La soledad en niños con dificultades del aprendizaje (2da parte)

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Foto de persona triste

Notas de la traductora: A continuación traducimos la 2da parte de un artículo que resume las investigaciones de la Dra. Malka Margalit sobre el tema de la soledad en niños con Dificultades del Aprendizaje (DA). Cabe señalar que en inglés existe una sutil diferencia entre las palabras “Loneliness” y “solitude”. El artículo hace referencia a esta distinción. No encontramos un equivalente exacto en inglés, sin embargo, quisimos aproximarnos empleando los términos “soledad” y “recogimiento”, respectivamente.  Leer 1ra parte aquí: PaP 18.4

Cuando los investigadores estudian la popularidad y las amistades en contextos escolares, con frecuencia le piden a los niños nombrar a varios de los compañeros que les simpatizan y que no les simpatizan. Cuando dos niños se nombran mutuamente como personas que se simpatizan, los investigadores se refieren a ellos como “amigos identificados”. Igualmente, cuando dos niños se refieren mutuamente como personas que no se simpatizan se les refiere como “enemigos identificados.”

Utilizando la encuesta amigo/enemigo identificado las investigaciones (1) de Margalit revelan que, dentro del grupo conformado por niños con Dificultades del Aprendizaje (DA), aquellos que tenían al menos un “enemigo identificado” en clase tendían a sentirse más solos que aquellos niños con DA que no tenían enemigos identificados. Sin embargo, dentro del grupo de niños sin DA, aquellos con un enemigo identificado no se sentían más solos que los muchachos sin enemigo identificado.

Según Margalit, este hallazgo refleja la vulnerabilidad social y emocional de los alumnos con DA que, debido a que frecuentemente tienen unas redes sociales tan limitadas, tienden a otorgar mayor importancia a las actitudes negativas de otros niños hacia ellos. En general, las investigaciones demuestran que los niños con DA tienen mayor probabilidad de experimentar el estrés social, como en el caso de la soledad, y que tienen menor probabilidad de contar con recursos internos para afrontarlo efectivamente.

Curiosamente, uno de los estudios de la Dra. Margalit arrojó como resultado que el uso del computador predice un menor nivel de soledad en niños con DA. “Debemos estudiar con mayor detenimiento si el uso de Internet por el niño no llegaría a cuestionar nuestra percepción tradicional sobre lo que constituye soledad y amistad,” comentó la Dra. Margalit. “A veces estamos predispuestos en contra de la tecnología, preocupados porque los niños desatiendan sus amistades cara-a-cara favoreciendo las conexiones virtuales. Yo quisiera instar a los padres a pensar de manera diferente sobre los amigos virtuales y compañeros en la red ya que podrían expandir las redes sociales de sus hijos, permitiéndoles practicar sus destrezas sociales, además de darles una percepción diferente de su status social.”

La soledad en adolescentes con Dificultades del Aprendizaje

Dr. Margalit condujo otro estudio (2) para determinar si el entorno social tendría algún impacto en la prevalencia de la soledad en adolescentes con DA. Margulit y sus colegas compararon las tasas de soledad en un grupo mixto (con y sin DA) de adolescentes que vivían en un entorno urbano, y un grupo comparable de adolescentes que vivían en un kibbutz israelí. Debido a que el kibbutz es un entorno de vida comunal, algunos investigadores predijeron que los niños con DA en ese entorno tendrían menor probabilidad de sentir la soledad que los muchachos en entornos urbanos. No resultó así. De hecho este y otros estudios demostraron que a lo largo del espectro etario y de entorno social, los adolescentes con DA consistentemente reportaron niveles más elevados de soledad. También fueron calificados por sus maestros como menos ajustados socialmente, y por sus compañeros como menos aceptados.

No todos los niños con DA se sienten solitarios

Según la Dra. Margalit, en varios estudios que exploraron la soledad en niños con DA se identificó a un pequeño grupo de niños con DA que no eran más propensos que sus compañeros sin DA a percibirse a sí mismos como solitarios o desventajados socialmente. Empleando un método investigativo que enfatiza la identificación de fortalezas en los niños, Dr. Margalit identificó dos características comunes a niños con DA que no mostraron sentir mayor soledad que sus compañeros sin DA:

- Tenían destrezas sociales apropiadas para su edad

- Obtuvieron una puntuación promedio en una encuesta que mide “sentido de coherencia” (3)

Un niño con un fuerte sentido de coherencia percibe el mundo ordenado y predecible, tanto interna como externamente. Cuando el niño se enfrenta a un problema, tal como el sentimiento de aislamiento y de distanciamiento de sus compañeros, es capaz de evaluar el problema y escoger, dentro de un repertorio de habilidades sociales, una estrategia apropiada para manejarlo. Por ejemplo, podría iniciar una conversación con un compañero, empleando la estrategia de identificar un interés común tal como una película reciente, un programa de televisión o un nuevo juego de computación. O el niño puede desarrollar relaciones sociales fuera del colegio, bien sea en su vecindario o a través de un pasatiempo o actividad de ocio que involucra el contacto con otros niños.

Ayudando al niño con DA a superar la soledad Dr. Margalit advierte que a veces los padres se sienten ansiosos al ayudar a su hijo a afrontar la soledad. El desespero del niño podría revivir recuerdos desagradables de sus propias experiencias infantiles con la soledad.

Dr. Margalit insta a los padres a estar conscientes de dos cosas importantes:

- Debido a que los padres constituyen modelos de conducta para el comportamiento social de sus hijos, deberían reflexionar y conversar con sus hijos sobre sus experiencias en relaciones de amistad actuales y de la infancia.

- Los padres también pueden modelar el auto-conocimiento y la reflexión en torno a las emociones positivas y negativas asociadas con las amistades.

“Cuando los padres comparten con sus hijos los desafíos que enfrentan para cultivar y mantener las amistades,” afirma la Dra. Margalit, “los niños adquieren la esperanza y motivación que necesitan para afrontar sus propias dificultades sociales.”

Según la Dra. Margalit, los enfoques efectivos para ayudar a los niños con DA a superar la soledad requieren tanto de un entorno social cuidadosamente estructurado como de una atención minuciosa a las destrezas y los desafíos sociales particulares del niño.

Con el objetivo predominante de empoderar al niño con DA para que mejore sus relaciones sociales con sus pares, la Dra. Margalit enfatiza que las intervenciones exitosas dependen de una combinación de enfoques. Entre esos:

- Informarse sobre la vida social de su hijo. Observe la conducta social de su hijo para determinar sus fortalezas y debilidades específicas. Por ejemplo, podría comparar la conducta de su hijo para iniciar y mantener contacto social con esas mismas conductas en sus compañeros. Posteriormente podría comparar sus observaciones con las del maestro o el entrenador de su hijo.

- Estructurar el entorno para promover la amistad y las relaciones satisfactorias entre los muchachos, proporcionándoles oportunidades para experimentar la competencia social. Por ejemplo, podría buscarse que el niño solitario trabaje de manera colaborativa con un compañero para completar una tarea o proyecto, asegurándose de elegir un niño que pueda trabajar bien con su hijo y una tarea que puedan completar exitosamente. Infórmele al maestro de su hijo que Ud. está trabajando con su hijo para desarrollar destrezas sociales. El maestro podrá entonces estructurar el aula para apoyar sus esfuerzos por entablar conexiones sociales satisfactorias con sus compañeros.

- Ofrecer entrenamiento e intervenir para promover la competencia del niño y su sentido de control.

En el transcurso de la investigación de la Dra. Margalit, los niños tuvieron la ventaja de practicar sus habilidades sociales en el contexto de actividades de entrenamiento muy bien estructuradas. Para ayudar a los niños a “transferir” estas destrezas al mundo “externo”, los adultos entablaron conversaciones con los niños sobre cómo las situaciones sociales que enfrentaban en los entrenamientos se asemejaban a las de su vida real. Se pidió a algunos niños practicar una tarea social en situaciones reales y reportar cómo les había funcionado. Los resultados fueron “muy prometedores,” afirma Margalit. Los niños tomaron mayor iniciativa para entablar contacto social y planificar actividades sociales y se mostraron menos impulsivos y más receptivos durante los intercambios sociales. Entre las estrategias de entrenamiento en destrezas sociales que se encontraron efectivas: Modelaje; Tutoría entre pares; Juego de roles; Ejercicios de resolución de problemas.

Los ejercicios de resolución de problemas se basaron en escenarios sociales típicos que los investigadores desarrollaron en base a las observaciones de los propios niños sobre las dificultades y los desafíos sociales. Por ejemplo, “Daniel ve que sus amigos se dirigen al laboratorio de computación para jugar Vídeos, pero no lo invitan.” Se les preguntaba a los muchacho, “Si fueras Daniel, ¿qué harías?” Se pedía a los niños planificar diversas opciones, evaluar las ventajas y desventajas de cada opción y elegir el camino a seguir. Como era de suponer, algunos niños sugerían respuestas agresivas (“Pégales un grito!”) y otros sugerían respuestas pasivas (“No les hables.”) Algunos muchachos sugirieron estrategias apropiadas para su edad, tales como invitar a un grupo de niños a jugar un nuevo Videojuego, o reunirse con otro muchacho que no fue invitado para hacerlo juntos.

- Cultivar la confianza del niño en su capacidad para desarrollar mejores destrezas de amistad. (4) Para que un niño se enfrente efectivamente a los estresares en su vida tales como la soledad, requiere de los adultos permanentemente empatía, aliento, y apoyo en la resolución de problemas para poder:

* Percibir las amistades y las relaciones sociales satisfactorias como algo importante

* Alentar y desarrollar la esperanza y la motivación para persistir en el esfuerzo por hacer amistades.

* Mantener una actitud positiva y aceptar que los niños pueden variar en su forma de entablar amistades.

A veces podemos sentir que las relaciones sociales que nuestro hijo está desarrollando son infantiles y superficiales o que los amigos de su hijo son muy jóvenes o que no “pegan” con él. Comprendiendo que las destrezas para formar amistades toman tiempo y práctica, Ud. será capaz de brindarle a su hijo el aliento y el apoyo que necesita para desarrollar esas destrezas a su manera y a su propio ritmo.

La soledad es angustiante para cualquier persona. Para un niño con DA, la soledad puede convertirse en una batalla permanente, resultante de una falta de destrezas sociales o de la convicción que no puede hacer o retener los amigos.

Como padre, Ud. puede jugar un papel importante en identificar las fortalezas y debilidades sociales específicas de su hijo y ayudarle a comprender que las amistades requieren esfuerzo y habilidades. De esta forma Ud. apoyará sus aspiraciones de tener amigos y redes sociales significativas en el futuro.

REFERENCIAS

Este artículo se basa en pasajes del texto: Margalit, M. & Al-Yagon, M. (2002). “The loneliness experience of children with learning disabilities.” En B.Y.L. Wong & M. Donahue (Eds.). The social

dimensions of learning disabilities/ (pp 53-75). Lawrence Erlbaum, New Jersey.

1. Margalit, Tur-Kaspa & Most, 1999
2. Margalit & Ben-Dov, 1995
3. Antonovsky, 1979; 1987
4. Rizzo, 1988


Autores: Linda Broatch, M.A., Malka Margalit, Ph.D.
Sobre Linda Broatch. Magister en Educación, con énfasis en Desarrollo Infantil.
Fuente: Schwablearning.org (ahora GreatSchools.org)
Traducción: Ángela Couret.
[Publicado en Paso-a-Paso Vol. 24.2]

 

Nota: Este artículo fue escrito en inglés originalmente y apareció en Schwablearning.org, organización que no se responsabiliza por esta traducción.

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En general, los niños son seres dinámicos, quienes en forma espontánea y dada su propia actividad física y mental, son capaces de obtener del ambiente los elementos necesarios para lograr el conocimiento de ese medio y a la vez lograr su propia integración a dicho medio. Ellos se enfrentan con entusiasmo a las diferentes dificultades que tienen que ir superando en el área del lenjuage ó motora gruesa, por nombrar algunas y por selección y repetición realizan un verdadero aprendizaje. No rehusan el esfuerzo a realizar y el éxito es su mejor recompensa.

 

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