¿Es la Epidemia de Autismo un Mito?

  • Imprimir Amigable y PDF

Epidemia es una palabra fuerte. Genera títulos noticiosos, audiencias legislativas, recursos para la investigación y una búsqueda tenaz de los culpables.


 Es una palabra que recientemente ha sido vinculada al Autismo. De otra forma, cómo justificar el hecho de que un trastorno que antes del año ‘90 se reportaba como afectando apenas 4.7 de cada 10,000 niños estadounidenses, según varios cálculos, actualmente afecte a 60 en 10,000 - el equivalente de 1 en 166 niños.

Pero ¿qué hay si no existe una epidemia? ¿Qué tal si la aparente explosión en las cifras de autismo es simplemente el resultado imprevisto de un cambio en las definiciones y un cambio de política y mayor conciencia e información de parte de los padres, maestros y médicos? Esto es lo que argumenta persuasivamente Roy Richard Grinker, antropólogo de la Universidad George Washington, en un nuevo libro que seguramente generará controversia. En su libro Unstrange Minds: Remapping the World of Autism (Mentes no-extrañas. Re-mapeando el mundo del Autismo), Grinker se apoya en el lente de la antropología para mostrar como las condiciones culturales cambiantes alteran la forma en que los científicos médicos desarrollan su trabajo y como percibimos la salud mental.

Además de una mayor conciencia e información sobre el autismo, Grinker señala estos factores:

Definición más amplia. Cada edición sucesiva del Manual de Diagnóstico y Estadística de Trastornos Mentales -la biblia de la salud mental- ha revisado los criterios de identificación del autismo de manera que se tiende a incluir a un mayor número de personas. Dos condiciones en la parte más leve del espectro autista -el síndrome de Asperger y el confusamente etiquetado PDD-NOS (Trastorno Pervasivo del Desarrollo, No Especificado)- se sumaron al DSM en el 1994 y 1987, respectivamente. Grinker y otros investigadores reportan que entre 50% y 75% del aumento en el diagnóstico proviene de estas categorías menos severas.

Política educativa.
Las escuelas estadounidenses deben reportar datos sobre los niños que reciben servicios de educación especial, pero el Autismo no se sumó como categoría hasta el año escolar 1991-92. No es de extrañar el salto numérico - de un total de 22,445 muchachos que recibían servicios por autismo en 1995 a 140,254 en el 2004. Grinker señala que la categoría "daño cerebral traumático" se convirtió en una de las 13 categorías reportables en el año 92, con un aumento similar.


Más ayuda. Menos estigma. A medida que han aumentado los servicios para niños con autismo, más padres buscan un diagnóstico que hubieran rehuido hace 30 años, cuando los psiquiatras aún achacaban el autismo a la frialdad de algunas madres. Adicionalmente, los médicos están más dispuestos a aplicar el diagnóstico para ayudar al paciente. "Nombraría a un niño 'cebra' si de esa forma le conseguiría los servicios educativos que necesita," afirmó a Grinker Judith Rapoport, psiquiatra del Instituto Nacional de Salud Mental.

Incentivos económicos.
En algunos estados, los padres de niños con autismo pueden aplicar para recibir Medicaid aún sin estar cercanos al índice de pobreza. Un diagnóstico de retardo mental no siempre conlleva esta ventaja.


Re-etiquetando. Por todas estas razones, muchos niños que antes recibían otros diagnósticos actualmente son rotulados como Autistas. Paul Shattuck, investigador de la Universidad de Wisconsin, ha encontrado que el número de niños que reciben servicios de educación especial por retardo mental y dificultades de aprendizaje ha decaído en 47 estados entre 1994 y 2003, a la par que aumenta el número de niños autistas. En 44 estados, la disminución superó el aumento en autismo.

A pesar de lo convincente que resulta el análisis de Grinker, los argumentos en torno a la aparente epidemia probablemente continuarán. Sencillamente es imposible reconstruir las cifras de incidencia del trastorno en el pasado en vista al cambio radical en las definiciones. Quienes opinan que el incremento es real, frecuentemente señalan la misteriosa escasez de adultos autistas. Con síntomas evidentes tales como aleteo de manos y lenguaje escaso o nulo, "Creo que los estaríamos reconociendo en las instituciones," afirma Robert Hendren, director ejecutivo del Instituto M.I.N.D. en la Universidad de California en Davis.

La respuesta de Grinker es que los adultos autistas están presentes pero llevan otras etiquetas. "¿Dónde están todos los adultos con síndrome fetal del alcohol?, pregunta. Nadie mayor de 40 años tiene esta condición, que se estima afecta hasta 1 de 500 muchachos hoy en día, porque no fue reconocido hasta mediado de los años 70. "Pero nadie diría que el alcoholismo en mujeres embarazadas acaba de empezar," expresa Grinker.

Grinker, cuya hija de 15 años es autista, admite que hay algo reconfortante en la idea de una epidemia. "Pensar sobre cualquier trastorno como una epidemia es más fácil que pensarlo en términos de sus múltiples causas, definiciones cambiantes y la realidad científica que solo ahora empezamos a comprender." Además, si una enfermedad de repente repunta, es más creíble que el aumento pueda revertirse -si solo pudiéramos descrubir el misterioso detonante ambiental. Sin embargo, con el autismo ese escenario esperanzador simplemente parece demasiado sencillo.

Reporta: Claudia Wallis. Traducción A. Couret
Fuente: Time.com
Fecha: 12 enero 07

Visto 50139 veces
ARTÍCULOS RELACIONADOS

Banner Cirdis2016 291x86

Concurso a partir del 22Mayo (1)

boletin Electronico

ARTÍCULOS MÁS LEÍDOS

Integración escolar de los niños con Necesidades Educativas Especiales

 
¿Y qué es trabajar con amor?
Es poner en todo lo que hagas un soplo de tu alma

Gibran Khalil Gibran.

 La experiencia de convivir con los niños y las niñas, nos ofrece la oportunidad de poder observar las cosas de una manera diferente. Cuando nos encontramos con un niño o una niña feliz, los grandes problemas se hacen pequeños, el tiempo no existe, cuando sonríen es tan espontáneo y contagioso, que nos alegra a tal grado que participamos de su mundo mágico.

 
En general, los niños son seres dinámicos, quienes en forma espontánea y dada su propia actividad física y mental, son capaces de obtener del ambiente los elementos necesarios para lograr el conocimiento de ese medio y a la vez lograr su propia integración a dicho medio. Ellos se enfrentan con entusiasmo a las diferentes dificultades que tienen que ir superando en el área del lenjuage ó motora gruesa, por nombrar algunas y por selección y repetición realizan un verdadero aprendizaje. No rehusan el esfuerzo a realizar y el éxito es su mejor recompensa.

 

banner cirdis

ALIADOS
  • Venezuela Sin Limites
  • ExcelsiorGama
  • DHL
  • Bancaribe
  • Banesco
  • Proquim,CA