión no es una ficha por un lado blanca y por el otro lado negra. La inclusión es un concepto que funciona en un continuo y dentro de ese continuo hay distintos grados de inclusiones. Uno tiene que saber que probablemente un grado de inclusión muy básico es que el trabajador con discapacidad intelectual tenga una buena relación con los compañeros de trabajo dentro del contexto laboral, pero si llega el fin de semana y los compañeros se van a la Sierra con sus coches y sus PAREJAS, tienes un espacio en el que nuestro chico no va a ser invitado. A lo mejor incluso sí es invitado pero hasta yo tendría dudas si se encontraría cómodo en ese espacio. Así pues esa inclusión, en mi opinión, es un continuo donde hay que saber hasta dónde podemos llegar sin forzar las situaciones, sin acabar generando situaciones artificiales que no son buenas para nadie.
 
Mira, escuché una ponencia hace un tiempo atrás que me gustó mucho, porque se le puso nombre a algo que yo no sabía cómo nombrar, pero que venía observando de un tiempo a esta parte: el principio de Dennis. Te lo voy a describir porque verás cómo el principio de Dennis acaba describiendo esas situaciones en que a veces nos encontramos. 
 
En ese afán por hacerlo todo normalizado, por poner al chico en situaciones totalmente normalizadas, todo inclusión, pues generamos tal estrés en torno al chico que al final se descompensa. Si yo tuviera que sobrevivir en un congreso sobre un tema absolutamente desconocido para mí en lugar de educación especial, probablemente aguantaría un día, dos días y ya probablemente mi estado de humor estaría por los suelos y a la semana realmente estaría hecha polvo, con unas ganas locas de marcharme a un sitio donde poder hablar de algo normal o algo que yo conozco con alguien que sea un referente para mí. Entonces, por qué me ponéis en una situación en la que haciendo un esfuerzo sobrehumano puedo aguantar un día, dos, tres…pero ¿toda la vida?, ¿las 24 horas del día? ¡Te mueres!
 
Es verdad que nuestros chicos no se ven los fines de semana con sus compañeros de trabajo, aunque algunos comparten alguna actividad puntual. Pero ¿y qué? ¿Con quién van a hacer acciones sociales? ¿Qué chico o qué chica les va a gustar?, ¿Quiénes se van a hacer novios? ¿Qué película quieren ir a ver? ¿Qué libro están leyendo? ¿Qué gusto tienen por ir al karaoke? O sea, ¿con quién se sienten a gusto en ese espacio de ocio y de recreación que al final es el espacio en el que tú te quitas los zapatos y no estás encasillado en un papel que tienes que mantener? Entonces eso de que no están incluidos, para mi es relativo.  
 
P – ¿El principio de Dennis, entonces? 
 
R – El principio de Dennis explica cómo llegamos a poner a los chicos en unas situaciones tan extremas, tan normalizadas, tan exigentes que al final les descompensa, porque no puede ser de otra manera. Que bueno que alguien le ha puesto nombre a esto que nosotros vamos viendo sistemáticamente. 
 
Perdona que insista, pero esto me parece vital. Pongámoslo en lugar de una persona que tiene que hacer un esfuerzo desde que se levanta para entender lo que tú le estás diciendo… me estás dando siete órdenes de las cuales hasta 5 llego bien, luego las otras dos uff,…que luego encima yo tengo que demostrar que soy igual que tú, que puedo hacer las cosas casi como tú…¡esto tiene que ser agotador! También es cierto que tiene que es un escenario de aprendizaje riquísimo y que me ayuda a crecer y ampliar mis competencias.
 
P – ¿Algunas recomendaciones de cierre para los padres que queremos tener hijos felices?
 
R – Creo que la recomendación para ser felices, pues es… tenerlo como el objetivo prioritario. El otro día asistí a una estupenda conferencia de Beatriz Vega, de FEAPS Madrid.  Beatriz nos hablaba de los Proyectos de la vida de la familia con un miembro con discapacidad intelectual y nos explicaba claramente que trabajar los proyectos de la vida de la familia implica también tener presente los proyectos de vida individuales de cada uno de sus integrantes. Porque claro, hay familias que tienen proyectos de familia pero no tienen proyectos individuales para cada uno de los miembros de la familia, pues sabemos que son familias aglutinadas en torno a la discapacidad… donde parece que no cabía el camino hacia la felicidad de cada uno de sus miembros.
 
Sin embargo, hay que trabajar el proyecto de vida personal de cada uno, por supuesto el chico con discapacidad intelectual tiene su propio proyecto de vida, la madre tiene su propio proyecto de vida, los hermanos tienen sus propios proyectos de vida y además, es que hay que concederles el derecho de que tengan sus propias expectativas.
 
Bueno esto sería motivo de otra entrevista más larga, pero creo que trabajando desde ahí, trabajar desde este planteamiento de qué queremos como familia, cómo vamos a armar el futuro de nuestro hijo, hermano con discapacidad… Beatriz dijo una cosa muy importante: “A mí no me preocupa con quién va a estar mi hijo, sino quiénes lo van a querer”. Yo creo que ahí queda todo dicho…
 
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Me gustaría que a través de un niño Mexicano, M., quien presenta el síndrome de Asperger y que actualmente cursa 3er. año de primaria en una escuela regular, pudieran conocer los rasgos principales de su personalidad, desarrollo y adaptación escolar.
 
Antes de conocer a M. considero pertinente hacer una breve reseña histórica del Síndrome de Asperger y posteriormente señalar algunas de las características que suelen presentar los niños que presentan este Síndrome.

El pediatra Vienés Hans Asperger describió en su tesis doctoral publicada en 1944 a un grupo de 4 niños que tenían características inusuales en cuanto a sus capacidades sociales, lingüísticas y cognitivas utilizando el término de "psicopatía autista" con el que describía las características del desorden de personalidad de los niños que estudió. Asperger muere en 198,0 poco antes de que el Síndrome que lleva su nombre obtuviera un reconocimiento internacional.

Posteriormente, en los casos observados por Lorna Wing, quien fue la primera persona en usar el término Síndrome de Asperger en un trabajo publicado en 1981, describe las características conductuales de los sujetos estudiados los cuales se parecían a las descripciones hechas por Asperger. Este trabajo le permitió a Wing señalar por primera vez las principales características clínicas del Síndrome de Asperger. Esta autora, elaboró una lista en la que señala algunos criterios diagnósticos que puntualizan las características de los sujetos con el síndrome de Asperger:

1. Interacción social inapropiada con rasgos ingenuos y unipolares. No hay empatía ni reciprocidad. La capacidad para hacer amigos se encuentra muy limitada y en algunos casos es incapaz de establecer lazos afectivos.

2. Habla: no se observa retraso en su inicio; sin embargo el contenido es extraño, pedante y estereotipado. La comunicación verbal es poca o nula. Se pueden observar voz monótona, gestos inapropiados o poca expresión facial.

3. Presentan resistencia al cambio y gusto por actividades repetitivas. Ante algunos temas u objetos se les encuentra absortos.

4. Sus movimientos o posturas son extraños y mal coordinadas. En algunas ocasiones, sus movimientos son estereotipados.

5. Presentan buena memoria de repetición, intereses especiales y muy limitados.

Escalante y Marcos (2000), señalan que la edad de aparición aproximada del Síndrome de Asperger es a los tres años. Los niños con este Síndrome empiezan a caminar tarde, pero antes empiezan a hablar. Su lenguaje se orienta a la comunicación pero se queda en "un tráfico de un solo sentido", pues no es un lenguaje recíproco. Los niños con el Síndrome de Asperger evitan tener un contacto ocular con los demás; estos niños viven en nuestro mundo, pero a su manera, presentando alteraciones en las habilidades sociales. Sin embargo, su pronóstico en este aspecto es bueno. Los niños con el Síndrome de Asperger, tienen rasgos de personalidad y de conducta muy especiales entre los que se señala un interés muy intenso en algún teme en particular.
 
Después de conocer en parte la historia del Síndrome de Asperger y sus características finalmente, conoceremos a M.

En 1998 cuando M. tenía 5 años 2 mese tuvimos nuestro primer encuentro que a continuación narraré:

En ese día de invierno, llegué, como todas las tardes, a mi salón de trabajo dispuesta a entrevistar por primera vez a una pareja que traía a su pequeño hijo. La puerta del salón se encontraba cerrada. Se respiraba un ambiente tranquilo, interrumpido por unos repiqueteos en la puerta acompañados de una voz infantil que decía: "Abran, está cerrado, abran carajo… papito (refiriéndose a él) cálmate ya vas a entrar…, ya llegué…".

Al abrir la puerta, me encontré con M. El pequeño intentaba desprenderse de las manos de su madre para poder entrar al salón y ver qué había en él. Contrastando con la impulsividad del niño, sus padres se mantenían rígidos en el umbral de la puerta, al mismo tiempo que trataban de contenerlo. 

Para los padres de M., la entrevista se desarrolló en un ambiente un poco tenso, ya que querían controlar todo el tiempo los movimientos del niño diciéndole: "No toques, siéntate, vamos a platicar…haz caso, contrólate papito, pórtate bien…".

Mientras transcurría la entrevista, M. nos ignoraba y jugueteaba con un cochecito que había encontrado al abrir un cajón. Se entretuvo por algún tiempo explorando un espacio que le ofrecía descubrir nuevos objetos. M. parecía haber encontrado un lugar donde refugiarse.
 
Les pedí a los padres de M. que lo dejaran actuar libremente mientras platicábamos, lo cual sirvió por una parte para que los padres se sintieran más relajados y, por la otra, me permitió observar la conducta del niño quien parecía no haberme visto, me ignoraba y al parecer, no le interesaba mi presencia.
 
M. es un niño que no puede pasar inadvertido, su pelo ensortijado enmarca una carita alegre cuyos ojos profundamente negros e inquietos se mueven constantemente. En algunos momentos, su mirada la percibí ausente, distante e impenetrable y el establecimiento adecuado de contacto visual fue esporádico.
 
En la primera entrevista y en las subsiguientes, observé que M. tenía muchos problemas para poder concentrarse y manejar sus impulsos. Cuando se encontraba en el área de trabajo, daba la sensación como si una ráfaga de viento hubiera entrado y empezara a mover los objetos, no había respeto a los espacios de "los otros", parecía no conocer límites y nos ignoraba. Abría y cerraba cajones, se movía de un lado a otro como si buscara algo pero sin tener un objetivo específico.

Los padres informaron que la historia personal de M. se inició con algunas complicaciones, ya que durante el período perinatal presentó sufrimiento fetal secundario a trabajo de parto prolongado al haber presentado circular de cordón. No obstante las maniobras obstétricas aplicadas, M. presentó anoxia originada por haber broncoaspirado líquido del meconio. Secundario a ello, se originó un cuadro de paro respiratorio habiendo sido necesaria la aplicación de maniobras de resucitación. M. fue atendido neurológicamente desde ese momento, ya que se presentaron dos episodios convulsivos que fueron controlados con Epamín, medicamento que fue suspendido a los tres meses de edad al no volverse a presentar crisis convulsivas.

Durante su primer mes de vida, M. permaneció veinticinco días en terapia intensiva recibiendo respiración artificial por problemas de neumotórax. Superado este período crítico, la existencia de M. transcurrió aparentemente sin problemas serios de salud. Sin embargo, las pautas de maduración en cuanto al desarrollo motor y del lenguaje se dieron con cierta lentitud, por lo que el nivel de su desarrollo general estaba ligeramente por abajo de lo esperado para su edad cronológica, pero sin llegar a ser preocupantes para los padres estas observaciones. Hasta antes de cumplir los 2 años 9 meses de edad, fue un niño risueño, afectivo e interactuaba con sus familiares sin problemas; no obstante era muy inquieto, lo cual agotaba a la madre.

Cuando cumplió los 2 años 9 meses de edad M. ingresó al "Cuarto de bebes" en un colegio particular de la ciudad de México, el cual aplica el sistema Montessori con sus alumnos del Jardín de Niños. Fue ahí donde la guía se percató de las primeras conductas atípicas de M. informando de ello a los padres del niño. El reporte de la guía, señalaba la presencia de un inconstante balanceo corporal y aislamiento del niño con respecto a sus compañeros. También les señaló que M. durante el desarrollo del trabajo que se realizaba con el grupo dentro del ambiente Montessori, no mostraba interés por los objetos que se le enseñaban. La guía lo percibía "ausente", no tenía contacto con ella. Les dijo que en algunas ocasiones, cuando estaba muy ansioso y poco tolerante, se agredía golpeándose la cabeza con la pared o en el piso. Los padres se inquietaron mucho ante los comentarios de la guía y también lo observaron en la casa, con lo cual pudieron constatar lo dicho por la guía.

En el ámbito familiar los problemas se acentuaron, ya que M., aparte de presentar las conductas anteriormente señaladas, también tenía alterado el patrón del sueño, despertándose por las noches y teniendo mucha dificultad para conciliarlo nuevamente. El trastorno en el sueño tuvo repercusiones negativas en los miembros de la familia, ya que los padres se sentían agotados y poco tolerantes. Aunado a esto, M. se encontraba muy irritable y su hiperactividad se acentuó. También aparecieron en el niño manifestaciones negativas en su conducta, reflejándose en su poca tolerancia a los ruidos fuertes, así como muestras de ansiedad, llanto e incomodidad cuando se encontraba en lugares muy concurridos. Ante estos problemas, los padres de M. se sentían muy confundidos y desorientados, por lo cual, decidieron buscar ayuda profesional. Acudieron de un profesional a otro, ya que los diagnósticos eran muy contradictorios, y ninguno determinante.

M. fue diagnosticado inicialmente por el primer neuropediatra al que acudieron como un niño con "inmadurez neurológica generalizada", posteriormente solicitaron una evaluación psicológica en la cual se le catalogó como "psicótico", otro diagnóstico más lo señaló como un niño con "déficit de atención" aunado a problemas de hiperactividad y retardo generalizado en los procesos de aprendizaje.

En la medida en que los padres solicitaban una nueva opinión, el desconcierto se incrementaba y la confusión en la que se encontraban era abrumadora. El factor que más les angustiaba en aquellos momentos, fue que M. no estaba siendo atendido adecuadamente. Ellos estaban haciendo todo lo que estaba a su alcance, pero no veían mejoría en el niño; los problemas conductuales, de sueño, de lenguaje, de adaptación y de aprendizaje se agudizaban, y ellos no sabían que hacer.

No fue sino hasta que M. cumplió los cinco años de edad cuando después de habérsele aplicado una serie de pruebas, tanto en el aspecto neurológico como en el psicopedagógico y del lenguaje, fue diagnosticado como un niño que presentaba el Síndrome de Asperger.

Como se pueden dar cuenta, diagnosticar a los niños que presentan el Síndrome de Asperger no es una cuestión sencilla. Para ello es necesario contar con un equipo de especialistas que estudien minuciosamente el caso, siendo en algunas ocasiones necesaria la medicación que ayudará a reducir los estados de angustia, hiperactividad e inclusive alteraciones en los períodos de sueño.

Al recibir los padres de M. el diagnóstico definitivo, pasaron por una etapa de negación ya que no es fácil aceptar que su hijo, por las características conductuales, de socialización y de comunicación que manifiesta, se encuentra ubicado dentro del Espectro Autista. Pasado este período de negación, finalmente los padres de M. aceptaron el diagnóstico y se abocaron a investigar las mejores propuestas de atención que había para el manejo del niño.

Sugerencias pedagógicas propuestas para lograr la integración de M. al aula regular

A continuación se dan a conocer las sugerencias que se le propusieron a la maestra de M. para lograr la integración del niño a una aula regular:

a. Conocimiento de las características del síndrome por sus pares y sensibilización del grupo donde se integró a M. El conocimiento de las características conductuales, sociales y de comunicación, les permiten a los niños con el Síndrome de Asperger integrarse con mayor facilidad al aula regular, ya que sus pares los comprenden y los ayudan en muchas ocasiones a contenerse.

b. Empleo cotidiano de un cronograma de actividades: Mediante el empleo cotidiano del cronograma, el niño con el síndrome de Asperger puede anticipar situaciones y rutinas las cuales, si se llegaran a presentar intempestivamente, podrían ocasionarle ansiedad, inseguridad e impulsividad en la ejecución del trabajo, y con ello se provocaría la aparición de conductas no adecuadas. El cronograma es una guía gráfica de los acontecimientos y acciones que el niño realizará durante el transcurso del día. Con su empleo, se puede lograr en el niño con el síndrome de Asperger una mayor flexibilidad mental, ya que él tiene la posibilidad de anticipar acontecimientos

Rivière y Martos (1996), señalan que junto a los trastornos de comunicación, de establecimiento de relaciones sociales y de imaginación, los niños autistas también presentan trastornos para encontrar el sentido a sus acciones. El niño, tiene muchas dificultades para el manejo del futuro, lo que está muy relacionado con la tesis del déficit en funciones ejecutivas.

Con el manejo del cronograma, se estimulan las funciones ejecutivas en las cuales se incluye la planificación de conductas dirigidas hacia una meta concreta, la organización del tiempo, de actividades, así como la inhibición de respuestas inapropiadas y de conductas perseverativas.

En el cronograma, se le da más sentido a las acciones por realizar. El niño tiene la oportunidad de predecir y puede percatarse con más claridad de las metas finales de su trabajo y conducta.

c. Aplicación de un lenguaje claro y preciso: Los niños con el Síndrome de Asperger tienen dificultad para entender instrucciones y órdenes complejas por lo cual, es necesario simplificarlas.

d. Empleo de claves visuales: Es de gran ayuda emplear claves visuales por medio de las cuales el niño podrá reconocer avisos, objetos, actividades y acontecimientos.

e. Flexibilidad en el manejo del ritmo de trabajo, así como en otorgar y administrar el tiempo en el momento en el que el niño con el Síndrome de Asperger da respuestas y desarrolla actividades: Los niños con el Síndrome de Asperger, manejan de una forma diferente los tiempos de ejecución de las tareas. Se sienten muy inseguros y ansiosos si se les presiona. Es necesario respetar su ritmo para no angustiarlos.

f. Prestar ayuda y apoyo en los momentos en los que el niño no pueda manejar la frustración: Cuando el niño no pueda resolver alguna situación problemática, es necesario que se le preste ayuda y se le apoye para que se sienta seguro y se eviten conductas impulsivas.

g. Reforzar y reconocer logros y conductas positivas: El niño con el Síndrome de Asperger, se siente muy feliz cuando ha logrado alcanzar un objetivo y se siente muy motivado para seguir trabajando cuando se reconocen sus logros. Es recomendable reforzar sus éxitos y conductas positivas, ya sea en forma verbal diciéndole algunas palabras de aliento o proporcionándole una caricia (cuando esto le agrade).

h. Libertad en el manejo del tiempo fuera dentro de una actividad de aprendizaje: Cuando la tarea que está desarrollando el niño le causa fatiga, y con ello momentos de ansiedad y estrés, las conductas que presentan son de impulsividad al abandonar la tarea que está realizando, además de negarse a continuar con el trabajo iniciado. Podemos deducir que los factores que intervienen para abandonar la actividad se deben a una sobrecarga sensorial, lo cual origina en el niño que tienda a desequilibrarse fácilmente ante la tarea. Se sugiere en estas ocasiones, suspender la actividad que se está realizando y continuar observando las conductas que el niño realiza para poder aplicar en otro momento actividades menos estresantes.

En el aula, cuando los períodos para desarrollar una actividad son muy prolongados, el niño tiende a pararse de su lugar y pasear libremente alrededor del aula. En las ocasiones en las que esta conducta se presente, inicialmente se puede permitir, siempre y cuando no interrumpa el trabajo que en esos momentos estén realizando sus compañeros. En el caso contrario, cuando se le obliga a continuar y a estar en su lugar, la tendencia conductual será de llanto, originándose episodios de berrinche e impulsividad. Sin embargo, la libertad de acción lo tranquilizará y posteriormente se podrá reanudar nuevamente la tarea que quedó inconclusa.

En la medida en que el niño va tomando consciencia de sus actitudes y va adquiriendo mayor control de sus impulsos, se le irán marcando límites más estrictos.

En la búsqueda de estrategias para conocer mejor a los niños y niñas con el Síndrome de Asperger y poder interactuar con ellos en el aula regular, se consideraron a las estrategias lúdicas como las más adecuadas, ya que el desarrollo de la afectividad, de la socialización, de la motricidad y del conocimiento, están estrechamente relacionadas con las actividades del juego, mediante las cuales, los niños y niñas son capaces de poner en práctica todos sus sentidos, sus habilidades y sus destrezas. Por medio del juego, pueden adaptarse a la realidad, pueden manejar sus miedos, temores, frustraciones, sus impulsos y sus sentimientos, así los niños y niñas aprenden y son felices.

A través de las estrategias lúdicas el niño con el Síndrome de Asperger:

· Mejora sus relaciones sociales: Al darle la oportunidad de desarrollar conductas que le permitan iniciar, establecer y mantener relaciones adecuadas con las personas que lo rodean e interactuar adecuadamente con ellas.
 
· Incrementan la capacidad de referencia conjunta: Al proporcionarle experiencias en donde tenga la necesidad de participar verbalmente en la planeación de eventos o actividades y en las cuales tienen que intervenir otras personas para lograr un fin determinado al tener un mismo objetivo.
 
· Desarrollan funciones comunicativas: Al darle la oportunidad de expresar sus deseos, sentimientos e ideas tratando de que lo haga en forma clara.
 
· Estimulan el lenguaje expresivo: Al propiciar situaciones adecuadas en las que el niño pueda manifestar sus emociones y sentimientos.
 
· Desarrollan el lenguaje receptivo: Al sensibilizarlo para que pueda entender tanto el lenguaje verbal como el no verbal.
 
· Al niño se le capacita para que pueda manejar adecuadamente estrategias de anticipación y planeación: Al darle la oportunidad de conocer eventos y acontecimientos en donde puede anticipar consecuencias.
 
· Mejora la flexibilidad de su pensamiento: Al proporcionarle estrategias para que sea capaz de adaptarse a situaciones nuevas sin angustiarse.
 
· Estimula la ficción o imaginación: Al invitarlo a participar en juegos de ficción e imaginación representando a diferentes personajes.
 
· Incrementa su capacidad de imitación: Al enseñarle estrategias con las cuales sea capaz de imitar conductas, actitudes, forma de comunicarse y expresarse.

Mediante la aplicación de las estrategias lúdicas trabajadas durante el año escolar, M. pudo entender comportamientos no verbales, estableció relaciones sociales adecuadas con sus pares y pudo acceder a la apropiación de conocimientos lingüísticos, matemáticos y los relacionados con el medio ambiente y la salud.
 
Actualmente, M. es feliz al cursar 3er. año de primaria en una aula regular en donde aprende, ríe y juega como los demás niños de su misma edad.

Autora: Crisanta Cruz González de Escalante
Especialista en Problemas de Aprendizaje y lenguaje.
Maestría en Psicodiagnóstico.
México 2004

Referencias:
 
Escalante, C. y Marcos, E. (2000). Síndrome de Asperger, programa de intervención para
la educación sexual del adolescente. México, UDLA.

Rivière, A. Y Martos, J. (1997). El tratamiento del autismo: nuevas perspectivas. Madrid, 

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