Alumnos con Autismo en secundaria: La experiencia del Instituto "José de Churriguera"

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Si la integración de alumnos con discapacidad en centros ordinarios es ya un hecho tradicional en los centros de enseñanza españoles, el paso a la enseñanza secundaria pública de escolares con autismo a los I.E.S. (Institutos de Enseñanza Superior) representa una auténtica novedad


 A estos centros de carácter público acceden escolares a partir de los doce hasta los 18 años, y en el caso de alumnos con peculiaridades no se descartaría seguir algún año más. Sobre todo, si eso les reporta algún beneficio, más allá de la simple estancia. Por parte del Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) se vio la necesidad de situar a una serie de chicos con trastornos de desarrollo que no están bien ubicados en los centros, ni muy bien diagnosticados en muchas ocasiones.

 

La sola aceptación de estos alumnos en clases ordinarias supone un importante paso para su integración social y académica, verdadero objetivo de una experiencia pionera puesta en marcha en el Instituto "José de Churriguera" por la Administración educativa que decidió implantar este programa cuyo único precedente en la Comunidad de Madrid se inició el pasado curso en el I.E.S. "Silverio Lanzas" de Getafe.

 

Responsabilidad
Rafael Fontán, director del "José de Churriguera", expresa la gran satisfacción que supone el desarrollo de este proyecto integrador para los tres alumnos con espectro autista matriculados en su centro. "Es la respuesta a un derecho de los chavales a estar escolarizados y a la vez es una gran responsabilidad, pero al mismo tiempo, la alegría de estar dando satisfacción a los derechos que la sociedad nos exige. Nuestro planteamiento en el centro es seguir en ese terreno de integración".

 

La idea de la Administración es crear una especie de red que sirva para dar cabida al alumnado de estas características y comprobar si en Secundaria, estos chicos podrían hacer algo. Fontán cree que los expertos tienen muy claro que en este tipo de chavales hay una gama muy amplia, de manera que, entre ellos, algunos no podrían escolarizarse en un centro ordinario, pero otros sí. "Los que tenemos, añade, están perfectamente atendidos, se sienten a gusto, progresan y encajan estupendamente".

 

La idea es que estos alumnos trabajen con profesores ordinarios en grupos ordinarios y que todo el claustro sea receptivo y conozca el tema, porque -señala el director- integrarles es una labor compleja por el nivel de aceptación de los demás profesionales del centro, su implicación y la del resto de alumnos. En este caso, la respuesta parece haber sido magnífica. "Quizá porque es un programa pionero, la Administración se ha volcado. No solamente nos ha dotado de un equipo numeroso, sino que nos ha permitido elegir a las personas o contactar con personas que voluntariamente quisieran venir a hacerlo. Esto, generalizarlo en la Administración, es difícil".

 

Un programa de equipo
Escuela de Padres abierta todo el año, claustro de profesores involucrado en el Curso de Formación en esta materia que se hizo en época de vacaciones, y al que asistieron libremente más de 40 profesores de los 60 del horario diurno, y un curso durante todo el año a los profesores del Equipo de Apoyo para profundizar en el modo de trabajar con estos alumnos son, junto a la existencia del Departamento de Orientación, como punto de referencia para estos chavales, recursos humanos y materiales que colaboran al buen fin del proyecto. "Tanto por parte de la Administración como por parte del claustro de profesores la respuesta ha sido buena, lo que ha influido en resultados que permiten claramente hablar de optimismo", avanza con entusiasmo el director.

 

"El Equipo de Apoyo lo forman principalmente un profesor especialista en Pedagogía Terapéutica en Audición y Lenguaje concretamente, y una ex alumna nuestra que tuvimos la suerte de poder traer al Instituto, titulada como técnica superior de Integración Social. Están todo el rato con los tres alumnos, no digo físicamente, pero su trabajo en el Centro es atenderlos. Los chavales, al principio, pasan todo el tiempo con estos profesionales durante unas cuantas semanas hasta que, poco a poco, por decisión de éstos y del equipo docente en general, se les va incorporando a clase, siempre con un período de adaptación muy largo, pactado con las familias.

 

Por poner un ejemplo, prosigue Fontán, se requerirá que estén quince días yendo una hora a clase a su grupo de referencia, nada más, y el resto, al aula específica, un Aula de Apoyo para las primeras semanas hasta que se adapten al centro, ya que, por sus especiales problemas de orientación, al principio requieren el control constante de una persona. El objetivo es que cada vez permanezcan más horas en el grupo ordinario. Ya lo hemos cumplido".

 

De los tres chavales, uno pasa prácticamente todo su tiempo en el grupo ordinario, otro, está tres cuartas partes del tiempo en su clase de Primero de la ESO (Educación Secundaria Obligatoria), y el tercero, un poquito más complejo, va más despacio, así que permanece todavía bastantes horas con el Equipo de Apoyo, cuyos profesores, incluso, al principio le acompañan dentro del aula ordinaria donde está el profesor con el resto de los alumnos. Más adelante, le van dejando sólo, para que se vaya moviendo por el Centro.

 

"También cuidamos que el grupo en el que los colocamos no sea conflictivo, pero, en términos generales, los chicos son muy generosos. A pesar de la guerra que nos dan muchas veces, en ese terreno, el humano, no ha habido el más mínimo problema de burla ni de rechazo. Todo lo contrario. Hemos avanzado en el terreno de la aceptación de las diferencias y en la integración de forma espectacular", afirma Rafael, muy convencido.

 

Expectativas
El hecho de que provengan del espectro autista no significa nada con respecto al futuro: los habrá que no rindan por otros aspectos y otros que sí lo hagan. Hay un alumno con síndrome de Asperger que las "coge al vuelo", según el director, tiene conversaciones de adulto y la fortuna de contar con el apoyo adecuado y la paciencia necesaria. Es posible que, con el tiempo, sea una persona completamente normalizada. Se integra ya con sus compañeros.

 

"Hay que decir que la edad que pasan aquí es una edad difícil desde el punto de vista de desarrollo personal, incluso sexual, con lo cual tienen las hormonas revolucionadas, pero éstos son problemas comunes en un centro de Secundaria así que en ese sentido, señala Fontán, los profesionales "están curados de espanto". Pero, si conseguimos que pasen estos años centrados y tranquilos, estoy seguro que el rendimiento, inclusive el académico, va a ser considerable". Sí notamos un avance en el grado de satisfacción, en ese terreno humano y personal porque te das cuenta de que estás haciendo un servicio a esas familias, éstas lo reconocen y la sintonía es total. En el terreno académico la cosa es más difícil y variada, porque hay chavales que a su discapacidad añaden su dificultad para estudiar, con eso vamos poco a poco, en todo caso, con recursos de apoyo".

 

Dos expertos
Paco, profesor de Logopedia, maestro de Audición y Lenguaje, se ocupa de darles recursos, de los apoyos curriculares, y Alicia, ex alumna y técnica superior de Integración Social encargada de todo lo social, son los dos expertos del Equipo de Apoyo que han venido a reforzar el Departamento de Orientación, y que están constantemente con los tres nuevos alumnos.

 

"Junto con el IES de Getafe, al cabo de dos años, explica Paco, harán un balance sobre si efectivamente se acaban de configurar los diferentes institutos como centros que escolarizan preferentemente este tipo de discapacidad. En la Comunidad de Madrid (CAM) se están haciendo casi todas las experiencias en la zona Sur, no sé muy bien porqué. Pero en la CAM sí puede haber 15 ó 20 centros de educación primaria infantil con experiencias similares con chicos parecidos a éstos, pero con edades entre los 3 y los 12 años, iniciadas ya tres, cuatro o cinco años. Chicos en esos centros preferentes que al cumplir los 12 años han de pasar a otro foro distinto. La experiencia del IES viene a dar continuidad a esos centros anteriormente implantados. Por lógica, se supone que en un corto período de tiempo ése va a ser el foro fundamental por el cual vamos a recibir a estos alumnos.

 

En cuanto a la ratio inicial es de 3 alumnos pero el Programa se prevé para 5. Las variables por las cuales vienen los chicos están determinadas por sus características cognitivas, por su capacidad de flexibilidad -son muy rígidos mentalmente- pero dentro de esa rigidez los hay que aceptan mejor el cambio que otros: lo que nosotros denominamos el Nivel de Competencia Curricular, es decir, si el chico, independientemente de su nivel cognitivo, va a ser capaz de seguir el currículo que tiene que hacer, 1°, 2°, o 3° de la ESO, es decir, que no sería una variable única, sino varias.

 

Por otro lado, son los equipos psicopedagógicos los que hacen la valoración y determinan si los chicos pueden o no entrar en los programas.

 

En cuanto al trabajo que se hace con ellos, la idea es que alcancen el mayor grado de integración a todos los niveles con el objetivo final de cursar las mismas asignaturas en los mismos momentos y espacios que el resto de sus compañeros. No se trataría de hacer un currículo paralelo ni de actividades distintas para ellos, sino de normalizar lo más posible".

 

Para alcanzar esos niveles de normalización, en algunos momentos de la jornada escolar, estos alumnos sí que tienen que trabajar con estos profesores de apoyo de manera individual, para aprender a enfrentarse a situaciones sociales en las que ellos tienen mayores dificultades. Por ejemplo, dice Paco, "uno de estos chicos que está en 3° de la ESO, escolarizado en el sistema ordinario de forma normal, hace los mismos exámenes que el resto de todos sus compañeros, asiste a las mismas clases de hecho, y, paradójicamente, es de los alumnos que mejores notas está sacando, pero no está afectado cognitivamente. Es muy cuadriculado, porque, en general, lo son, y si le dices que se aprenda algo determinado, al día siguiente se lo ha estudiado totalmente, cosa que no hace generalmente un adolescente porque no suele tener esa disciplina".

 

Durante esta charla con Paco, llega la hora del recreo, y nos explica que a estos chicos les molesta mucho el ruido porque tienen gran sensibilidad auditiva, "ruidos que para nosotros pasarían desapercibidos, a ellos les distorsionan mucho" y afirma una vez más, que las carencias definitorias de este síndrome son las comunicativas y las que tienen que ver con las relaciones sociales. "De ahí nuestros perfiles, una persona experta en Comunicación y Lenguaje y otra experta en Integración Social en todo lo que tiene que ver con relaciones sociales, dinámicas de grupo etc.… Digamos que nosotros dos somos las personas más implicadas en el contacto directo con los chicos". Otro de sus cometidos es coordinar no sólo con la familia sino con todos los profesionales que trabajan con ellos.

 

"Otro profesional del Equipo de Apoyo es el orientador, que en los institutos puede tener una formación académica en un programa de Psicología pedagógica o psicopedagógica, con labor de asesoramiento y orientación del programa. Otra importante figura, es la del profesor técnico de Servicios a la Comunidad, lo que antes llamábamos trabajador social -señala-, que se ocupa de uno de los problemas fundamentales de estos chavales: su inserción social y laboral, trabaja para buscarles espacios de ocio y espacios laborales en el futuro y establecer una adecuada relación con la familia para llegar a puntos de acuerdos comunes.

 

"Nuestros tres chicos, sigue diciendo Paco, al margen de venir a este instituto, reciben asesoramiento de diferentes terapeutas individuales, y luego en sus domicilios. Ponerse en contacto con las instituciones, llegar a puntos de acuerdo y actuar de manera conjunta es fundamental."

 

En cuanto a las dificultades con estos chavales, sobre todo, con sus compañeros, son muy especiales, al tener problemas de interpretación de las situaciones y con la respuesta a dar. "Por ejemplo, teniendo en cuenta que están en la adolescencia, si una chica se acerca a ellos y les saluda de forma afectuosa, pueden mal interpretar el saludo, o darle un doble sentido. Entienden bastante mal el concepto de las bromas, porque son muy literales a la hora de interpretar las cosas. Cualquier broma muy habitual en un instituto, puede ser interpretada de manera desajustada. Los problemas suelen venir por ahí". Y, en este contexto, Paco hace hincapié en que, los adultos damos muchas vueltas a situaciones que sus propios compañeros resuelven de la manera más natural posible. "A veces, pasamos horas intentando enseñarles una actividad y luego resulta que un compañero lo resuelve de la forma más natural. Hay que confiar un poco más en el chico y en los demás, porque somos nosotros los que limitamos a veces las posibilidades de esparcimiento", añade, rotundo.

 

Encargada de lo social
Hablamos con Alicia, técnico superior de Integración Social. Se encarga de todo "lo social, del desarrollo de niveles sociales, del acompañamiento a estos chicos que hay que hacer de continuo, de supervisar los entornos, conocer a los alumnos con los que se "topan", y hacer de puente entre el resto de compañeros porque es complicado que ellos sepan diferencias las situaciones y las interacciones sociales."

 

Nos conduce hasta el Aula de Apoyo donde, explica, "permanecen en algunos momentos en los que ellos están especialmente nerviosos, o intranquilos, hay que trabajar con ellos en relajación". Dividida por la mitad e insonorizada totalmente con corcho en las paredes y moqueta en el suelo para evitar ruidos, y para poder adaptar el material que necesitan los chicos, el aula tiene cristales opacos, mientras en las aulas normales son traslúcidos. Es una dotación del Ministerio de Educación y Ciencia para hacer obras determinadas y además, hay una dotación extra a nivel informático, a nivel de recursos, etc. que ayudan al currículo de estos alumnos."

 

Alicia añade que su trabajo es complicado porque los apoyos se hacen incluso a la salida de clase, "en una hora en la que todos nos deberíamos ir a casa. Yo tengo que acompañarles en las entradas, en las salidas, en las excursiones: soy como su sombra, añade, risueña. Tengo que supervisar cómo hacen la entrada desde abajo, ver cómo se desenvuelven, comprobar si hay alguna dificultad para ver si siguen bien el itinerario que les hemos marcado, si no se pierden, en fin, todo esto. Y en cuanto al itinerario, lo marcamos Paco y yo, ¡somos un equipo!".

 

En materia de asignaturas, respecto a la Educación Física, -Alicia explica que en el caso de chicos con nivel cognitivo alto, la clave reside en sus problemas en el área de motricidad, porque les cuesta mucho-, es una disciplina muy importante para ir mejorando cada día. "A aquellos con nivel más bajito, todo lo que sea de carácter visoespacial y la lateralidad les ayuda para seguir instrucciones. Como están acostumbrados a un tratamiento muy individual, y en la clase de Educación Física están todos repartidos, entonces, o siguen la instrucción del profesor situado en un punto determinado y tienen que seguirle a nivel grupal porque nadie te puede decir ahora lo que tienes que hacer, o se tienen que buscar un poquito la vida. Yo pienso que la Educación Física tiene gran importancia. Se ajustan bien, unos por imitación, otros, porque llegan a entender bien las instrucciones a seguir."

 

Tienen también otros apoyos, entre éstos, visuales, como es la agenda diaria o semanal, totalmente visual y personalizada, con su nombre para que el alumno pueda tener en cuenta, o vaya anticipando lo que le va a pasar a lo largo de la jornada. Simplemente ponerle la hora, la materia, dónde la va a realizar y normalmente el profesor, les ayuda.

 

Alicia manifiesta que su perfil de técnica superior de Integración Social es bastante desconocido, "es un perfil que habría que empezar a introducir en los Centros de Educación Secundaria para apoyo de estos alumnos, por ejemplo, dentro del Departamento de Orientación", lo considera fundamental. "La figura del especialista en Integración Social no se conocía hasta hace poco tiempo, no se sabía ni que existíamos… Hay muchos perfiles, y se tiende a solapar. Es verdad que el contacto diario con los chicos, de tú a tú, nosotros lo llevamos muy a cabo, sobre todo los contactos sociales."

 Fuente: Minusval, Mayo-Junio 06
Autora: Mabel Pérez-Polo

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En general, los niños son seres dinámicos, quienes en forma espontánea y dada su propia actividad física y mental, son capaces de obtener del ambiente los elementos necesarios para lograr el conocimiento de ese medio y a la vez lograr su propia integración a dicho medio. Ellos se enfrentan con entusiasmo a las diferentes dificultades que tienen que ir superando en el área del lenjuage ó motora gruesa, por nombrar algunas y por selección y repetición realizan un verdadero aprendizaje. No rehusan el esfuerzo a realizar y el éxito es su mejor recompensa.

 

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