Cómo ayudar a los niños con Dificultades del Aprendizaje a comprender el lenguaje de la amistad

  • Imprimir Amigable y PDF
 
Niñas sonrientes
Si bien muchos niños con Dificultades del Aprendizaje (DA) saben cómo iniciar una amistad, con frecuencia no logran mantenerla en el tiempo por dificultades en la resolución de conflictos. Escuchan las palabras de sus amigos, pero malinterpretan su intención (por ejemplo, las echaderas de bromas amistosas).
 
Debido a sus dificultades en el procesamiento del lenguaje, tienden a ser malos oyentes. Bien sea por dificultades para comprender la comunicación verbal y no verbal o por tener que esforzarse para entender mejor la información, frecuentemente la clasifican en categorías simplistas, tipo “blanco y negro” (por ejemplo, bueno y malo).
 
En lugar de entender las sutilezas de la etiqueta social, de hacer preguntas para mejorar la comprensión o de comprender que posiblemente un comentario hiriente no fue malintencionado, los malentendidos no resueltos pueden convertirse en conflictos que lleven al rompimiento de una amistad.
 
Escuchar vs. Entender. Comprendiendo el mensaje no verbal
 
En el caso de muchos niños con DA, el problema no radica en poder escuchar sino en poder comprender cómo se acoplan la comunicación verbal y la no-verbal.
 
Asumen que si comprenden las palabras expresadas por sus amigos, no tienen que prestar atención a su lenguaje corporal.
 
Sin embargo, el lenguaje corporal, el tono de voz y otras formas de expresión no verbal frecuentemente son más relevantes para comprender las intenciones de una persona que lo que dicen sus palabras. Un niño con DA puede esforzarse tanto para comprender el mensaje verbal que deja de percibir los mensajes más sutiles o la forma en que la conducta no verbal complementa o contradice el mensaje verbal.
 
Ante discrepancias entre las palabras expresadas y el lenguaje corporal del interlocutor, es posible que los muchachos con DA malinterpreten la comunicación al…
 
- No percibir la diferencia entre los buenos modales y una comunicación auténtica
- Escuchar críticas cuando no fue la intención del interlocutor
- Asumir que una echadera de bromas amistosa es en realidad una crítica poco amistosa
- Interpretar la comunicación en términos de “blanco y negro”, bien sea de forma muy positiva o muy negativa 
 
Uno de los problemas frecuentes es interpretar los mensajes verbales de los amigos de manera demasiado literal. 
 
Es posible que enseñáramos al niño a identificar e incluso interpretar el lenguaje corporal, pero no le enseñamos cómo interpretar el mensaje verbal cuando el lenguaje corporal lo contradice. 
Debemos hacer énfasis en que si las palabras de la persona no concuerdan con su lenguaje corporal, hay que prestar más atención al mensaje no verbal que a las palabras en sí.
 
Los mensajes no verbales se transmiten mediante el tono de voz, las expresiones faciales y la postura corporal y son indicadores más exactos de cómo la persona se siente en realidad. Usualmente es más fácil decir lo que se espera de nosotros, pero cuando nuestros sentimientos no son consistentes con nuestro mensaje verbal, nuestro lenguaje corporal usualmente contradice nuestras palabras.
 
Por ejemplo, es posible que nuestro interlocutor evite el contacto visual, tenga un tono de voz forzado o una expresión facial o postura corporal poco amistosa, que contradiga sus palabras. Cuando existe ese conflicto, el mensaje no verbal puede invalidar el mensaje verbal. Por ejemplo, si tu tío Carlos te dice “Te quiero” pero su tono de voz es áspero, evitando el contacto visual o mirando para otro lado cuando te lo dice, probablemente algo no esté bien. Si bien la mayoría de las personas entiende que el mensaje no verbal puede contradecir el mensaje verbal, esto no siempre resulta aparente para los muchachos con DA.
 
Cómo enseñar a los niños a comprender la comunicación no verbal
 
Usualmente los muchachos responden bien cuando reciben instrucción directa sobre cómo leer el lenguaje corporal y cuando tienen oportunidades para practicarlo con sus amigos y familiares.  Para mejorar la comprensión del lenguaje corporal, es importante estar atentos a las consistencias. Siguen algunas preguntas que el niño puede hacerse sobre su interlocutor:
- ¿Se ajusta su tono de voz con lo que sus palabras expresan?
- ¿Mantiene el interlocutor el contacto visual o mira para otro lado?
- ¿Parece nervioso? ¿Luce incómodo?
 
Cuando las palabras y el lenguaje corporal no coinciden, hay muchas formas de interpretar el mensaje “real”. Una posibilidad es que el interlocutor esté evitando una confrontación directa. La mayoría de nosotros utilizamos expresiones convencionales y apelamos a los buenos modales para evitar herir los sentimientos de los demás. 
 
En teoría, es mejor ser evasivo e indirecto en lugar de rechazar directamente. Para evitar la incomodidad, hemos adoptado frases generales e indirectas tales como “Me parece muy bien… vamos a ver… te llamo luego… etc.” 
 
Estas expresiones pueden confundir al niño con DA que no comprende que en realidad el amigo no tiene intención de llamarlo más tarde. El mensaje real lo transmitiría el lenguaje corporal del interlocutor quien refleja su insinceridad evitando el contacto visual.
 
Estas sutilezas eluden a muchos niños con problemas en el procesamiento del lenguaje. Sería preferible obtener una respuesta directa como, “No, no quiero jugar contigo ahora” en lugar de un “Tal vez”. Es posible que el mejor amigo del niño esté dispuesto a ser directo y sincero pero las personas con quienes tenemos menor grado de familiaridad probablemente sean indirectas al rechazar una invitación.{mospagebreak}
 
Aceptar la echadera de bromas con buen humor 
 
La habilidad para comprender las bromas y burlas amistosas depende de la capacidad del niño para interpretar los mensajes sutiles en la conducta no verbal del interlocutor y aceptar que los comentarios hirientes no siempre son malintencionados. Con frecuencia los muchachos echan bromas o se burlan haciendo comentarios sobre alguna característica de personalidad o peculiaridad propia o de su amigo. En lugar de sentirnos ofendidos, se supone que nos riamos y comprendamos que la intención es ser simpático, no hiriente. Debido a que muchos niños con DA son hipersensibles a la crítica, asumen la echadera de bromas como un insulto en lugar de una broma, pudiendo responder con un comentario hostil. Esto resulta particularmente cierto con el niño con TDA/H, de por si impulsivo y propenso a responder antes de pensar. En lugar de ser una interacción divertida, la broma puede generar hostilidad y culminar en la ruptura abrupta de la amistad.
 
Aprender habilidades de resolución de conflicto 
 
La resolución de conflictos a menudo depende de diferenciar entre las acciones de la persona y sus intenciones.
 
Frecuentemente los muchachos dicen o hacen cosas sin una mala intención consciente. Buscando protegerse emocionalmente, muchos niños con DA proyectan intenciones negativas en los demás, reaccionando a lo que perciben como una crítica cuando no fue intencional o tomándose en serio una broma o burla amistosa. Esto puede tener consecuencias sociales negativas. En lugar de considerar que la persona pudo decir algo hiriente sin mala intención, el niño puede reaccionar desproporcionadamente, con ira excesiva o aislándose. En lugar de tratar de comprender las intenciones de su interlocutor, podría terminar la amistad prematuramente, sin revisar lo que escuchó y tratar de resolver el conflicto. 
 
Los niños con DA pueden convertirse en mejores oyentes cuando:
- Aprenden las normas sutiles de la etiqueta social
- Prestan atención a los mensajes no verbales
- Aprenden a asumir las bromas y burlas amistosas con buen humor
- Practican las habilidades de resolución de conflictos
 
Una de las habilidades más importantes para la resolución de conflictos es atribuir buenas intenciones a nuestros “amigos”. Muchos niños con DA se benefician del entrenamiento en habilidades sociales y resolución de conflictos o acudiendo a terapia para superar el trauma de sentirse objeto de burlas y de ser diferente.
 
Independiente del método de afrontamiento elegido, contar con una red de apoyo que valore sus fortalezas singulares será de gran beneficio para su hijo durante sus años de desarrollo.
Autora: Janet Giler, Ph.D., M.F.T.
Sobre Dr. Giler: Es terapeuta familiar, educadora, autora y conferencista. Se especializa en la enseñanza de destrezas sociales a los niños.
Fuente: Schwablearning.com (ahora Greatschools.org)
Traducción: ángela Couret.
Publicado en Paso-a-Paso Vol. 23.4
Leer en inglés: http://bit.ly/N0H5OD
 
Visto 8897 veces
ARTÍCULOS RELACIONADOS

Banner Cirdis2016 291x86

banner concurso2017

boletin Electronico

ARTÍCULOS MÁS LEÍDOS

Integración escolar de los niños con Necesidades Educativas Especiales

 
¿Y qué es trabajar con amor?
Es poner en todo lo que hagas un soplo de tu alma

Gibran Khalil Gibran.

 La experiencia de convivir con los niños y las niñas, nos ofrece la oportunidad de poder observar las cosas de una manera diferente. Cuando nos encontramos con un niño o una niña feliz, los grandes problemas se hacen pequeños, el tiempo no existe, cuando sonríen es tan espontáneo y contagioso, que nos alegra a tal grado que participamos de su mundo mágico.

 
En general, los niños son seres dinámicos, quienes en forma espontánea y dada su propia actividad física y mental, son capaces de obtener del ambiente los elementos necesarios para lograr el conocimiento de ese medio y a la vez lograr su propia integración a dicho medio. Ellos se enfrentan con entusiasmo a las diferentes dificultades que tienen que ir superando en el área del lenjuage ó motora gruesa, por nombrar algunas y por selección y repetición realizan un verdadero aprendizaje. No rehusan el esfuerzo a realizar y el éxito es su mejor recompensa.

 

banner cirdis

ALIADOS
  • Venezuela Sin Limites
  • ExcelsiorGama
  • DHL
  • Bancaribe
  • Banesco
  • Proquim,CA