Técnicas de estudio y estrategias para la toma de exámenes efectivas con muchachos con Dificultades de Aprendizaje

  • Imprimir Amigable y PDF
Las estrategias efectivas de estudio representan la vía de acceso al éxito escolar, la graduación, la entrada a la universidad y avances en el trabajo. Los malos hábitos de estudio pueden limitar el acceso de los alumnos a muchas oportunidades que de otra forma les facilitarían alcanzar su potencial. Para muchos alumnos con dificultades de aprendizaje y/o de atención, estudiar representa un reto abrumador. 
reflexione sobre las actuales destrezas de estudio de su hijo. Es posible que no sepa qué estudiar o cómo estudiar; puede tener dificultad para recordar la información aun cuando haya estudiado; puede tener dificultad para expresar lo que sabe (especialmente en ensayos). Si su hijo se enfrenta a estos problemas, está muy lejos de ser el único.
 
A partir de los últimos años de primaria y hasta la univer-sidad, los problemas para estudiar y tomar exámenes repre-sentan un gran obstáculo para muchos niños y adolescentes, especialmente aquellos que tienen problemas de aprendizaje y de atención (1). Con frecuencia estas dificultades solo se descubren cuando se notan discrepancias entre las notas altas que estos alumnos obtienen en el trabajo del salón y su puntuación deficiente en los exámenes estandarizados. Sus calificaciones en los exámenes con frecuencia no reflejan su buena comprensión o su nivel de desempeño. Como resultado, las sesiones de estudio pueden resultar altamente cargadas y estresantes para los alumnos y sus padres.
 
Actualmente se reconoce que muchos niños y adolescentes con dificultades de aprendizaje requieren instrucción explícita e intensiva sobre las estrategias de estudio. (2, 3, 4, 5, 6) Este artículo describe estrategias que su hijo podría necesitar, incluyendo cómo establecer prioridades, cambiar de enfoque e identificar los temas globales ignorando detalles irrelevantes (7). Estrategias como el automonitoreo, la rectificación, la planificación y la revisión resultan críticas ya que su hijo, al igual que muchos otros, posiblemente no las utilice automáticamente (8, 9). Finalmente, es posible que su hijo necesite que se le enseñe explícitamente cómo determinar cuál estrategia es la apropiada al momento de estudiar para un examen (10).

 

Identificando las áreas problemáticas

 

¿Cómo ayudar a su hijo a mejorar sus hábitos de estudio y reducir el nivel de estrés? Ud. puede jugar un papel clave previniendo un ciclo negativo donde el desempeño inade-cuado de su hijo en los exámenes le haga desistir de apli-carse y aprender estrategias de estudio más efectivas. El primer paso es determinar por qué su hijo presenta una dificultad. Siguen algunas preguntas para discutir con su hijo:

 

- ¿Su hijo usualmente sabe qué debe estudiar?
- ¿Utiliza un método sistemático para estudiar?
- ¿Demuestra destrezas de estudio poco eficientes (por ej. pasa largas horas estudiando y a pesar de ello sale mal en los exámenes)?

 

Saber qué estudiar...

 

Con frecuencia los muchachos desconocen cuánto material irá para el examen y en qué profundidad deberán estudiarlo. Para determinar el nivel de conocimiento de su hijo en ese sentido pregúntele:

 

- ¿Has aclarado con la maestra lo que cubrirá el exámen?
- ¿Ha entregado la maestra una guía de estudio o un exámen de práctica?
- ¿Se ha pautado alguna sesión de repaso a la que puedas asistir?
- ¿Tienes un plan de estudio?

 

Ayude a su hijo a comprender que su maestra puede darle pistas sobre detalles importantes a enfocar al estudiar para el examen. Entre las frases que los maestros utilizan para señalar puntos importantes…

 

- "Anoten esto..."
- "Resumo..."
- "Repito..."
- "Esto es importante..."
- "Voy a anotarlo en el pizarrón..."
- "Recuerden..."

 

Seguidamente, compruebe las destrezas de atención y concentración de su hijo. ¿Logra escuchar las "pistas" del maestro en relación con lo que es importante? Escuchar activamente y a diario en el salón ayuda a los muchachos a captar datos importantes que podrían ir para el examen.

 

Los libros de texto ofrecen claves para identificar la información importante. De ser posible, revise el libro de su hijo y converse con él sobre el uso de las fuentes de diferentes tamaños y colores, la información resaltada en los recuadros y los elementos gráficos. Tome en consideración el estilo de aprendizaje y de lectura de su hijo. Recuérdele que deberá utilizar estrategias de lectura activa al abordar un texto. Por ejemplo:

 

- Revisar los títulos del capítulo y de las secciones y convertirlos en preguntas. Por ejemplo, el título: "Causas de la Primera Guerra Mundial" podría convertirse en: "¿Cuáles fueron las causas de la Primera Guerra Mundial?"
- Revisar las palabras, frases y oraciones que aparecen resaltadas en negrilla y estudiar su importancia.
- Observar las fotos y los cuadros.
- Revisar la información ofrecida en los recuadros.
- Revisar y responder las preguntas al final del capítulo.

 

Inste a su hijo a utilizar resaltadores de colores y notas adhesibles (tipo Post-it) para señalar información importante en los textos y en sus apuntes. ésto le ayudará a repasar con mayor eficiencia.

 

Aprendiendo cómo estudiar

 

Es posible que su hijo necesite aprender estrategias específicas para organizar, recordar y establecer prioridades. Estos procesos apuntalan el aprendizaje estratégico y son esenciales para estudiar con precisión y eficiencia. Es posible que su hijo también necesite estrategias para iden-tificar los temas globales mientras ignora detalles irrele-vantes y pasar de los detalles a las ideas principales (11, 12). Estrategias de automonitoreo tales como edición, plani-ficación, seguimiento y revisión son muy importantes, ya que muchos muchachos no las utilizan automáticamente (13, 14). Las estrategias de estudio y para la toma de exámenes que siguen provienen de las investigaciones y el trabajo clínico desarrollado en el Research Institute for Learning and Development durante los últimos años, que han demostrado la efectividad de enseñar estrategias a todos los alumnos, particularmento a aquellos con problemas de aprendizaje o de atención. (15, 16)

 

Estrategias de organización y de retención

 

Para que su hijo recuerde la información, necesita archivarla en su cerebro de manera organizada. De esa forma la información estará mucho más accesible al momento de recuperarla y utilizarla en el salón o en un examen. Con frecuencia los maestros utilizan las pruebas para evaluar la comprensión y retención de los alumnos luego de días, semanas o inclusive meses de trabajo en el salón y de lecturas, debates, tareas y proyectos. Es importante que su hijo desarrolle un sistema para hacer seguimiento a la información y evitar sentirse abrumado o confundido por los múltiples detalles. Ud. puede ayudarlo:

 

- Asegurándose que esté cumpliendo a diario con la lectura asignada y utilizando un método para anotar o resumir la información, tal como tomar apuntes, hacer un resumen por sección o capítulo en notas adhesibles, o responder las preguntas al final del capítulo.
- Pidiéndole que le haga un resumen oral de lo que ha leido para comprobar que haya captado las ideas principales.
- Ayudándole a organizar los materiales, por ejemplo ordenando los cuadernos y carpetas, estableciendo secciones con pestañas y asegurándose que todos los materiales de estudio, incluyendo guías y hojas de repaso, se encuentren en un mismo lugar.

 

Probablemente su hijo recuerde mejor información que le resulte significativa, familiar o inclusive divertida! Las siguientes estrategias de memorización pueden ayudarle con esos detalles y datos que no se le "quedan"…

 

- Frases "alocadas": Si su hijo tiene que recordar una lista en un orden específico, por ejemplo los planetas del sistema solar, ayúdele a inventar una oración simpática utilizando la primera letra de cada palabra en la lista. Sigue un ejemplo que muchos maestros utilizan para ayudar a recordar los nueve planetas en su orden:

 

My Very Eager Mother Just Served Us Nine Pizzas.
(N.E. En inglés, Mi agitada mamá acaba de servirnos nueve pizzas).
Mercurio, Venus, Tierra (Earth), Marte, Jupiter, Saturno, Urano, Neptuno, Pluto.

 

- Siglas: Cuando el orden de la información no sea relavante, su hijo puede tomar la primera letra de cada palabra en la lista y tratar de formar con ellas una nueva palabra. Por ejemplo, para recordar los sistemas del cuerpo humano, podría utilizar la sigla RED CRaNES
(n.e. en inglés, Grullas o Grúas Rojas)

 

Reproductive (reproductivo)
Excretory (excretor)
Digestive (digestivo)
Circulatory (circulatorio)
Respiratory (respiratorio)
a - (no es un sistema; facilita la sigla)
Nervous Endocrine (nervioso-endocrino)
Skeletal (esqueletal/osteoarticular)

 

- Comiquitas o dibujos: Si su hijo es un aprendiz visual, puede resultar efectivo hacer comiquitas para ilustrar ciertos conceptos (históricos, científicos...) o hacer pequeños dibujos para estimular su memoria al trabajar con palabras de vocabulario.

 

- Asociación de palabras: Ud. puede ayudar a su hijo a crear conexiones entre información que conoce utilizando los sonidos y la representación visual de las palabras. Por ejemplo, si tiene que recordar que la palabra "distinct" significa "diferente o incofundible," Ud. puede ayudarle a encontrar una palabra que suene similar, por ejemplo "stink." (n.e. en inglés las palabras "distinct" y "stink" suenan parecidas - stink significa apestoso). Si algo apesta, definitivamente es diferente e inconfundible!

 

Estrategias de Automonitoreo
Para todo alumno, una parte importante de estudiar es darse cuenta de sus errores más comunes, para evitarlos en un próximo examen. Para ayudar a su hijo a convertirse en un mejor estratega al momento de estudiar:

 

- Pídale que revise las tareas que ya fueron calificadas y los exámenes anteriores para detectar algún patrón en las equivocaciones.
- Ayude a su hijo a elaborar su propia lista de técnicas a recordar al tomar un examen, tales como: revisar el examen para asegurarse que no olvidó responder alguna pregunta y responder todas las partes de una pregunta. Estas listas de verificación pueden hacerse específicas para cada asignatura. A continuación, una lista de monitoreo personalizada para una prueba de matemática:

 

a. ¿Copié todos los problemas correctamente?
b. ¿Recordé enumerar mis respuestas?
c. ¿Utilicé la operación correcta?
d. ¿Revisé mis respuestas para asegurarme que tengan sentido?

 

Elaborando un plan de estudio y acatándolo
Las siguientes sugerencias pueden resultar útiles cuando su hijo estudie para un exámen en áreas de contenido tales como historia o ciencia. Inste a su hijo a:

 

- Reunir todos los materiales relevantes antes de comenzar. Por ejemplo: los textos, apuntes, tareas y exámenes anteriores.
- Hacer fichas para los conceptos o términos impor-tantes colocando de un lado de la ficha el término y del otro, la información clave o alguna estrategia de memorización.
- Revisar los apuntes, tareas y exámenes anteriores, resaltando la información importante.
- Hacer un cuadro con los eventos importantes, anotando sus causas y consecuencias.
- Predecir posibles preguntas y ensayar las respuestas correspondientes.
- Explicar a los padres o amigos las ideas principales de un capítulo.
- Pedirle a un amigo o a uno de sus padres que le haga preguntas sobre el tema.
- Elaborar una línea de tiempo con los eventos importantes del capítulo.
- Responder las preguntas al final del capítulo.

 

Estableciendo metas y marcando su propio ritmo...
¿Su hijo se apura por terminar sus sesiones de estudio? De ser así, enséñele a establecerse metas y a monitorear su ritmo. Siguen algunos pasos a seguir:

 

- Revisar el plan de estudio y utilizar un cronómetro para medir el tiempo.
- Asegurarse de incluir recesos breves en el cronograma de estudio. Con frecuencia resulta más productivo establecer períodos breves de trabajo (por ej., 30-45 min.) en lugar de períodos de dos horas. Por ejemplo, un muchacho podría trabajar durante 30-45 min., tomar un receso de 15 min.y resumir nuevamente por un período de 30-45 min.
- Conversar sobre las metas de estudio. ¿Qué es lo que quiero aprender y qué nota deseo sacar en la tarea o el exámen?
- Ofrézcase para hacerle preguntas sobre el material de estudio cuando él crea estar listo, para comprobar que sepa bien la información.

 

Analizando el formato de las tareas y de los exámenes
¿Su hijo tiene dificultad para comprender y recordar las tareas, las expectativas del maestro y las preguntas del examen? Los muchachos con problemas de aprendizaje y atención con frecuencia no leen bien las preguntas, enfocan su atención en partes de la pregunta en lugar de la pregunta completa, muestran dificultad para comprender los matices del lenguaje, tienen dificultad para determinar lo que es más importante, y no diferencian con facilidad entre respuestas similares. Si esta descripción se ajusta a su hijo, a continu-ación ofrecemos sugerencias:

 

- Pídale al maestro modelos de preguntas y de respuestas de calidad y revíselas con su hijo.

 

- Ayude a su hijo a reconocer las palabras claves que ayudan a aclarar el significado de las preguntas y a eliminar algunas de las opciones de respuesta en pruebas de opción múltiple. Una forma de recordar esas palabras claves es utilizando una sigla similar al ejemplo RED CRaNES señalado anteriormente.

 

- Además de memorizar la sigla, es importante que su hijo conozca el significado de cada una de las palabras que componen la sigla y sea capaz de aplicar este conocimiento exitosamente en el examen.

 

- Inste a su hijo a practicar con preguntas de opción múltiple si su maestro utiliza este formato. En un exámen de respuestas múltiples, las palabras de vocabulario y la disposición visual de las respuestas pueden confundir a los muchachos. Por ejemplo, los niños con dificultades viso-espaciales y de motricidad fina pueden tener dificultad para completar un formulario rápidamente y con precisión o para copiar las respuestas en una hoja aparte. Si su hijo tiene dificultad con la diagramación del exámen o con la hoja de respuestas, hable con el maestro sobre la posibilidad de utilizar un formato diferente o que se le permita responder directamente en el examen.

 

- Recuérdele a su hijo que con frecuencia las preguntas de opción múltiple tienen una respuesta correcta, una definitivamente equivocada y una ó dos opciones que se asemejan a la respuesta correcta. Tendrá que leer cada opción con cuidado y procurar eliminar el mayor número de opciones antes de elegir la definitiva. Inste a su hijo a quedarse con su primera respuesta, a no ser que sepa que ha cometido un error por descuido.

 

- Para las preguntas de apareamiento, sugiérale a su hijo leer todas las opciones, aparear las que está seguro, tachar las que ya ha utilizado y seguir con las que queden. Algunos muchachos tienen dificultad con el aspecto visual de esta tarea - mirar las dos listas y hacer seguimiento a las respuestas ya utilizadas. Otros pueden tener dificultad para recordar las propias palabras de vocabulario o la relación entre las palabras.

 

- Para las preguntas de respuesta corta, inste a su hijo a prepararse utilizando mapas conceptuales u organizadores de tres columnas. Ud. puede ayudar a su hijo a repasar las guías de estudio, los exámenes de práctica, los libros de texto y los apuntes relacionados con las "pistas" del maestro descritas anteriormente, para predecir probables preguntas de desarrollo o de respuesta corta. De esta forma su hijo podrá mapear los puntos y argumentos claves anticipadamente. Aún cuando las preguntas que él prepare no vayan al examen, este trabajo le dará práctica en cómo analizar las preguntas y formular las respuestas.

 

- Recuérdele a su hijo no quedarse "pegado" en una pregunta. Enséñele a pasar a la próxima cuando no sepa una respuesta. Probablemente la respuesta le vendrá luego.

 

- Debido a que la ansiedad puede afectar adversa-mente la memoria y la atención a los detalles, inste a su hijo a revisar bien su trabajo para detectar errores por descuido. Una lista personalizada con sus errores más comunes (basado en exámenes anteriores) puede ayudarle a priorizar los problemas o preguntas que deberá revisar antes de entregar el examen. 

 

Todo en perspectiva...
A veces la ansiedad puede afectar el desempeño de un alumno en los exámenes aún cuando se ha preparado bien. Si su hijo entra en estado de pánico o se pone muy ansioso al estudiar, siguen algunas estrategias:

 

- Ayúdele a enfocar sus fortalezas. "Recuerda que tienes excelente memoria y puedes recitar los hechos más importantes."
- Ayúdele a poner el examen en perspectiva. "Recuerda que esto es solo un examen - has salido tan bien en tus tareas y proyectos que no va a importar tanto si cometes algunos errores."
- Resalte la importancia del esfuerzo de su hijo y las estrategias que utilizó. "Has estudiado realmente bien y puedes sentirte orgulloso... Ya verás que rinde buenos resultados en el examen," o en términos del resto de su vida... "A nadie le va a importar lo que sacaste en este examen de aquí a un año, o de aquí a veinte años."

 

Como adultos, sabemos que el desempeño en los exámenes es solo una pequeña forma de medir la compren-sión y que el proceso de aprendizaje es complejo y multifacético y requiere ser medido en diferentes formas. También sabemos la importancia de procurar que nuestros hijos tengan experiencias escolares positivas y exitosas para que gocen de un mayor número de oportunidades a medida que avancen hacia la adultez. Esperamos que estas sugerencias le ayuden a apoyar a su hijo con problemas de aprendizaje y/o de atención a desarrollar hábitos de estudio exitosos y a tener éxito dentro y fuera del aula.

 

Referencias
1. Mastropieri & Scruggs, 1991; Scruggs & Mastropieri, 1988, 1995;
2. Mastropieri & Scruggs, 1991;
3. Meltzer & Montague, 2001; Meltzer, Roditi, Houser & Perlman, 1998;
4. Putnam, Deshler, & Schumaker, 1993.;
5. Scruggs & Mastropieri, 1995;
6. Swanson, Hoskyn, & Lee, 1999;
7. Meltzer, 1996; Meltzer, Roditi, Haynes, Biddle, Paster, & Taber, 1996;
8. Meltzer, roditi, Haynes, Biddle, Paster, & Taber, 1996 ;
9. Swanson, 1989;
10. Meltzer, Roditi, Steinberg, Biddle, Taber, Caron, Kniffin, 2005;
11. Stone & Michals, 1986;
12. Stein, Meltzer, Krishnan, Pollica, Roditi, in press;
13. Meltzer, Roditi, Steinberg, Biddle, Taber, Caron, Kniffin, 2005;
14. Meltzer, Roditi, Taber, Stein, Steinberg et al., 2002;
15. Meltzer, Roditi, Haynes, Biddle, Paster, & Taber, 1996;
16. Meltzer, Roditi, Houser, & Perlman, 1998; Meltzer, 2004; Meltzer, Reddy, Pollica, Roditi, Sayer, et al., 2004;
17. Meltzer, Roditi, Haynes, Biddle, Paster, & Taber, 1996;
18. Meltzer, Roditi, Houser, & Perlman, 1998; Meltzer, 2004; Meltzer, Reddy, Pollica, Roditi, Sayer, et al., 2004

 

Muchos de los ejemplos ofrecidos en este artículo se encuentran en BrainCogs, un CD-ROM que ayuda a los niños a aprender estrategias de estudio con autodirección. Institute for Learning and Development - Fable Vision, 2002.

 

Sobre los autores de las fuentes consultadas por los redactores:
Lynn Meltzer, Ph.D., Bethany Roditi, Ph.D., Judith Stein, Ph.D., Kalyani Krishnan, M.Ed., and Laura Sales Pollica, M.A. son colegas en el Research Institute for Learning and Development. Han desarrollado recursos para enseñar estrategias que ayudan a tener éxito a todos los alumnos, incluyendo el premiado BrainCogs CD-ROM.

 

Nota: Este artículo fue escrito en inglés originalmente y apareció en SchwabLearning.org, organización que no se responsabiliza por esta traducción.
© 2004 The Charles and Helen Schwab Foundation. Para mayor información sobre Schwab Learning favor visitor www.schwablearning.org

 

Autores: SchwabLearning.org Staff. 
Traducción: Angela Couret 
Fuente: SchwabLearning.org - A Parent's Guide to Helping Kids With Learning Differences - http://www.schwablearning.org 
Nota: Este artículo fue escrito en inglés originalmente y apareció en SchwabLearning.org, organización que no se responsabiliza por esta traducción.
Visto 17146 veces
ARTÍCULOS RELACIONADOS

Banner Cirdis2016 291x86

ganadores

boletin Electronico

ARTÍCULOS MÁS LEÍDOS

Integración escolar de los niños con Necesidades Educativas Especiales

 
¿Y qué es trabajar con amor?
Es poner en todo lo que hagas un soplo de tu alma

Gibran Khalil Gibran.
Comprendiendo mejor el síndrome de Asperger a través de la experiencia de un niño mexicano.

Foto de niño con expresión seria

La experiencia de convivir con los niños y las niñas, nos ofrece la oportunidad de poder observar las cosas de una manera diferente. Cuando nos encontramos con un niño o una niña feliz, los grandes problemas se hacen pequeños, el tiempo no existe, cuando sonríen es tan espontáneo y contagioso, que nos alegra a tal grado que participamos de su mundo mágico.

A través de las relaciones que establecemos con los niños y niñas, aprendemos a comunicarnos con ellos de una manera diferente. Es entonces, cuando se despierta en nosotros el deseo de querer conocer más de su mundo infantil lleno de fantasías y de deseos por descubrir el por qué de las cosas y de los acontecimientos.
 
La convivencia continua con los niños, nos permite conocer su historia de vida y al hacerlo, nos damos cuenta que no todas las historias reflejan una vida feliz y exitosa. Algunos niños se tienen que enfrentar desde su nacimiento a problemas de distinta naturaleza, vinculados en algunos casos con la salud, otros con la adaptación al medio y algunos más con factores que limitarán su aprendizaje. Este tipo de niños, se tiene que enfrentar permanentemente a sus limitaciones, debiendo resolver cotidianamente obstáculos de diferente índole para poder tener relaciones sociales adecuadas que los beneficiarán en su desarrollo personal.
 
Las historias de vida de los niños con el síndrome de Asperger, pertenecen a este segundo grupo. Ellos tendrán que aprender, entre otras muchas cosas, a comunicarse adecuadamente, a interactuar con sus pares, a comprender los estados de ánimo de los demás, a manejar su impulsividad y también tendrán que aprender estrategias que posibiliten su desarrollo intelectual y afectivo.

Conociendo el síndrome de Asperger a través de un niño mexicano

Me gustaría que a través de un niño Mexicano, M., quien presenta el síndrome de Asperger y que actualmente cursa 3er. año de primaria en una escuela regular, pudieran conocer los rasgos principales de su personalidad, desarrollo y adaptación escolar.
 
Antes de conocer a M. considero pertinente hacer una breve reseña histórica del Síndrome de Asperger y posteriormente señalar algunas de las características que suelen presentar los niños que presentan este Síndrome.

El pediatra Vienés Hans Asperger describió en su tesis doctoral publicada en 1944 a un grupo de 4 niños que tenían características inusuales en cuanto a sus capacidades sociales, lingüísticas y cognitivas utilizando el término de "psicopatía autista" con el que describía las características del desorden de personalidad de los niños que estudió. Asperger muere en 198,0 poco antes de que el Síndrome que lleva su nombre obtuviera un reconocimiento internacional.

Posteriormente, en los casos observados por Lorna Wing, quien fue la primera persona en usar el término Síndrome de Asperger en un trabajo publicado en 1981, describe las características conductuales de los sujetos estudiados los cuales se parecían a las descripciones hechas por Asperger. Este trabajo le permitió a Wing señalar por primera vez las principales características clínicas del Síndrome de Asperger. Esta autora, elaboró una lista en la que señala algunos criterios diagnósticos que puntualizan las características de los sujetos con el síndrome de Asperger:

1. Interacción social inapropiada con rasgos ingenuos y unipolares. No hay empatía ni reciprocidad. La capacidad para hacer amigos se encuentra muy limitada y en algunos casos es incapaz de establecer lazos afectivos.

2. Habla: no se observa retraso en su inicio; sin embargo el contenido es extraño, pedante y estereotipado. La comunicación verbal es poca o nula. Se pueden observar voz monótona, gestos inapropiados o poca expresión facial.

3. Presentan resistencia al cambio y gusto por actividades repetitivas. Ante algunos temas u objetos se les encuentra absortos.

4. Sus movimientos o posturas son extraños y mal coordinadas. En algunas ocasiones, sus movimientos son estereotipados.

5. Presentan buena memoria de repetición, intereses especiales y muy limitados.

Escalante y Marcos (2000), señalan que la edad de aparición aproximada del Síndrome de Asperger es a los tres años. Los niños con este Síndrome empiezan a caminar tarde, pero antes empiezan a hablar. Su lenguaje se orienta a la comunicación pero se queda en "un tráfico de un solo sentido", pues no es un lenguaje recíproco. Los niños con el Síndrome de Asperger evitan tener un contacto ocular con los demás; estos niños viven en nuestro mundo, pero a su manera, presentando alteraciones en las habilidades sociales. Sin embargo, su pronóstico en este aspecto es bueno. Los niños con el Síndrome de Asperger, tienen rasgos de personalidad y de conducta muy especiales entre los que se señala un interés muy intenso en algún teme en particular.
 
Después de conocer en parte la historia del Síndrome de Asperger y sus características finalmente, conoceremos a M.

En 1998 cuando M. tenía 5 años 2 mese tuvimos nuestro primer encuentro que a continuación narraré:

En ese día de invierno, llegué, como todas las tardes, a mi salón de trabajo dispuesta a entrevistar por primera vez a una pareja que traía a su pequeño hijo. La puerta del salón se encontraba cerrada. Se respiraba un ambiente tranquilo, interrumpido por unos repiqueteos en la puerta acompañados de una voz infantil que decía: "Abran, está cerrado, abran carajo… papito (refiriéndose a él) cálmate ya vas a entrar…, ya llegué…".

Al abrir la puerta, me encontré con M. El pequeño intentaba desprenderse de las manos de su madre para poder entrar al salón y ver qué había en él. Contrastando con la impulsividad del niño, sus padres se mantenían rígidos en el umbral de la puerta, al mismo tiempo que trataban de contenerlo. 

Para los padres de M., la entrevista se desarrolló en un ambiente un poco tenso, ya que querían controlar todo el tiempo los movimientos del niño diciéndole: "No toques, siéntate, vamos a platicar…haz caso, contrólate papito, pórtate bien…".

Mientras transcurría la entrevista, M. nos ignoraba y jugueteaba con un cochecito que había encontrado al abrir un cajón. Se entretuvo por algún tiempo explorando un espacio que le ofrecía descubrir nuevos objetos. M. parecía haber encontrado un lugar donde refugiarse.
 
Les pedí a los padres de M. que lo dejaran actuar libremente mientras platicábamos, lo cual sirvió por una parte para que los padres se sintieran más relajados y, por la otra, me permitió observar la conducta del niño quien parecía no haberme visto, me ignoraba y al parecer, no le interesaba mi presencia.
 
M. es un niño que no puede pasar inadvertido, su pelo ensortijado enmarca una carita alegre cuyos ojos profundamente negros e inquietos se mueven constantemente. En algunos momentos, su mirada la percibí ausente, distante e impenetrable y el establecimiento adecuado de contacto visual fue esporádico.
 
En la primera entrevista y en las subsiguientes, observé que M. tenía muchos problemas para poder concentrarse y manejar sus impulsos. Cuando se encontraba en el área de trabajo, daba la sensación como si una ráfaga de viento hubiera entrado y empezara a mover los objetos, no había respeto a los espacios de "los otros", parecía no conocer límites y nos ignoraba. Abría y cerraba cajones, se movía de un lado a otro como si buscara algo pero sin tener un objetivo específico.

Los padres informaron que la historia personal de M. se inició con algunas complicaciones, ya que durante el período perinatal presentó sufrimiento fetal secundario a trabajo de parto prolongado al haber presentado circular de cordón. No obstante las maniobras obstétricas aplicadas, M. presentó anoxia originada por haber broncoaspirado líquido del meconio. Secundario a ello, se originó un cuadro de paro respiratorio habiendo sido necesaria la aplicación de maniobras de resucitación. M. fue atendido neurológicamente desde ese momento, ya que se presentaron dos episodios convulsivos que fueron controlados con Epamín, medicamento que fue suspendido a los tres meses de edad al no volverse a presentar crisis convulsivas.

Durante su primer mes de vida, M. permaneció veinticinco días en terapia intensiva recibiendo respiración artificial por problemas de neumotórax. Superado este período crítico, la existencia de M. transcurrió aparentemente sin problemas serios de salud. Sin embargo, las pautas de maduración en cuanto al desarrollo motor y del lenguaje se dieron con cierta lentitud, por lo que el nivel de su desarrollo general estaba ligeramente por abajo de lo esperado para su edad cronológica, pero sin llegar a ser preocupantes para los padres estas observaciones. Hasta antes de cumplir los 2 años 9 meses de edad, fue un niño risueño, afectivo e interactuaba con sus familiares sin problemas; no obstante era muy inquieto, lo cual agotaba a la madre.

Cuando cumplió los 2 años 9 meses de edad M. ingresó al "Cuarto de bebes" en un colegio particular de la ciudad de México, el cual aplica el sistema Montessori con sus alumnos del Jardín de Niños. Fue ahí donde la guía se percató de las primeras conductas atípicas de M. informando de ello a los padres del niño. El reporte de la guía, señalaba la presencia de un inconstante balanceo corporal y aislamiento del niño con respecto a sus compañeros. También les señaló que M. durante el desarrollo del trabajo que se realizaba con el grupo dentro del ambiente Montessori, no mostraba interés por los objetos que se le enseñaban. La guía lo percibía "ausente", no tenía contacto con ella. Les dijo que en algunas ocasiones, cuando estaba muy ansioso y poco tolerante, se agredía golpeándose la cabeza con la pared o en el piso. Los padres se inquietaron mucho ante los comentarios de la guía y también lo observaron en la casa, con lo cual pudieron constatar lo dicho por la guía.

En el ámbito familiar los problemas se acentuaron, ya que M., aparte de presentar las conductas anteriormente señaladas, también tenía alterado el patrón del sueño, despertándose por las noches y teniendo mucha dificultad para conciliarlo nuevamente. El trastorno en el sueño tuvo repercusiones negativas en los miembros de la familia, ya que los padres se sentían agotados y poco tolerantes. Aunado a esto, M. se encontraba muy irritable y su hiperactividad se acentuó. También aparecieron en el niño manifestaciones negativas en su conducta, reflejándose en su poca tolerancia a los ruidos fuertes, así como muestras de ansiedad, llanto e incomodidad cuando se encontraba en lugares muy concurridos. Ante estos problemas, los padres de M. se sentían muy confundidos y desorientados, por lo cual, decidieron buscar ayuda profesional. Acudieron de un profesional a otro, ya que los diagnósticos eran muy contradictorios, y ninguno determinante.

M. fue diagnosticado inicialmente por el primer neuropediatra al que acudieron como un niño con "inmadurez neurológica generalizada", posteriormente solicitaron una evaluación psicológica en la cual se le catalogó como "psicótico", otro diagnóstico más lo señaló como un niño con "déficit de atención" aunado a problemas de hiperactividad y retardo generalizado en los procesos de aprendizaje.

En la medida en que los padres solicitaban una nueva opinión, el desconcierto se incrementaba y la confusión en la que se encontraban era abrumadora. El factor que más les angustiaba en aquellos momentos, fue que M. no estaba siendo atendido adecuadamente. Ellos estaban haciendo todo lo que estaba a su alcance, pero no veían mejoría en el niño; los problemas conductuales, de sueño, de lenguaje, de adaptación y de aprendizaje se agudizaban, y ellos no sabían que hacer.

No fue sino hasta que M. cumplió los cinco años de edad cuando después de habérsele aplicado una serie de pruebas, tanto en el aspecto neurológico como en el psicopedagógico y del lenguaje, fue diagnosticado como un niño que presentaba el Síndrome de Asperger.

Como se pueden dar cuenta, diagnosticar a los niños que presentan el Síndrome de Asperger no es una cuestión sencilla. Para ello es necesario contar con un equipo de especialistas que estudien minuciosamente el caso, siendo en algunas ocasiones necesaria la medicación que ayudará a reducir los estados de angustia, hiperactividad e inclusive alteraciones en los períodos de sueño.

Al recibir los padres de M. el diagnóstico definitivo, pasaron por una etapa de negación ya que no es fácil aceptar que su hijo, por las características conductuales, de socialización y de comunicación que manifiesta, se encuentra ubicado dentro del Espectro Autista. Pasado este período de negación, finalmente los padres de M. aceptaron el diagnóstico y se abocaron a investigar las mejores propuestas de atención que había para el manejo del niño.

Sugerencias pedagógicas propuestas para lograr la integración de M. al aula regular

A continuación se dan a conocer las sugerencias que se le propusieron a la maestra de M. para lograr la integración del niño a una aula regular:

a. Conocimiento de las características del síndrome por sus pares y sensibilización del grupo donde se integró a M. El conocimiento de las características conductuales, sociales y de comunicación, les permiten a los niños con el Síndrome de Asperger integrarse con mayor facilidad al aula regular, ya que sus pares los comprenden y los ayudan en muchas ocasiones a contenerse.

b. Empleo cotidiano de un cronograma de actividades: Mediante el empleo cotidiano del cronograma, el niño con el síndrome de Asperger puede anticipar situaciones y rutinas las cuales, si se llegaran a presentar intempestivamente, podrían ocasionarle ansiedad, inseguridad e impulsividad en la ejecución del trabajo, y con ello se provocaría la aparición de conductas no adecuadas. El cronograma es una guía gráfica de los acontecimientos y acciones que el niño realizará durante el transcurso del día. Con su empleo, se puede lograr en el niño con el síndrome de Asperger una mayor flexibilidad mental, ya que él tiene la posibilidad de anticipar acontecimientos

Rivière y Martos (1996), señalan que junto a los trastornos de comunicación, de establecimiento de relaciones sociales y de imaginación, los niños autistas también presentan trastornos para encontrar el sentido a sus acciones. El niño, tiene muchas dificultades para el manejo del futuro, lo que está muy relacionado con la tesis del déficit en funciones ejecutivas.

Con el manejo del cronograma, se estimulan las funciones ejecutivas en las cuales se incluye la planificación de conductas dirigidas hacia una meta concreta, la organización del tiempo, de actividades, así como la inhibición de respuestas inapropiadas y de conductas perseverativas.

En el cronograma, se le da más sentido a las acciones por realizar. El niño tiene la oportunidad de predecir y puede percatarse con más claridad de las metas finales de su trabajo y conducta.

c. Aplicación de un lenguaje claro y preciso: Los niños con el Síndrome de Asperger tienen dificultad para entender instrucciones y órdenes complejas por lo cual, es necesario simplificarlas.

d. Empleo de claves visuales: Es de gran ayuda emplear claves visuales por medio de las cuales el niño podrá reconocer avisos, objetos, actividades y acontecimientos.

e. Flexibilidad en el manejo del ritmo de trabajo, así como en otorgar y administrar el tiempo en el momento en el que el niño con el Síndrome de Asperger da respuestas y desarrolla actividades: Los niños con el Síndrome de Asperger, manejan de una forma diferente los tiempos de ejecución de las tareas. Se sienten muy inseguros y ansiosos si se les presiona. Es necesario respetar su ritmo para no angustiarlos.

f. Prestar ayuda y apoyo en los momentos en los que el niño no pueda manejar la frustración: Cuando el niño no pueda resolver alguna situación problemática, es necesario que se le preste ayuda y se le apoye para que se sienta seguro y se eviten conductas impulsivas.

g. Reforzar y reconocer logros y conductas positivas: El niño con el Síndrome de Asperger, se siente muy feliz cuando ha logrado alcanzar un objetivo y se siente muy motivado para seguir trabajando cuando se reconocen sus logros. Es recomendable reforzar sus éxitos y conductas positivas, ya sea en forma verbal diciéndole algunas palabras de aliento o proporcionándole una caricia (cuando esto le agrade).

h. Libertad en el manejo del tiempo fuera dentro de una actividad de aprendizaje: Cuando la tarea que está desarrollando el niño le causa fatiga, y con ello momentos de ansiedad y estrés, las conductas que presentan son de impulsividad al abandonar la tarea que está realizando, además de negarse a continuar con el trabajo iniciado. Podemos deducir que los factores que intervienen para abandonar la actividad se deben a una sobrecarga sensorial, lo cual origina en el niño que tienda a desequilibrarse fácilmente ante la tarea. Se sugiere en estas ocasiones, suspender la actividad que se está realizando y continuar observando las conductas que el niño realiza para poder aplicar en otro momento actividades menos estresantes.

En el aula, cuando los períodos para desarrollar una actividad son muy prolongados, el niño tiende a pararse de su lugar y pasear libremente alrededor del aula. En las ocasiones en las que esta conducta se presente, inicialmente se puede permitir, siempre y cuando no interrumpa el trabajo que en esos momentos estén realizando sus compañeros. En el caso contrario, cuando se le obliga a continuar y a estar en su lugar, la tendencia conductual será de llanto, originándose episodios de berrinche e impulsividad. Sin embargo, la libertad de acción lo tranquilizará y posteriormente se podrá reanudar nuevamente la tarea que quedó inconclusa.

En la medida en que el niño va tomando consciencia de sus actitudes y va adquiriendo mayor control de sus impulsos, se le irán marcando límites más estrictos.

En la búsqueda de estrategias para conocer mejor a los niños y niñas con el Síndrome de Asperger y poder interactuar con ellos en el aula regular, se consideraron a las estrategias lúdicas como las más adecuadas, ya que el desarrollo de la afectividad, de la socialización, de la motricidad y del conocimiento, están estrechamente relacionadas con las actividades del juego, mediante las cuales, los niños y niñas son capaces de poner en práctica todos sus sentidos, sus habilidades y sus destrezas. Por medio del juego, pueden adaptarse a la realidad, pueden manejar sus miedos, temores, frustraciones, sus impulsos y sus sentimientos, así los niños y niñas aprenden y son felices.

A través de las estrategias lúdicas el niño con el Síndrome de Asperger:

· Mejora sus relaciones sociales: Al darle la oportunidad de desarrollar conductas que le permitan iniciar, establecer y mantener relaciones adecuadas con las personas que lo rodean e interactuar adecuadamente con ellas.
 
· Incrementan la capacidad de referencia conjunta: Al proporcionarle experiencias en donde tenga la necesidad de participar verbalmente en la planeación de eventos o actividades y en las cuales tienen que intervenir otras personas para lograr un fin determinado al tener un mismo objetivo.
 
· Desarrollan funciones comunicativas: Al darle la oportunidad de expresar sus deseos, sentimientos e ideas tratando de que lo haga en forma clara.
 
· Estimulan el lenguaje expresivo: Al propiciar situaciones adecuadas en las que el niño pueda manifestar sus emociones y sentimientos.
 
· Desarrollan el lenguaje receptivo: Al sensibilizarlo para que pueda entender tanto el lenguaje verbal como el no verbal.
 
· Al niño se le capacita para que pueda manejar adecuadamente estrategias de anticipación y planeación: Al darle la oportunidad de conocer eventos y acontecimientos en donde puede anticipar consecuencias.
 
· Mejora la flexibilidad de su pensamiento: Al proporcionarle estrategias para que sea capaz de adaptarse a situaciones nuevas sin angustiarse.
 
· Estimula la ficción o imaginación: Al invitarlo a participar en juegos de ficción e imaginación representando a diferentes personajes.
 
· Incrementa su capacidad de imitación: Al enseñarle estrategias con las cuales sea capaz de imitar conductas, actitudes, forma de comunicarse y expresarse.

Mediante la aplicación de las estrategias lúdicas trabajadas durante el año escolar, M. pudo entender comportamientos no verbales, estableció relaciones sociales adecuadas con sus pares y pudo acceder a la apropiación de conocimientos lingüísticos, matemáticos y los relacionados con el medio ambiente y la salud.
 
Actualmente, M. es feliz al cursar 3er. año de primaria en una aula regular en donde aprende, ríe y juega como los demás niños de su misma edad.

Autora: Crisanta Cruz González de Escalante
Especialista en Problemas de Aprendizaje y lenguaje.
Maestría en Psicodiagnóstico.
México 2004

Referencias:
 
Escalante, C. y Marcos, E. (2000). Síndrome de Asperger, programa de intervención para
la educación sexual del adolescente. México, UDLA.

Rivière, A. Y Martos, J. (1997). El tratamiento del autismo: nuevas perspectivas. Madrid, 

Artegraf.
 
En general, los niños son seres dinámicos, quienes en forma espontánea y dada su propia actividad física y mental, son capaces de obtener del ambiente los elementos necesarios para lograr el conocimiento de ese medio y a la vez lograr su propia integración a dicho medio. Ellos se enfrentan con entusiasmo a las diferentes dificultades que tienen que ir superando en el área del lenjuage ó motora gruesa, por nombrar algunas y por selección y repetición realizan un verdadero aprendizaje. No rehusan el esfuerzo a realizar y el éxito es su mejor recompensa.

 

banner cirdis

ALIADOS
  • Venezuela Sin Limites
  • ExcelsiorGama
  • DHL
  • Bancaribe
  • Banesco
  • Proquim,CA