"León y Olvido", la película que nos enseña a conocer el síndrome de Dow

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Guillem Jiménez, un chico con síndrome de down, es el protagonista de la película "León y Olvido", que recrea la relación entre dos hermanos, en la que uno de ellos tiene esta discapacidad. Este joven, que se estrena como actor, dice que esto le ha cambiado la vida, y que "ha servido a la gente para conocer mejor a las personas" con esta discapacidad intelectual. 


La película, cuyo guión y dirección corre a cargo de Xavier Bermúdez, recrea la convivencia de Olvido, una chica de veintiún años que le "ha tocado cargar" con su hermano León, casi de su edad, que tiene el síndrome de down. Hace cuatro o cinco años que quedaron huérfanos, y como única herencia les quedó el alquiler de la casa en la que viven y un viejo coche.

"La productora quería una persona con síndrome de down, dieron conmigo, entablamos contacto y al poco tiempo me mandaron el guión. Así empecé a prepararme para el papel del hermano de Olvido", explica Guillem.

Guillem subraya, en un reportaje publicado en la revista "Quince Días" de la Obra Social de Caja Madrid, la necesidad de que la gente "no tenga prejuicios y que nos den una oportunidad". Y añade que "no somos tontos" que se pueden valer por sí mismos. Como el mismo actor asegura "los mongólicos... de Mongolia".

El director, Xavier Bermúdez, lo tuvo claro desde el principio:"Necesitaba a alguien que tuviese una determinada edad, que pudiese aprenderse su papel de memoria, con buena dicción, con "gancho" y que además, poseyese capacidad de asimilación, mímesis y una ductilidad importantes. Guillem tenía todo esto y más. Le llamé por teléfono y hablamos largo y tendido, hasta le hice cantar".

"También hablé con su madre, Joana, respecto a las dificultades que entrañaba un rodaje. Me tranquilizó su respuesta: una contundente fe en la capacidad de resistencia y en la valía de Guillem, no hecha desde la vehemencia, sino desde una serenidad tan convencida que hizo que pudiese ya dormir tranquilo: por fin teníamos a León", explica Xavier Bermúdez.

Un reto que el joven de Sant Just ha superado con creces gracias a su tesón y a la ayuda de su madre, que confió en sus capacidades desde el primer momento. "Mi madre me daba la réplica, ensayaba conmigo, me llenaba de confianza", recuerda.

Igual de valioso fue el apoyo de Marta, su compañera de reparto. "éramos una gran familia, me han cuidado de una manera increíble. Todos los días después del rodaje nos ibamos a casa de Javier a ensayar, a repasar, a aprender, siempre con Marta a mi lado. Puedo decir que ella es ahora mi hermana de verdad", afirma Guillem. {mospagebreak}

La relación de los dos actores fue especial desde el primer momento. "Yo le había dicho a Marta que contaba con su ayuda para trabajar con Guillem, ¡Pero no tanto! Al principio mi temor era que pudiese haber algún tipo de recelo entre ellos que incidiese en su interpretación, pero pronto mis dudas desaparecieron. Es más, al final me preocupaba más que con ese entendimiento pudieran fallar las escenas tensas, de enfrentamiento. Pero tampoco ocurrió así. Creo que hubo una simbiosis entre ambos más allá de propósitos y conciencias que brilla por toda la película", asegura Bermúdez.

El papel de León es complicado y lleno de matices. Por un lado tiene una hermana melliza que le odia porque no quiere perder su libertad y que piensa en matarle. Por otra, tiene a la misma hermana que le quiere y no puede vivir sin él. En medio están sus retos, sus amores secretos y sus amigos. Toda esa mezcla de emociones provocan en él reacciones de lo más variopintas. "No me parezco mucho al protagonista. Creo que en la vida real soy más tranquilo, alegre, trabajador y cariñoso que en la película", asegura Guillem.

Lo cierto es que la película demuestra la calidad de los actores en todo momento. "Bajo la naturalidad de Guillem hay un gran trabajo. Nunca antes había interpretado. En cuanto le conocí e hicimos un primer ensayo, decidí que le iba a plantear las mismas exigencias que a los demás actores. Así lo hice y respondió con una gran categoría, como si siempre se hubiese dedicado a actuar. Evidentemente Guillem tiene características singulares, pero ningún actor es igual a otro", explica el director.

Estreno 2005

León y Olvido

España. 112 min. Color

Director: Xavier Bermúdez

Producción: óscar del Caz, Beatriz Navarrete y Xavier Bermúdez.

Música: Coché Villanueva.

Fotografía: Alfonso Sanz Alduán.

Montaje: Javier Alberto Correa Harley.

Dirección artística: Rodrigo Roel.

Intérpretes: Marta Larralde (Olvido), Guillem Jiménez (León), Gary Piquer, Jaime Vázquez, Mighello Blanco, Rebeca Montero, Nerea Barros, Laura Ponte.

Sinopsis: Olvido es una mujer de veintiún años. León, su hermano, tiene el síndrome de Down. Hace cuatro o cinco años que quedaron huérfanos, y como única herencia les quedó el alquiler de la casa en la que viven y un viejo coche.

Entre ellos comienza a desarrollarse, de un modo cada vez más desesperado, un conflicto: Olvido quiere que León acepte ir a un internado o vaya y venga solo de la escuela y se ocupe de sus cosas y de algunas tareas de la casa como mal menor; León intenta que las ocupaciones, responsabilidades y tareas sean las menos posibles y que su hermana se ocupe en cuerpo y alma de él.

La desesperación de Olvido va en aumento y la tenacidad de León será continuamente puesta a prueba. A ambos les esperan situaciones muy extremas de las que será difícil que salgan indemnes.

 

Guillem Jiménez, actor con síndrome de Down, y Xavier Bermúdez, director de "León y Olvido" 

Fuente: Disnnet Press, Agencia colombiana de noticias sobre discapacidad 
Fecha: 27 de marzo 2005
Reporta: Inés Marichalar

 

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