Agenesia del Cuerpo Calloso: Adolescencia y Socialización

  • Imprimir Amigable y PDF

Sobre el Cuerpo Calloso: El cuerpo calloso es el haz de fibras nerviosas (comisura central) más extenso del cerebro humano. Su función es la de servir como vía de comunicación entre un hemisferio cerebral y otro, con el fin de que ambos lados del cerebro trabajen de forma conjunta y complementaria. 

La Agenesia del Cuerpo Calloso es la falta de formación de dicho cuerpo calloso, producto de una alteración en el desarrollo embrionario que puede dar origen a la falta parcial o total de este importante haz de fibras interhemisféricas.

Aproximadamente a partir de los 12 años y a lo largo de la adolescencia, el cuerpo calloso de los muchachos con desarrollo típico se hace más eficiente y efectivo – esto resulta en mayor complejidad de pensamiento, emociones y relaciones interpersonales.


Cuando el cuerpo calloso está ausente o malformado, es posible que un muchacho que ha venido desarrollándose típicamente comience a retrasarse en relación con sus pares. Asimismo, en niños con trastornos del cuerpo calloso que sí han manifestado algunos retrasos del desarrollo, al enfrentarse a mayores expectativas sociales en la adolescencia,  estos desfases pueden hacerse más evidentes.

Consideraciones importantes en la adolescencia y pre-adolescencia

Adaptación social
- Se hace más compleja – hay que “leer” las señales sociales de los demás y reconocer las reglas sociales implícitas
- Se hace más sutil – la conducta apropiada se aprende a través de las interacciones sociales y se matiza mucho más que en los años de primaria.
- Debido a la dificultad para interpretar las intenciones de los demás, el adolescente con ACC podría ser más vulnerable al acoso o a la manipulación

Modulación emocional
Pueden manifestarse mayores cambios de humor, períodos de tristeza y actitudes negativas. Al empezar a rezagarse en relación con sus pares, los jóvenes con ACC pueden sentir frustración

Autoconocimiento
Usualmente a esta edad los muchachos están muy conscientes de si mismos, tanto de su realidad interior como de su estatus social. Los chicos con ACC usualmente tienen fallas de autoconocimiento y pueden sentir confusión ante las dificultades sociales que enfrentan

Desarrollo sexual
En términos generales, las personas con ACC tienden a desarrollarse de forma típica en su sexualidad. Sin embargo, la tendencia a la inmadurez social y la dificultad para leer las señales sociales pueden resultar en situaciones embarazosas

Habilidades para la vida independiente
Los adolescentes con ACC pueden ser menos colaboradores y poco dispuestos a seguir instrucciones pero a la vez son menos independientes de lo que esperaríamos para su edad cronológica.

Es posible que se comparen con sus pares y se sientan mal porque no pueden alcanzar el mismo nivel de independencia (en el otro extremo, es posible que no tengan conciencia de sus dificultades y traten de abarcar más de lo que pueden manejar){mospagebreak}

Recomendaciones generales 

Objetivos primarios de intervención
- Mejorar la predictibilidad
- Planificar anticipadamente
- Minimizar lo novedoso
- Minimizar lo complejo
- Reducir niveles de estrés. 

Aprenda a leer las señales que emite su hijo. Por eje., cuando empiece a protestar por la tarea, se niegue a hacer algo -alegando estar cansado o tener dolor de cabeza-, es posible que se sienta abrumado por algún aspecto de la tarea.

Adoptar una estrategia Todo-Parte-Todo. Es decir, de lo general - al detalle – a lo general.  Comunique lo que le va a enseñar y generalice el concepto. Por eje., vamos a practicar abotonar... los botones…se utilizan para mantener cerradas las cosas... hay muchos tipos de botones... están en las camisas, chaquetas, etc...

Al momento de preparar a tu hijo para una experiencia novedosa, empieza por los factores externos y sigue con los internos. Empezar por lo externo es bueno porque es fácil de predecir. Por ejemplo, familiarice a su hijo con los aspectos físicos del lugar, pasando de lo general a lo específico. Luego repase la secuencia de acciones. Por último, converse sobre la experiencia interna/emocional/personal. Empiece por hablar de la intención del evento, lo que los otros podrían estar sintiendo y lo que su hijo podría sentir. Una vez más, de lo general al detalle a la secuencia.

- Utilice lenguaje muy concreto para describir las acciones al igual que las conductas y los sentimientos. Evite imprecisiones.
- Siempre ofrezca una secuencia detallada
- Resuma y parafrasee
- Ensayen y repitan
- Emplee estrategias de memorización
- Entrenamiento en vivo – aproveche las experiencias diarias para enseñar conceptos y significados
- Intervención al momento – corrección inmediata, preparación anticipatoria, etc.
- Ofrezca una elección en lugar de plantear preguntas abiertas. En lugar de “¿Qué quisieras tomar?” pregunta “¿Quieres jugo o leche?”
- Brinde aceptación y cariño
- Ofrezca feedback positivo y muchos elogios


Recomendaciones para los padres

Ante todo, no prestes mucha atención a quienes te dicen que estás sobreprotegiendo a tu hijo. La línea divisoria entre la dependencia y la independencia es compleja, dinámica y evoluciona constantemente. Tienes que entender que estás en una situación precaria: equilibrando tus deseos (y los deseos de los demás) para que tu hijo funcione independientemente con tu conocimiento de sus limitaciones, necesidades y emociones. Este equilibrio es difícil de lograr y difícil de comprender para otras personas.

- Planifica lo que le dirás a tu hijo y anticipa su respuesta.
- Si anticipas resistencia, sé creativo para marcar un tono positivo
- Elige el momento apropiado – cuando estará de buen ánimo
- Aprovecha los intereses de tu hijo para motivarlo
- Aplica reforzamiento positivo antes, durante y después. Pueden ser elogios verbales, tiempo a solas con papá o mamá o cualquier experiencia que sea positiva para él
- Practica cómo pensar y expresarte de manera concreta, detallada y secuenciada con tu hijo. Encuentre una estrategia mental que te funcione. Por ejemplo, imagina que tu hijo es de otra cultura y todo a su alrededor es extraño, o que es más joven que su edad cronológica – utiliza cualquier estrategia que te ayude a explicar las cosas de manera concreta
- Mantente abierto a experimentar e incluso a veces fracasar para encontrar la intervención adecuada. Por ejemplo, para enseñar a abotonar, pídele hacerlo con una sola mano, cerrando los ojos y visualizándolo, practicando en tu camisa, usando botones grandes para empezar – emplea cualquier alternativa que se te ocurra y posiblemente aprendas mucho sobre la forma más efectiva de ayudar a tu hijo
- Acostúmbrate a pensar en lo que sea más motivador, interesante y estimulante para tu hijo - lo cual cambiará a medida que sus intereses cambien. Trata de incorporar estas cosas en la enseñanza de nuevas destrezas.
- Si tienes problemas de organización, busca la forma de remediarlos. Por ejemplo, organizando la casa, estableciendo rutinas diarias… Esto mejorará la predictibilidad y reducirá lo novedoso.{mospagebreak}

Recomendaciones específicas para ayudar a tu hijo

Cuida el entorno.
El ambiente externo es el sitio más sencillo donde hacer modificaciones. En otras palabras, organizar una habitación puede ayudar a organizar la mente. El objetivo es minimizar al máximo la falta de predictibilidad y la necesidad de resolver situaciones novedosas en ambientes habituales (la casa y la escuela).
- Minimiza los ruidos ambientales y sonidos inesperados.
- Minimiza los estímulos visuales.
- Crea predictibilidad en el entorno – como se ve el espacio físico, como suena, etc.
- Establece un sitio específico para hacer la tarea

Rutina diaria.
Mientras mejor logremos “rutinizar” las tareas repetitivas y diarias y convertirlas en automáticas (que ya no se requiere pensar), mayores serán los recursos que dispondrá el niño para tareas que requieran pensamiento de orden superior.
- Establezca una hora para levantarse, desayunar, ver televisión, merendar, hacer la tarea, irse a la cama, etc.
- Enseñe a su hijo a utilizar la misma secuencia para las tareas rutinarias. Segmente la tarea en una serie de pasos – por ejemplo, ducharse, vestirse, prepararse para dormir, etc. Al enseñarle la secuencia, escriba los pasos en una lista o mediante dibujos, y practíquenlo hasta lograrlo. Aproveche los intereses del muchacho para hacer las listas atractivas.
- Utilice técnicas de modificación de conducta para reforzar el aprendizaje de las secuencias rutinarias (fichas o cuadros de estrellas).
- Cuando se enseñen rutinas, empiecen con las tareas más concretas y básicas (por ejemplo, prepararse para dormir), y seguir con las más complejas (por ejemplo, organizar el bulto).
- Para ayudar a su hijo en sus rutinas en sitios más estimulantes (por ejemplo, en la escuela), utilice fichas con recordatorios específicos para ese día (por ejemplo, entregar la tarea de ciencia, reunirse con Papá a la salida del colegio, frente a la cancha). Pídale a su hijo conservar la ficha en un sitio de fácil acceso, donde no la olvide (por ejemplo, donde pone el dinero para merendar).
- No importa lo trivial que parezca la rutina que estemos enseñando, su hijo aprenderá el concepto subyacente. Por ejemplo, al aprender la secuencia para ducharse, estará aprendiendo a organizarse, secuenciar y estructurar sus acciones.

Rutinas Sociales.
Muchas situaciones sociales siguen un patrón más o menos predecible. Prepare anticipadamente “guiones” verbales y conductuales para que su hijo pueda codificar, memorizar y -muy importante- reconocer las señales que indican que es la hora de implementarlos.
- Inicie estas sesiones de “entrenamiento” recordándole a su hijo los beneficios de hacerlo – por ejemplo, te invitarán a salir, tendrás amigos que quieran almorzar contigo, etc.
- Saludos/Despedidas – Pueden enseñarse mediante guiones predecibles. Por ejemplo, en el Guión No. 1 el niño inicia el saludo, espera la respuesta, y luego utiliza la respuesta para determinar el próximo paso en el guión (utilice un modelo de árbol de decisiones). En el Guión No. 2 alguien inicia el saludo, el niño utiliza el contenido del saludo para determinar el próximo paso.
- Presentaciones/Conociéndose por primera vez. Para presentaciones entre pares, enséñele las conductas que son importantes para la aceptación social tales como contacto visual y otros gestos que “significan” calidez y amistad – sonreír, escuchar, hacer preguntas, etc.
- Interacciones con figuras de autoridad. Enséñele a su hijo que se emplean diferentes conductas con diferentes personas. Con figuras de autoridad, se tiende a escuchar más que hablar. Emplear palabras como ‘por favor’ y ‘gracias’. Pedir una aclaratoria cuando no estamos seguro de lo que nos están pidiendo. Nunca interrumpir, hablar por encima, gritar o insistir cuando le dicen que “no”.
- Interacciones uno-a-uno entre pares. Enseñar las “reglas” de proximidad física. ¡No tocar!. Enseñar señales específicas no-verbales y lo que significan. Por ejemplo, cuando alguien nos da la espalda, suspira o mira su reloj: son señales de que desea concluir la actividad. Enseñar la toma de turnos, mantenerse en un tópico, hacer preguntas, evitar dominar una conversación, no hablar demasiado sobre uno mismo o nuestros intereses.
- Interacción en un grupo de pares. No hablar por encima de otros, no insistir en salirte con la tuya, escuchar las ideas de los demás, elogiar y apoyar las ideas de los demás, ofrecer ayuda de ser necesario, participar en la actividad grupal, mantenerte en el tema.
- Insertarse en una conversación o en un grupo. Escuchar y determinar el tema que el grupo está discutiendo antes de hablar. Enseñar, por ejemplo, “espera y escucha unos 15 segundos” antes de intervenir, hablar sobre el tema que estén tratando, esperar hasta que surja una pausa en la conversación o a que alguien te hable directamente o te mire antes de hablar, etc.
- Los pares como mentores. Facilita oportunidades de socializar con compañeros que puedan ser buenos modelos para reforzar actitudes y conductas aceptables.
- Actividades sociales estructuradas vs. no-estructuradas. Para actividades estructuradas, prepare a su hijo para que sepa qué anticipar. Para actividades no estructuradas, practiquen guiones y estrategias de resolución de problemas. Por ejemplo “SODA” – Stop, Observe, Deliberate, Action (Detente. Observa. Piensa. Actúa).
- Etiqueta para eventos especiales. Para ciertos eventos, puede conversar con su hijo sobre el espíritu general del evento y las conductas aceptables. Por ejemplo, cómo comportarse en un restaurant, en el cine, en la iglesia, en un funeral etc.{mospagebreak}

Desarrollo sexual.
Es posible que su hijo necesita entrenamiento específico y explícito en este sentido. Utilice cualquier medio que pueda servirle – videos, libros, etc. Asegúrese que su hijo entiende la diferencia entre los que los adolescentes hacen en televisión y cómo actúan “en la vida real.” Enséñele que hay formas específicas de actuar “cuando te gusta alguien”. Asegúrate que comprenden las conductas inapropiadas (nunca tocar, nunca hablar sobre temas sexuales, no comentar sobre el cuerpo de otra persona, etc.) Si en algún momento siente alguna duda, sea sobreprotector e intervenga.{mospagebreak}

Intervenciones anteriores al evento.

La idea general es minimizar lo novedoso y la falta de predictibilidad conversando con su hijo antes de la actividad. Hablen de las cosas que podrían encontrar y preparen estrategias para abordar las situaciones en que podría sentir confusión o angustia. Aunque no podrá cubrir todas las eventualidades, la conversación aumentará la predictibilidad de la situación, ofrecerá un mapa/estructura cognitiva y conductual que el niño podrá secuenciar y seguir y así reducir la ansiedad y la angustia.

Estrategia: Siéntese con su hijo antes de la actividad. Primero ofrezca una visión general de lo que la actividad trata (“el significado”), luego añada detalles pasando de lo externo a lo interno. Por ejemplo, “Vamos a llegar al lugar y estacionarnos… es posible que veamos algunas personas conocidas… podremos conversar con los demás pero solo un ratico, porque todos estarán apurados por llegar al edificio… entraremos al edificio y tendremos que buscar el letrero del salón a donde vamos…” etc. Prepare a su hijo para lo que verá, cree un mapa visual/espacial, explíquele lo que será la secuencia de eventos y las conductas que se esperan. Por ejemplo, ¿cómo sabrán cuando el evento haya comenzado y terminado?
Imagínese que el niño se enfrenta a una situación que nunca antes ha visto y trate de percibirlo desde su punto de vista.

Trate de enseñarle anticipadamente cuáles serán las señales predecibles de transición – por ejemplo, entraremos al edificio y esperaremos en el Lobby, nos avisarán cuando tengamos que entrar al salón, tendremos unos asientos asignados y deberemos buscarlos, cuando las luces se apaguen deberemos dejar de hablar, etc.

Después de preparar a su hijo para la secuencia externa, hable sobre las demás personas, cómo se comportarían, cómo se sentirían y cómo podrían responder ante ciertas situaciones.
Luego comente con su hijo como podría sentirse durante el evento y las conductas que se esperan de él.
Red de seguridad. Ofrezcále a su hijo “redes de seguridad” antes de un evento/actividad. Por ejemplo, “Si las cosas no suceden como lo hemos conversado y empiezas a sentirte ansioso o confundido, haremos lo siguiente…” Acuerda con tu hijo una “señal” de alerta que podrá darte y explícale cómo responderás a esa señal; enséñale ejercicios de respiración para reducir la ansiedad; enséñale alguna estrategia específica a la situación que le ayude a resolver cualquier problema o incluso “escaparse”.

Autoras: Lynn K. Paul, Ph.D. y Janiece Turnbull, Ph.D.
Fuente: ACC Conference 2003, cortesía de Sandra Cáceres
Traducción: Angela Couret
Publicado en Paso-a-Paso, Vol. 21.2 (2010)


Visto 8477 veces

Banner Cirdis2016 291x86

banner concurso2017

boletin Electronico

ARTÍCULOS MÁS LEÍDOS

Integración escolar de los niños con Necesidades Educativas Especiales

 
¿Y qué es trabajar con amor?
Es poner en todo lo que hagas un soplo de tu alma

Gibran Khalil Gibran.

 La experiencia de convivir con los niños y las niñas, nos ofrece la oportunidad de poder observar las cosas de una manera diferente. Cuando nos encontramos con un niño o una niña feliz, los grandes problemas se hacen pequeños, el tiempo no existe, cuando sonríen es tan espontáneo y contagioso, que nos alegra a tal grado que participamos de su mundo mágico.

 
En general, los niños son seres dinámicos, quienes en forma espontánea y dada su propia actividad física y mental, son capaces de obtener del ambiente los elementos necesarios para lograr el conocimiento de ese medio y a la vez lograr su propia integración a dicho medio. Ellos se enfrentan con entusiasmo a las diferentes dificultades que tienen que ir superando en el área del lenjuage ó motora gruesa, por nombrar algunas y por selección y repetición realizan un verdadero aprendizaje. No rehusan el esfuerzo a realizar y el éxito es su mejor recompensa.

 

banner cirdis

ALIADOS
  • Venezuela Sin Limites
  • ExcelsiorGama
  • DHL
  • Bancaribe
  • Banesco
  • Proquim,CA