¿Escuela para todos?

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Los padres de familia que buscan oportunidades de integración educativa para sus hijos se formulan, diariamente, muchas preguntas.
 
 
Esas preguntas llegan a Ararú a través de las llamadas a nuestro Centro de Información; por medio de comentarios en los Cafés que compartimos con muchas mamás, cada mes, en cartas y en pláticas informales.
 
Las observaciones coinciden, en gran medida, con los resultados de una investigación que realizamos la maestra Marta Escurra y yo el año pasado y por ello quiero dedicar este artículo a revisar, una vez más, las conclusiones de nuestro trabajo.
 
La investigación Elementos para un Diagnóstico de la Integración Educativa de los Niños y las Niñas con Discapacidad y Necesidades Educativas Especiales en las Escuelas Regulares del D.F. fue auspiciada por la Dirección de Equidad y Desarrollo Social del Distrito Federal y UNICEF.
 
La primera parte de la investigación, realizada por Marta Escurra, consistió en una revisión exhaustiva de los documentos internacionales y de los antecedentes nacionales que dan fundamento y soporte conceptual al Proyecto de Integración Educativa. Marta hizo, también, un cuidadoso análisis de los documentos jurídicos, normativos y propositivos que sustentan y describen el modelo de integración en nuestro país.
 
Este análisis se contrastó con una revisión de las principales investigaciones publicadas sobre la integración educativa en México y con el seguimiento puntual de la integración de 12 niños con diversos tipos de n.e.e., en aulas regulares, mediante entrevistas con todos los actores del proceso. Esa aventura fue mi responsabilidad.
 
Algunas de las conclusiones más importantes que se derivan de este estudio son las siguientes:
 
  • La indefinición y fragilidad del proyecto de Integración Educativa parte de su ubicación en Educación Especial que, dentro del organigrama de la Secretaría de Educación Pública (SEP), no tiene la jerarquía necesaria para normar un proceso que se da dentro de las escuelas regulares, con recursos humanos y materiales que dependen, en gran medida, de Educación Básica.

  • Esto se refleja en la dificultad que tienen muchos de los equipos de USAER (Unidades de Servicio y Apoyo a la Educación Regular) para conseguir la colaboración comprometida de las autoridades educativas y de los maestros de las escuelas regulares. Ello hace que aun cuando existen casos muy exitosos de integración, éstos sean aislados y la inclusión no se asuma como un proyecto escolar.

  • No hay claridad ni acuerdo sobre las funciones necesarias para la integración ni sobre el papel que deben asumir - en su cumplimiento - quienes participan en el proceso: el director, el maestro de grupo, el equipo de USAER, los padres de familia de la escuela, el niño con n.e.e. y sus compañeros.

    No todos los involucrados participan y, muchas veces, la integración se da por la iniciativa, el interés y la buena voluntad de alguno de los integrantes y no como resultado de un trabajo concertado entre todos, con funciones y responsabilidades claras.

  • Los equipos de USAER no están completos en todos los casos, por lo que la distribución de funciones no siempre es la adecuada. No existe un espacio físico ni un horario previsto para el diálogo y la interacción entre maestros regulares y el equipo de apoyo.

    Muchos especialistas se sienten incompetentes para atender a niños que les plantean retos que no corresponden a su especialidad.
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  • En general, los maestros entrevistados en este estudio se sienten "desarmados". En algunos casos expresaron su frustración y sensación de incompetencia. Aun los profesores comprometidos y que han recibido apoyo se sienten inseguros e impotentes por falta de capacitación.
    Es una demanda generalizada: requieren una relación de mayor presencia y continuidad con los maestros de apoyo y más y mejores cursos de capacitación.

    Si los maestros en ejercicio no tienen elementos para abordar la integración, los docentes en formación, aun en la Normal, tampoco están recibiendo la capacitación que requerirán para enfrentar la inclusión educativa.

    Una carencia que se subrayó es la de estrategias pedagógicas específicas y elementos de evaluación. Esta última, tal y como se está llevando a cabo, se reduce a una mera observación informal y asistemática. Sin una buena evaluación no puede diseñarse un programa educativo individual y tampoco adaptaciones curriculares de métodos o materiales.

 

  • La coordinación y el apoyo de las instituciones de salud y los centros de rehabilitación que atienden a los niños con discapacidad son vitales para el proceso. 
     
    Los niños que provienen de familias con menos recursos económicos y culturales están en seria desventaja. No tienen acceso a diagnósticos oportunos y en términos que les sean accesibles. Tampoco a programas de intervención temprana y rehabilitación, con la calidad e intensidad que requieren. Son inaccesibles muchas de las ayudas técnicas indispensables y hay muy pocos servicios complementarios para reforzar sus procesos cognitivos, de habilitación e independencia.

    Sin un trabajo efectivo en el área de rehabilitación, se limitan seriamente las posibilidades de integración educativa. Esto es particularmente dramático en los casos de niños sordos que llegan a la escuela sin oralización, sin auxiliares auditivos y sin lenguaje de señas formalizado, lo que impide su acceso real al aprendizaje y a la comunicación con el grupo.

    Es necesario fortalecer a las familias y capacitarlas para jugar un papel activo y responsable en el proceso de integración educativa de sus hijos. Muchos de ellos no tienen una idea clara de las limitaciones y capacitarlas para jugar un papel activo y responsable en el proceso de integración educativa de sus hijos. Muchos de ellos no tienen una idea clara de las limitaciones y capacidades de sus hijos, no entienden los conceptos "necesidades educativas especiales e integración", no saben qué es el currículo ni por qué debe adecuarse y no tienen una idea clara de lo que se espera de ellos.

 

En los últimos documentos de la SEP se habla de educación de calidad para todos los niños y de atención a la diversidad. Aunque obviamente todos los que estamos a favor de la integración estamos de acuerdo en estos postulados, es necesario precisar cuál es el lugar de los niños con n.e.e. dentro de esa diversidad, y cuál es la función de Educación Especial en la atención de esas necesidades.



Si bien no queremos etiquetas que estigmaticen a los niños tampoco se puede negar que las diferencias existen, que los niños tienen necesidades educativas especiales y discapacidades que generan requerimientos específicos. Si no las reconocemos, estas necesidades se diluyen y, con esto, se corre el riesgo de dejarlas desatendidas.

 

Es muy importante subrayar que cuando no se da una integración real, con todos los apoyos necesarios, se generan nuevas formas de exclusión incluso más graves para los niños.

 

Para quienes compartimos el compromiso con la integración educativa, quienes afirmamos la convicción de que todos los niños pueden aprender juntos y de que la inclusión hace crecer y beneficia a todos, es fundamental atrevernos a ver, a reconocer las deficiencias, las limitaciones y los logros del programa, como un paso esencial para contribuir a fortalecerlo.

 

Autora: Alicia Molina, (México)
Fuente: Ararú No. 35 - Julio 2001
Publicado por Paso a Paso Vol. 10 Nº 4
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 La experiencia de convivir con los niños y las niñas, nos ofrece la oportunidad de poder observar las cosas de una manera diferente. Cuando nos encontramos con un niño o una niña feliz, los grandes problemas se hacen pequeños, el tiempo no existe, cuando sonríen es tan espontáneo y contagioso, que nos alegra a tal grado que participamos de su mundo mágico.

 
En general, los niños son seres dinámicos, quienes en forma espontánea y dada su propia actividad física y mental, son capaces de obtener del ambiente los elementos necesarios para lograr el conocimiento de ese medio y a la vez lograr su propia integración a dicho medio. Ellos se enfrentan con entusiasmo a las diferentes dificultades que tienen que ir superando en el área del lenjuage ó motora gruesa, por nombrar algunas y por selección y repetición realizan un verdadero aprendizaje. No rehusan el esfuerzo a realizar y el éxito es su mejor recompensa.

 

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