Enseñar a que NO nos necesiten

  • Imprimir Amigable y PDF

No hay nada más rico que saber que alguien nos necesita, no hay nada más difícil para un maestro o un padre que sentir que su alumno o hijo no necesite de él, pero cabe preguntarse, sí una de nuestras grandes metas es la independencia, es decir, el ser capaz de valerse por sí mismo, la toma de decisiones, entre otras, ¿no se supone entonces que una meta debería ser que nuestros educandos no dependan de nosotros?

Parece un reto para los maestros entender que vivir la vida de nuestros educandos NO es nuestra labor, que dar los apoyos NO significa hacer las cosas por ellos, que enseñarlos a resolver problemas NO es decirles qué hacer. Dentro del aula, me ha resultado un termómetro de mis éxitos docentes la cantidad de trabajo que dentro de la rutina diaria yo tengo que ejecutar, es decir, mientras más cosas tengo que hacer o recordar, menos independientes estoy formando a mis educandos. Cuando menos cosas tengo que hacer, es porque más capacidad tienen ellos para manejarse de forma independiente... sí,  independencia, un importante objetivo.

Es extraña la sensación cuando por ejemplo a la hora de la merienda me siento a un lado del salón y dejo a los educandos buscar sus cosas, hacer comestibles los alimentos, usar la tostadora o el microondas, comer por sí mismos y desechar los desperdicios, pero ¿no es ésta una prueba de un magnífico trabajo logrado en hábitos de alimentación?, ¿No es un gran logro en términos de independencia en autoayuda?.

NO tengamos miedo de sentirnos inútiles o negligentes, siempre estamos interviniendo tanto cuando enseño las conductas adecuadas, como cuando me hago a un lado y doy oportunidad de aplicarlas.

A nivel del manejo conductual hay otro ejemplo clásico ¡Qué sabroso se siente saber que con solo mirar a mi educando, él organiza su conducta! Pero ¿no es triste saber que sí yo no estoy, él se desorganiza de nuevo?. Resulta más fácil modificar conductas obteniendo yo el control de ellas, pero ¿yo estoy las 24 horas del día con mi educando?. Sí obtener control sobre las conductas inadecuadas es difícil, resulta mucho más complejo enseñar a la persona con discapacidad intelectual a obtener el control de su propia conducta, pero una vez que entendemos que sus necesidades van más allá del ambiente escolar, debemos regresar a nuestros educandos el control de su propia conducta y me refiero a enseñar a que no nos necesiten.


Reflexión de Marianella Tovar Mattar, Psicóloga y Psicopedagoga venezolana.
Publicado en el Boletín Paso a Paso Vol. 20 No. 3/Marzo - Mayo 2010.

 

 

Visto 4035 veces
ARTÍCULOS RELACIONADOS

Banner Cirdis2016 291x86

Banner Concurso2016 291x86

boletin Electronico

ARTÍCULOS MÁS LEÍDOS

Integración escolar de los niños con Necesidades Educativas Especiales

 
¿Y qué es trabajar con amor?
Es poner en todo lo que hagas un soplo de tu alma

Gibran Khalil Gibran.

 La experiencia de convivir con los niños y las niñas, nos ofrece la oportunidad de poder observar las cosas de una manera diferente. Cuando nos encontramos con un niño o una niña feliz, los grandes problemas se hacen pequeños, el tiempo no existe, cuando sonríen es tan espontáneo y contagioso, que nos alegra a tal grado que participamos de su mundo mágico.

 
En general, los niños son seres dinámicos, quienes en forma espontánea y dada su propia actividad física y mental, son capaces de obtener del ambiente los elementos necesarios para lograr el conocimiento de ese medio y a la vez lograr su propia integración a dicho medio. Ellos se enfrentan con entusiasmo a las diferentes dificultades que tienen que ir superando en el área del lenjuage ó motora gruesa, por nombrar algunas y por selección y repetición realizan un verdadero aprendizaje. No rehusan el esfuerzo a realizar y el éxito es su mejor recompensa.

 

ALIADOS
  • Venezuela Sin Limites
  • ExcelsiorGama
  • DHL
  • Bancaribe
  • Banesco
  • Proquim,CA